Michael Sweetney, uno de los jugadores más destacados en la historia del baloncesto universitario estadounidense y exjugador de la NBA, ha fallecido a los 43 años, según anunció su esposa en redes sociales. Sweetney dejó una huella imborrable en Georgetown y fue elegido en el top 10 del draft de la NBA.
Trayectoria y legado en Georgetown y la NBA
Sweetney se destacó especialmente durante su etapa universitaria en Georgetown, donde promedió 18.2 puntos, 9.2 rebotes y 1.9 tapones por partido a lo largo de tres temporadas. En su tercera campaña, sus números mejoraron hasta promediar 22.8 puntos, 10.4 rebotes y 3.2 tapones, lo que le valió ser reconocido como All-American por diversas organizaciones. A pesar de jugar solo tres años, aparece entre los mejores anotadores y reboteadores de la historia del programa.
Su imponente físico y rendimiento le convirtieron en un prospecto muy cotizado para la NBA, donde fue elegido por los New York Knicks en el puesto número 9 del draft de 2003, un año especialmente destacado por la calidad de la promoción. Posteriormente, tuvo también un paso por Chicago Bulls, completando cuatro temporadas en la liga.
Vida tras el baloncesto y dificultades personales
Tras su etapa en la NBA, Sweetney continuó su carrera profesional en América del Sur y el Caribe hasta 2017. Además, en años recientes trabajó como entrenador asistente en la universidad Yeshiva de Manhattan, donde contribuyó al éxito del equipo con dos campeonatos de conferencia y una racha de 50 victorias consecutivas.
Sweetney vivió momentos complicados vinculados a la salud mental, especialmente tras la muerte de su padre justo antes de comenzar su carrera profesional. En palabras recogidas por Yahoo Sports, el propio jugador reconocía que sufrió una profunda depresión durante aquel periodo, guardando en silencio esa lucha personal mientras afrontaba el inicio de su carrera deportiva.
El alero Saddiq Bey ha acordado una ampliación de contrato con New Orleans Pelicans tras su recuperación de una lesión de ligamento cruzado anterior. Según informa Yahoo Sports citando a Shams Charania de ESPN, el acuerdo será por tres temporadas y un monto total de 55,5 millones de dólares.
Recuperación tras la lesión y rendimiento en Nueva Orleans
Bey sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior en la temporada 2023-24 cuando militaba en Atlanta Hawks, lo que puso en pausa su carrera deportiva. Antes de debutar con Washington Wizards, estuvo en proceso de rehabilitación y fue traspasado a los Pelicans el pasado verano.
En su primer curso con New Orleans, el alero consiguió sus mejores números en la NBA, con una media de puntos que superó su récord personal y mejoras en la eficiencia de su tiro, además de aportes en rebotes y asistencias. A pesar de su buen rendimiento individual, el equipo no logró clasificarse para los playoffs, finalizando con una mala temporada.
Plan de futuro para los Pelicans
Además de la renovación de Bey, el equipo ha reforzado su plantilla con la contratación del alero Bennedict Mathurin y ha incorporado a Jamahl Mosley como nuevo entrenador principal, movimientos que apuntan a reconstruir la franquicia con jugadores jóvenes y potencial competitivo
El regreso de Kawhi Leonard a los Toronto Raptors sigue generando noticias. Según Jake Fischer, de Stein Line, el jugador y la franquicia mantienen conversaciones avanzadas para una extensión de contrato, un paso esperado tras el cambio de agente de Leonard a principios de julio.
Las negociaciones estuvieron paralizadas mientras la NBA investigaba un posible incumplimiento del techo salarial por parte de Los Angeles Clippers, investigación que ya ha concluido sin sanciones para Leonard. Esto permitió que Toronto formalizara el traspaso.
Sobre la extensión, no está claro si los Raptors ofrecerán el máximo salarial, pero quieren que Kawhi sea más que un jugador temporal, como lo fue en la temporada 2018-19 cuando llegó desde San Antonio, ganó el título y se marchó al verano siguiente. Las reglas actuales limitan el contrato máximo a unos 124 millones de dólares por dos años, además del último año de su contrato actual con un salario de 50,3 millones para esta temporada.
En el programa interno del club, «Open Gym», Leonard explicó por qué decidió volver a Toronto: «No ando persiguiendo títulos. No quería ponerme mil camisetas distintas. Esta ciudad le cogió cariño a mi familia, y yo le cogí cariño a esta ciudad. Mi hijo nació aquí, y lleva todo este tiempo preguntándome cuándo íbamos a volver. Ahora está de vuelta, y puede verlo con sus propios ojos en vez de que yo solo le cuente las grandes historias que pasaron aquí.»
Leonard también reconoció el apoyo recibido durante su primera etapa: «Esta ciudad siempre me dio cariño y me mostró apoyo de parte de todo el mundo. Estoy feliz de que valoren lo que hice aquí. Le di todo a esta ciudad. Llegué aquella temporada lesionado, y aun así les di todo lo que tenía. Espero que me acojan de vuelta, y pueda volver a darles todo otra vez, para que podamos hacer algo especial una vez más.»
Así, el regreso de Kawhi a Toronto se presenta no solo como un movimiento deportivo, sino también como una decisión personal y familiar.
Metodología: producción de la temporada 2025-26, métricas avanzadas, y el contexto de equipo para 2026-27 — incluyendo los grandes movimientos de la offseason (traspasos, fichajes) y el estado real de las vueltas de lesión.
1. Jaylen Brown (PHI)
Jaylen Brown fue finalista de MVP y All-NBA de Segundo Equipo la pasada temporada, cargando con un uso ofensivo del 36.2% en una Boston que, pese a las bajas por lesión, ganó 56 partidos con Joe Mazzulla como Entrenador del Año. Su capacidad para anotar en cualquier situación, desde el poste bajo hasta el perímetro, lo convierte en uno de los anotadores más completos de la liga en su posición. El gran giro de su carrera llegó este verano: Boston lo traspasó a Philadelphia en las mismas horas en que los 76ers anunciaban el fichaje de LeBron James, formando de la noche a la mañana uno de los vestuarios con más talento estelar de la liga junto a Joel Embiid y Tyrese Maxey. El reto para Brown no es de talento, sino de reparto: por primera vez en su carrera va a compartir balón y minutos con otras tres estrellas de nivel similar o superior. Si el equilibrio de roles funciona, Philadelphia entra en la conversación de máximo contendiente del Este; si no, Brown podría ver reducido su volumen de una manera que no ha experimentado en años. Es, sin duda, el nombre de esta lista con el cambio de contexto más radical de cara a 2026-27.
2. Anthony Edwards (MIN)
Edwards disputó solo 61 partidos la pasada temporada, pero mantuvo un BPM de 4.5 y un uso ofensivo del 31.5%, cifras que confirman que sigue siendo el motor ofensivo indiscutible de Minnesota. A sus 24 años, es la referencia clara de una franquicia que ha llegado a dos finales de conferencia consecutivas, algo que ninguna otra franquicia del Oeste había logrado desde los Warriors de la era Curry-Durant. Este verano, Minnesota reforzó su plantilla con la llegada de LaMelo Ball desde Charlotte, dándole a Edwards un compañero de backcourt con una capacidad de generación de juego que no tenía hasta ahora. Su combinación de explosividad física, tiro exterior y capacidad defensiva lo sitúa entre los escoltas más completos de la liga, y su margen de mejora, dada su edad, sigue siendo real. La incógnita de cara a 2026-27 es puramente de encaje: cómo se reparten el balón Edwards y Ball en una plantilla que ya cuenta con Jaden Mcdaniels y Rudy Gobert como referencias interiores. Si la integración funciona, Minnesota tiene argumentos para dar el salto definitivo a las Finales de la NBA.
3. Devin Booker (PHO)
Booker firmó otra temporada de altísimo volumen ofensivo, con un uso del 32.2%, como principal generador de un Phoenix que dependió de él casi por completo. Su capacidad para anotar desde cualquier posición del campo, combinada con una lectura de juego cada vez más refinada, lo mantiene entre los mejores anotadores puros de la liga. Este verano, Phoenix reforzó su plantilla con la llegada de Miles Bridges y desde Charlotte (a cambio de Grayson Allen y Royce O’Neale), dándole a Booker más ayuda ofensiva y una presencia interior que el equipo no tenía. Su compañero de backcourt, Jalen Green, arrastra dudas tras una primera temporada en Phoenix marcada por lesiones, lo que deja a Booker de nuevo como el eje incuestionable del ataque. Con 30 años recién cumplidos, entra en una fase de su carrera en la que la salud y el contexto de equipo pesan tanto como su nivel individual, que sigue siendo indiscutible. Si Phoenix consigue que todas las piezas encajen, Booker tiene argumentos para volver a pelear por puestos en el equipo All-NBA.
4. Donovan Mitchell (CLE)
Mitchell fue candidato de MVP y All-NBA de Segundo Equipo la pasada temporada, con un BPM de 5.1 que confirma su nivel de impacto más allá del simple volumen anotador. Lideró a Cleveland hasta la final de la Conferencia Este, donde el equipo cayó barrido ante los Knicks, pero llegar hasta ahí tras una temporada regular sobresaliente confirma su condición de estrella consolidada. Su capacidad anotadora en momentos de máxima presión sigue siendo una de las señas de identidad de su juego, algo que ha demostrado de forma consistente en varias campañas de playoffs. Comparte responsabilidades ofensivas con un frontcourt de garantías formado por Evan Mobley y Jarrett Allen, ambos con niveles de impacto defensivo elevados que le facilitan el trabajo en el otro lado de la cancha. De cara a 2026-27, Cleveland mantiene su núcleo prácticamente intacto, lo que da continuidad a un proyecto que ya ha demostrado ser de los mejores de la Conferencia Este. La duda habitual con Mitchell es su durabilidad en playoffs largos y su junte con James Harden, pero su nivel de producción cuando está sano no está en discusión.
5. Austin Reaves (LAL)
Reaves firmó este verano una renovación de 185 millones de dólares con los Lakers, la confirmación de que la franquicia lo considera una pieza central de su proyecto a largo plazo junto a Luka Dončić. Su BPM de 2.8 la pasada temporada refleja un rol en expansión, con cada vez más responsabilidad de creación de juego además de su función tradicional como anotador de acompañamiento. Su crecimiento ha sido notable desde que llegó a la liga sin ser drafteado, y ahora es una pieza indiscutible de la rotación titular de uno de los equipos con más ambición de la Conferencia Oeste. Este verano, los Lakers añadieron a Walker Kessler en el interior, lo que debería facilitarle el trabajo tanto a Reaves como a Dončić al dar al equipo una amenaza real cerca del aro. Su versatilidad —puede jugar tanto de base como de escolta según lo necesite el partido— lo convierte en una pieza de encaje perfecto en casi cualquier combinación de quinteto. De cara a 2026-27, con el núcleo asentado y reforzado, Reaves tiene la oportunidad de dar el salto a un nivel de reconocimiento aún mayor.
6. Jalen Williams (OKC)
Williams se perdió buena parte de la temporada 2025-26 por lesión, una ausencia que fue determinante para que Oklahoma City, pese a todo, terminara con el mejor récord de la liga (64-18) apoyándose en gran medida en Shai Gilgeous-Alexander y Chet Holmgren. Cuando estuvo disponible, mostró por qué es considerado uno de los mejores jugadores secundarios de la liga: un anotador eficiente, versátil defensivamente, capaz de jugar en varias posiciones del perímetro. El Thunder, campeón de temporada regular, entra en 2026-27 con la plantilla más completa de la competición, y la vuelta de Williams a plena disponibilidad es una de las mejoras internas más significativas que puede tener cualquier equipo de la liga sin mover una sola ficha en el mercado. Su capacidad de generar tiros propios y para otros lo convierte en un complemento perfecto tanto de Gilgeous-Alexander como de Holmgren.
7. Amen Thompson (HOU)
Thompson fue finalista al premio de Mejor Defensor de la Liga la pasada temporada, con un BPM de 3.4 que refleja un impacto defensivo que pocos jugadores de su posición pueden igualar. Su atletismo le permite defender desde el base hasta el ala-pívot, dándole a Houston una versatilidad defensiva que es clave en los planes de contención del equipo. Ofensivamente, sigue siendo un trabajo en progreso como tirador, pero su capacidad para finalizar en el aro y generar transiciones rápidas compensa buena parte de esa limitación. Houston refuerza su proyecto de cara a 2026-27 con el regreso de Fred VanVleet, que se perdió toda la temporada anterior por una rotura de ligamento cruzado y menisco, lo que debería aliviar la carga de creación de juego que a veces recae sobre Thompson. Si su tiro exterior da un paso adelante, Amen Thompson tiene el perfil físico y defensivo para convertirse en All-Star en un futuro cercano.
8. Derrick White (BOS)
White fue elegido para el All-Defensive de Primer Equipo y fue finalista al premio de Mejor Defensor de la Liga, consolidándose como uno de los mejores defensores de guardia de toda la NBA. Su BPM de 3.2 llegó en una temporada complicada para Boston, marcada por las bajas prolongadas de Jayson Tatum, que se recuperaba de una rotura de Aquiles. El verano de los Celtics ha estado marcado por un movimiento sísmico: el traspaso de Jaylen Brown a Philadelphia, lo que deja a White como una de las piezas veteranas de mayor jerarquía que quedan en el equipo. Su capacidad para defender múltiples posiciones de perímetro y su fiabilidad en el tiro exterior lo convierten en un ancla defensiva perfecta para cualquier sistema. De cara a 2026-27, con Tatum de vuelta a plena disposición pero sin Brown, el rol de White dentro de la estructura ofensiva de Boston previsiblemente crecerá. Es, junto a Reaves, uno de los ejemplos más claros de un jugador cuyo peso específico dentro del equipo va a cambiar de forma notable esta temporada.
9. Desmond Bane (ORL)
Bane mantuvo una eficiencia notable la pasada temporada, con un 60.7% en tiros verdaderos (TS%), tras su llegada a Orlando procedente de Memphis. Su capacidad de anotación desde el perímetro se ha convertido en una pieza clave del ataque de los Magic, un equipo que necesitaba desesperadamente más espaciamiento junto a Paolo Banchero y Franz Wagner. La franquicia de Memphis que lo formó ha completado en los últimos meses una reconstrucción casi total, desprendiéndose también de Ja Morant y Jaren Jackson Jr., lo que confirma que la decisión de traspasar a Bane formaba parte de un plan mayor de renovación. En Orlando, su rol ha evolucionado hacia el de segunda o tercera opción ofensiva, un papel que le permite explotar su tiro exterior sin la presión de generar todo el ataque por sí mismo. Junto a Banchero y Wagner, forma parte de uno de los tríos jóvenes con más proyección de la Conferencia Este. De cara a 2026-27, con un año completo de adaptación a sus espaldas, es razonable esperar que su producción e impacto en el equipo sigan creciendo.
10. Tyler Herro (MIL)
Herro promedió 20.5 puntos, 4.8 rebotes y 4.1 asistencias la pasada temporada con Miami, aunque las lesiones limitaron su participación a solo 33 partidos. Su capacidad anotadora, especialmente desde el perímetro, lo convierte en uno de los generadores de puntos más fiables de la liga cuando está sano. El gran cambio de su carrera llegó este verano: fue una de las piezas centrales del traspaso que llevó a Giannis Antetokounmpo a Miami, aterrizando en Milwaukee junto a Kel’el Ware y Jaime Jaquez Jr. Con la salida de Giannis, Herro se convierte en la referencia ofensiva más clara de una plantilla en fase de reconstrucción, un salto de responsabilidad mayor al que tenía en Miami compartiendo protagonismo con Bam Adebayo y Norman Powell. El principal interrogante de cara a 2026-27 es, de nuevo, su disponibilidad: no ha superado las 67 apariciones en una temporada regular en varios años. Si se mantiene sano, tiene el perfil ofensivo para firmar la mejor temporada de su carrera en cuanto a volumen de tiro.
Menciones honoríficas
Fuera del top 10 pero cerca de él, tres nombres merecen mención aparte. Norman Powell dejó Miami por Chicago este verano, buscando un rol de mayor protagonismo tras ser All-Star la pasada temporada con un uso del 27.2% en los Heat. VJ Edgecombe fue finalista de Rookie del Año en su primera temporada con Philadelphia, mostrando un impacto defensivo inmediato poco habitual en un debutante, y ahora entra en un vestuario reforzado con Embiid, Maxey, LeBron y Jaylen Brown. Y Dylan Harper, también rookie de la clase 2025, fue finalista de Rookie del Año y de Sexto Hombre con San Antonio, ganando protagonismo en la carrera de los Spurs hasta las Finales junto a Wembanyama, Fox y Castle.
Los 10 máximos anotadores en activo de la NBA: LeBron manda con una ventaja de otra galaxia
Con el arranque de la temporada 2026-27 a la vuelta de la esquina, repasamos quiénes son los diez jugadores en activo con más puntos anotados en toda su carrera de temporada regular — una lista que sigue liderando, sin discusión posible, el mismo nombre de siempre.
1. LeBron James — 43,440 puntos (Philadelphia 76ers)
El máximo anotador de la historia de la NBA sigue en activo, ahora en su nueva etapa con Philadelphia. Con 43,440 puntos, LeBron no solo lidera esta lista: lidera el escalafón histórico completo, por delante de leyendas como Kareem Abdul-Jabbar (38,387) o Karl Malone (36,928). Su ventaja sobre el segundo clasificado de esta lista, Kevin Durant, roza los 11,000 puntos — una diferencia que por sí sola superaría la carrera completa de la inmensa mayoría de jugadores que han pasado por la liga.
2. Kevin Durant — 32,597 puntos (Houston Rockets)
En su primera temporada completa con los Rockets, Durant sigue siendo, con diferencia, la referencia anotadora en activo más cercana a LeBron. A sus 37 años, mantiene un nivel de eficiencia que pocos aleros de la historia han sostenido durante tanto tiempo.
3. James Harden — 29,339 puntos (Cleveland Cavaliers)
Tras su renovación oficial con los Cavaliers este mismo mes, Harden continúa sumando a un total que ya lo sitúa entre los diez mejores anotadores de toda la historia de la liga, con permiso de leyendas retiradas como Moses Malone o Julius Erving, a los que ya ha superado.
4. DeMar DeRozan — 26,711 puntos (Denver Nuggets)
Con su fichaje por Denver este verano, DeRozan añade una nueva parada a una carrera que ya lo sitúa por delante de nombres como Oscar Robertson o Dominique Wilkins en la lista histórica. Pocos anotadores han sido tan consistentes durante tantas temporadas seguidas como él.
5. Stephen Curry — 26,528 puntos (Golden State).
El mejor tirador de triples de la historia sigue siendo, a sus 38 años, uno de los motores ofensivos de referencia de la liga. Con la ventana de su carrera ya en su tramo final, Curry se acerca cada vez más a un puesto todavía más alto en el escalafón histórico absoluto.
6. Damian Lillard — 22,598 puntos (Portland Trail Blazers)
De vuelta en Portland tras su etapa en Milwaukee, Lillard regresa a la franquicia donde construyó la mayor parte de este total, con la vuelta de su Aquiles como la gran incógnita física de la temporada. Su capacidad anotadora desde el perímetro, cuando está sano, sigue siendo de las más temibles de la liga.
7. Giannis Antetokounmpo — 21,531 puntos (Miami Heat)
El traspaso más grande del verano trae consigo a un anotador que, pese a su reputación de dominador interior más que de anotador puro, ya acumula más de 21,000 puntos en su carrera — y todavía en plena madurez competitiva.
8. Anthony Davis — 19,385 puntos (Washington Wizards)
Tras su paso por Dallas, Davis afronta esta temporada como una de las piezas centrales del proyecto de reconstrucción de Washington junto a Trae Young. Su historial de lesiones ha limitado su disponibilidad en los últimos años, pero su capacidad anotadora, cuando está en pista, sigue intacta.
9. Paul George — 19,338 puntos (Boston Celtics)
Recién presentado oficialmente como jugador de los Celtics, George completa el top 10 con una carrera que combina nueve convocatorias al All-Star y seis nominaciones al All-NBA. Su rol en Boston, según ha dejado claro él mismo, será de complemento a Jayson Tatum — pero su cuenta particular de puntos sigue sumando.
10. Kyrie Irving — 18,433 puntos (Dallas Mavericks)
Cierra la lista uno de los anotadores más virtuosos del balón en movimiento que ha dado la liga en la última década. Con Dallas y de vuelta de su rotura de cruzado, Irving tiene por delante toda una temporada para seguir escalando puestos en esta clasificación
Los Phoenix Suns han anunciado la incorporación de Duop Reath, según informó Shams Charania de ESPN. El pívot de 30 años llega con un contrato de un año al mínimo de veterano, como confirmó John Gambadoro de 98.7 FM Phoenix.
Reath tenía varias ofertas sobre la mesa, entre ellas la de los New York Knicks, que finalmente optaron por firmar a James Wiseman para un rol similar. La llegada de Reath se produce tras la lesión de Mark Williams, que estará un tiempo prolongado fuera de las pistas tras una operación de hombro.
El jugador reforzará la rotación interior junto al pívot de segundo año Khaman Maluach. En su última etapa en Portland, Reath tuvo minutos limitados, con una media de 8.1 minutos en 32 partidos, pero mostró una buena eficiencia, con un 44.6% en tiros de campo, un 41.8% en triples y un 83.3% en tiros libres, perfilando un «stretch five» capaz de abrir el campo desde el poste.
La plantilla de los Suns ya cuenta con 15 jugadores bajo contrato, por lo que la llegada de Reath podría implicar la salida de Jamaree Bouyea, según apuntó Gambadoro.
La afición de Detroit no perdona: el 60% cree que Langdon se quedó corto este verano
Una encuesta realizada por Hunter Patterson (The Athletic) entre la afición de los Pistons deja un mensaje claro: la mayoría no está satisfecha con el trabajo del presidente de operaciones de baloncesto, Trajan Langdon, este verano. De las 1,279 respuestas recogidas, un contundente 60.3% eligió la opción de que «deberían haber hecho más», frente a solo un 20.3% que considera que la plantilla ha mejorado lo suficiente, con el 19.4% restante indiferente ante la cuestión.
Un dato incómodo para Duren: la afición valora más a Ausar Thompson
La encuesta también preguntó por el segundo jugador más valioso de la plantilla, por detrás de Cade Cunningham — y el resultado tiene su propia lectura en pleno culebrón contractual de Jalen Duren. Ausar Thompson se llevó el 67.6% de los votos, muy por delante del 27.9% que recibió el propio Duren. En cuanto a qué salario consideran justo para el pívot, la afición está dividida casi al 50%: un 40.3% lo sitúa en la franja de 30-35 millones anuales, un 40% en la de 35-40 millones, y solo un 5.8% cree que merece más que eso — cifras que, curiosamente, se quedan por debajo de los 40 millones que el propio Duren estaría pidiendo en sus negociaciones actuales con la franquicia.
Langdon defiende el fichaje de Collins y la motivación del grupo
En una entrevista con Coty M. Davis (Detroit News), Langdon salió a defender el fichaje de John Collins como una pieza pensada específicamente para resolver un problema concreto de la plantilla: «una de las cosas que buscábamos era meter más tiro en la cancha en distintas posiciones, y él fue una de esas soluciones. En las últimas temporadas ha tirado muy bien, especialmente la pasada. Creo que va a ayudar al espaciado de nuestros jugadores, dándoles más espacio para operar. Es versátil, puede jugar algo de cuatro y de cinco — obviamente es una amenaza de mate, buen reboteador, buen anotador interior en los cambios defensivos. Aporta otra pieza versátil a nuestro equipo.»
Sobre la eliminación ante Cleveland en semifinales de conferencia, Langdon aseguró que el dolor de esa derrota se ha convertido en combustible para el grupo durante el verano: «creo que dije en mi rueda de prensa de final de temporada que iba a doler durante un tiempo. Ese dolor debería impulsarte y motivarte. Deberías tener ganas de trabajar duro y volver siendo una mejor versión de ti mismo.» Y puso nombres propios sobre la mesa: «hemos visto eso en nuestros jugadores. Daniss Jenkins ha estado en el gimnasio. Tolu (Smith) ha estado en el gimnasio. Paul (Reed) ha estado en el gimnasio. Ron (Holland) sin duda ha estado en el gimnasio aquí en Detroit. Ha encontrado sitios donde jugar incluso cuando volvió a casa (Dallas). Todos nuestros jóvenes están volviendo siendo mejores versiones de sí mismos.»
El argumento a favor: más tiro exterior sobre un ataque ya top-10
Más allá del debate sobre si Detroit hizo lo suficiente, Omari Sankofa II (Detroit Free Press) aporta un argumento estadístico interesante a favor del verano de Langdon: los Pistons terminaron la pasada temporada regular con un rating ofensivo de 118.3 —entre los diez mejores de la liga— pese a haber intentado solo el 31.3% de sus tiros desde el triple, la segunda cifra más baja de toda la NBA. Un dato todavía más revelador: el equipo anotó 10.2 puntos más por cada 100 posesiones cuando su mejor tirador exterior, Duncan Robinson, estaba en pista. Con las incorporaciones de este verano —Collins, Isaiah Joe, Taurean Prince, Gary Harris y el rookie Ebuka Okorie— sumando más amenazas reales desde el perímetro, la lógica de Sankofa es sencilla: si el ataque ya era de los mejores de la liga con tan poco volumen de triples, añadir tiro exterior real podría convertirlo en directamente temible.
New York Knicks ha cerrado su ronda de fichajes de pretemporada con cinco jugadores compitiendo por un solo puesto en la plantilla de 15 para la temporada regular. Los contratos Exhibit 9 no garantizados de Bruce Brown, Ochai Agbaji y James Wiseman se suman a Drew Eubanks y John Konchar, que ya estaban en el equipo.
Bruce Brown llega tras ganar el anillo con Denver en 2023. Jugó los 82 partidos la pasada temporada con los Nuggets, promediando 7.9 puntos, 3.9 rebotes y 2.1 asistencias en 24.4 minutos, con un 47.5% en tiros de campo. Su fichaje ha sido bien recibido dentro del front office de los Knicks, donde hay ejecutivos que llevan tiempo siguiendo su carrera.
Ochai Agbaji, cuarta elección del draft de 2022, ha tenido una trayectoria irregular. Tras pasar por Utah, Toronto y Brooklyn, mostró su mejor versión en Toronto con 10.4 puntos y 39.9% en triples en 64 partidos, pero su rendimiento cayó la última temporada, quedando como agente libre sin restricciones.
James Wiseman es el caso más destacado por sus problemas físicos. Segunda elección del draft de 2020, se perdió la temporada 2021-22 por una lesión de rodilla y sufrió una rotura de tendón de Aquiles al inicio de la 2024-25. En 152 partidos entre Golden State, Detroit e Indiana, promedia 9.0 puntos y 5.5 rebotes con un 56% en tiros de campo, aunque la pasada temporada apenas jugó cuatro partidos.
Con 13 jugadores con contrato garantizado, los Knicks tienen dos huecos libres, pero completar ambos supondría superar la masa salarial permitida (segunda apron). El propietario James Dolan ha sido claro en no cruzar esa línea, lo que limita a que Brown, Agbaji, Wiseman, Eubanks y Konchar compitan por un solo puesto.
Este método no es nuevo para los Knicks. La pasada temporada, Landry Shamet ganó una pugna similar para entrar en la plantilla y logró una renovación de cuatro años. Se trata de contratos de bajo riesgo que pueden dar lugar a historias de éxito inesperadas.
Jalen Brunson amplía su legado más allá de la cancha con el lanzamiento de Thirty Third Management Group, una nueva firma de asesoría de marca dedicada a gestionar sus negocios extradeportivos.
El nombre de la empresa hace referencia al puesto 33 en el que Brunson fue elegido en el draft de 2018, un detalle que forma parte de su marca personal tras conseguir un título de la NBA y un MVP de Finales.
La empresa estará liderada por su madre, Sandra, y su hermana, Erica, convirtiéndola en un proyecto familiar. Además de gestionar los asuntos de Brunson, la firma buscará crecer trabajando con más deportistas, con especial atención al deporte profesional femenino.
Esta iniciativa representa un paso más en la consolidación de Brunson como una figura destacada dentro de la liga y en el mercado deportivo.
La temporada decisiva de Brooklyn: Randle da un techo más alto a corto plazo, pero el examen real es el de sus jóvenes
Brooklyn Nets afronta 2026-27 con una dualidad muy clara: por un lado, la incorporación de Julius Randle eleva el suelo competitivo del equipo de forma inmediata; por otro, la verdadera pregunta de la temporada tiene que ver con si su núcleo joven por fin da el paso que la franquicia necesita para construir su futuro real.
Randle, la mejora a corto plazo con fecha de caducidad
Según el análisis de Brian Lewis, del New York Post, Randle —tres veces All-Star— va a hacer a los Nets más competitivos y a subir el techo del equipo en lo inmediato, aunque su continuidad a largo plazo en Brooklyn se antoja poco probable, en gran parte por la opción de jugador que tiene para el próximo verano. Lewis destaca además un beneficio colateral interesante: repartir la responsabilidad anotadora principal con Randle debería ayudar a Michael Porter Jr. a recuperar eficiencia, después de que sus porcentajes de tiro cayeran la pasada temporada precisamente cuando su volumen de uso aumentó — la clásica sobrecarga de un anotador que de repente tiene que cargar con demasiado peso ofensivo él solo.
El verano, calificado con un discreto B-
ESPN, a través del análisis de Zach Kram, ha valorado el verano de los Nets con una nota de B-. Entre los aciertos, destaca la renovación de Day’Ron Sharpe con un contrato de dos años muy favorable para la franquicia. Pero la crítica de fondo es clara: Brooklyn no hizo demasiado con su espacio salarial disponible para mejorar realmente sus perspectivas a largo plazo — una filosofía coherente con lo que ya sabíamos de la reconstrucción del equipo, aunque no exenta de la duda habitual de si se podría haber aprovechado mejor ese margen.
El verdadero examen: Traoré, Powell, Saraf y Wolf
Kram es explícito sobre dónde está la verdadera prueba de esta temporada para Brooklyn: en sus cuatro primeras rondas de 2025 — Nolan Traoré, Drake Powell, Ben Saraf y Danny Wolf —, que necesitan dar un paso adelante real para consolidarse como parte de los planes de futuro de la franquicia. Es la misma tesis que ya apuntábamos al hablar de Egor Dëmin y de la llegada de Mikel Brown Jr. este verano: Brooklyn tiene, de golpe, una cantidad enorme de talento joven en la misma posición de desarrollo, y esta temporada empezará a separar a quienes formarán parte del proyecto real de quienes se quedarán, simplemente, como piezas de relleno de una reconstrucción todavía en marcha.