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  • El precio de ser campeón: las entradas de los Knicks se disparan un 526%

    El precio de ser campeón: las entradas de los Knicks se disparan un 526%

    Ganar el primer título en 53 años tiene un precio muy concreto, y lo van a pagar los aficionados de los Knicks que quieran estar presentes el día de la entrega de anillos. Según datos de TicketIQ recogidos por Shane Galvin, del New York Post, la entrada más barata disponible en el mercado secundario para el partido inaugural del 20 de octubre ante Philadelphia 76ers en el Madison Square Garden cuesta 1,346 dólares con las tasas incluidas — un aumento del 526% respecto al partido de apertura del año pasado ante Cleveland, que se podía conseguir por 215 dólares.

    La cifra no es casualidad ni exageración puntual: ese precio de entrada ya supera lo que costó cualquier partido de playoffs de los Knicks en el Garden la pasada temporada, con la única excepción de los Juegos 3 y 4 de las propias Finales de la NBA. Y no se trata solo del partido inaugural — TicketIQ calcula que el precio medio de acceso a cualquier partido en el Garden esta temporada ha subido de 234 a 344 dólares, un incremento del 47% para toda la campaña.

    «El título ha reseteado por completo el mercado de entradas de los Knicks», resumió Jesse Lawrence, consejero delegado de TicketIQ. Dos factores concretos explican la subida extrema de esta fecha en particular: será la primera vez desde 1973 que la franquicia levante un banderín de campeón en el Garden, y coincidirá además con el estreno de LeBron James como rival, vistiendo por primera vez la camiseta de Philadelphia tras su salida de los Lakers. En algunas plataformas de reventa como Gametime o TickPick, ni siquiera hay entradas disponibles por debajo de los 1,900 dólares — y para quien quiera vivir la ceremonia del anillo desde pista, hay asientos en la Sección 12 que han llegado a listarse por más de 320,000 dólares el par.

    El propio mercado, eso sí, sigue siendo fluido: el precio de acceso más barato ha bajado ya un 5% en los últimos cuatro días, de 1,417 a 1,346 dólares, lo que sugiere que todavía hay margen para que la cifra se mueva antes del salto inicial. Lo que no va a cambiar es la naturaleza del partido en sí: banderín arriba, LeBron entrando por la puerta como enemigo, y un Madison Square Garden que promete ser tan ruidoso como no se ha visto en décadas — eso sí, a un precio que muchos aficionados de toda la vida ya no podrán permitirse.

  • El caso Clippers-Kawhi, la Fiscalía federal abre investigación criminal

    El caso Clippers-Kawhi, la Fiscalía federal abre investigación criminal

    Lo que empezó como una investigación interna de la NBA sobre un posible incumplimiento del techo salarial acaba de convertirse en algo mucho más serio. Según reveló el New York Times el jueves por la noche, la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, con sede en Brooklyn, ha abierto una investigación criminal sobre los acuerdos de patrocinio entre los Clippers y Kawhi Leonard que la propia liga ya había determinado que servían para eludir el límite salarial.

    El dato que más llama la atención es el de la cronología: la Fiscalía empezó a examinar el caso antes de que la NBA hiciera públicas las conclusiones —y las duras sanciones— de su propia investigación, realizada por el bufete independiente Wachtell, Lipton, Rosen & Katz a raíz de los reportajes del periodista Pablo Torre. Es decir, el interés de la justicia federal no ha sido una reacción al castigo de la liga, sino un proceso que corría en paralelo desde antes.

    Según las fuentes consultadas por el Times, la investigación se encuentra todavía «en sus primeras fases», y los fiscales ya han emitido al menos una citación como parte de las pesquisas. No está claro cuál es el alcance exacto de la investigación, a quién señala en concreto, ni qué posibles delitos se están examinando — y tampoco hay ninguna garantía de que esto acabe derivando en cargos criminales o en la presentación de pruebas ante un gran jurado. Es relevante, además, señalar que la oficina de Brooklyn tiene precedente en casos deportivos de alto perfil: fue la misma que en 2007, con ayuda del FBI, llevó el caso contra el árbitro Tim Donaghy, que acabó admitiendo haber apostado en partidos que él mismo arbitraba.

    El origen de todo este culebrón se remonta a los acuerdos de patrocinio que Leonard firmó con la empresa Aspiration, entre ellos un contrato de 28 millones de dólares por un supuesto «trabajo fantasma» vinculado a una compañía de plantación de árboles, financiado en parte por 50 millones de dólares del propio propietario de los Clippers, Steve Ballmer. Documentos posteriores revelaron que la cifra real cobrada por Leonard a través de Aspiration ascendía a 48 millones en total, no los 28 iniciales. La NBA concluyó su propia investigación hace unas semanas con un paquete de sanciones históricas: pérdida de cinco futuras primeras rondas de draft para los Clippers, suspensión de un año para Ballmer, seis meses para el entonces presidente de operaciones Lawrence Frank, y una multa de 700.000 dólares para el propio Leonard, cuyo representante, Dennis Robertson (conocido como «tío Dennis»), fue además vetado de hacer negocios con la NBA durante cinco años.

    La investigación federal añade ahora una capa completamente distinta de riesgo: mientras que las sanciones de la liga se rigen por su propio convenio interno, la Fiscalía opera bajo un estándar legal diferente y con herramientas de investigación mucho más amplias. Para una franquicia que ya estaba lidiando con un castigo histórico y una reestructuración completa de su cúpula deportiva, lo que empezó como una polémica sobre el techo salarial ha entrado ahora en una fase mucho más seria — con Ballmer y los Clippers negando cualquier irregularidad de forma reiterada desde que estalló el caso.