Categoría: Destacados

  • Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 89 al 80

    Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 89 al 80

    Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 89 al 80

    Seguimos subiendo peldaños en nuestra gran clasificación de la temporada.

    89. Cason Wallace (Oklahoma City Thunder)

    Uno de los nombres que suenan como candidatos a extensión de rookie antes del 19 de octubre. Compite además por minutos de titular en el escolta con Ajay Mitchell dentro de una de las rotaciones más profundas de la liga.

    88. Zach LaVine (Sacramento Kings)

    Busca un resurgimiento real de cara a su agencia libre de 2027, tras una temporada cortada por una lesión de mano. Dos veces All-Star, sigue siendo, en sus propias palabras, «su propio crítico más duro».

    87. RJ Barrett (Toronto Raptors)

    Reconoció sentirse «un poco salty» viendo a los Knicks ganar el título sin él, aunque con cariño genuino hacia sus antiguos compañeros. Fan de los Raptors de toda la vida, ahora comparte vestuario con Kawhi Leonard, su ídolo de infancia.

    86. Ayo Dosunmu (Minnesota Timberwolves)

    Firmó una extensión de cinco años y 112 millones en junio, confirmando su papel como pieza de rotación de garantías dentro de un proyecto que se ha reforzado notablemente este verano.

    85. Payton Pritchard (Boston Celtics)

    Sexto Hombre del Año en 2025, ahora comparado internamente con Jalen Brunson por su progresión constante. Según reportes recientes, Boston estaría dispuesta a pagarle en torno a 22 millones anuales en su próxima extensión — una de las mejores gangas de toda la liga en su contrato actual.

    84. Alex Sarr (Washington Wizards)

    Todavía en pleno desarrollo, pero con el perfil ideal de pívot moderno para acompañar el proyecto joven que Washington está construyendo alrededor de Trae Young y AJ Dybantsa.

    83. Josh Hart (New York Knicks)

    Uno de los cuatro titulares de los Knicks que ya ha cumplido los 30 años. Dejó clara su mentalidad de cara a esta temporada: «no estamos satisfechos con uno solo» título, pese a que las casas de apuestas ya no ven a Nueva York como el máximo favorito.

    82. Ajay Mitchell (Oklahoma City

    Compite directamente con Cason Wallace por minutos de titular en el escolta del campeón vigente — una de las batallas internas más interesantes de toda la pretemporada de Oklahoma City.

    81. Aaron Gordon (Denver Nuggets)

    Pieza física indispensable junto a Jokić, aunque arrastra problemas de lesiones de tejido blando en los últimos años. Reaccionó a la salida de Peyton Watson con palabras muy cariñosas, recordando el vínculo familiar que los une más allá del baloncesto.

    80. Naz Reid (Charlotte Hornets)

    Ganó galones como titular tras su salida de Minnesota este verano, aportando anotación y versatilidad a una plantilla de Charlotte que sorprendió con un 44-38 la pasada temporada pese a perder a LaMelo Ball y Miles Bridges.

  • Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 100 al 91

    Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 100 al 91

    Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 100 al 91

    Arrancamos la gran cuenta atrás de la temporada — nuestro ranking completo de los 100 mejores jugadores de la liga, empezando desde abajo. Cien nombres, un peldaño a la vez, hasta llegar al mejor jugador del mundo.

    100. Collin Murray-Boyles (Toronto Raptors)

    ESPN lo ha señalado como el auténtico «factor X» de los Raptors esta temporada — la pieza capaz de formar, junto a Kawhi Leonard y Scottie Barnes, uno de los tríos defensivos más temibles de la liga. Ya dejó destellos reales en los playoffs de su año de rookie, pasando de apenas jugar en temporada regular a firmar 14.4 puntos y un 65.6% en tiros de campo.

    99. Coby White (Charlotte Hornets)

    Titular fijo en el backcourt de unos Hornets que sorprendieron con un 44-38 la pasada temporada. Su rol como generador de juego cobra todavía más importancia tras las salidas de LaMelo Ball y Miles Bridges este verano.

    98. Toumani Camara (Portland Trail Blazers)

    Uno de los referentes defensivos jóvenes de la liga, con el tipo de perfil de ala versátil y comprometido que varios analistas usan como vara de medir para valorar a otros jugadores de su posición.

    97. Kristaps Porziņģis (Golden State Warriors)

    Tras un periplo que lo llevó de Boston a Atlanta y de ahí a Golden State en la fecha límite de febrero, Porziņģis ha encontrado en los Warriors un hogar donde Steve Kerr confía en su combinación de tiro exterior y protección de aro para esta temporada.

    96. Onyeka Okongwu (Atlanta Hawks)

    Entra en año de extensión elegible el 1 de octubre, tras una progresión constante que lo ha convertido en pieza cada vez más importante del proyecto renovado de Atlanta.

    95. Andrew Nembhard (Indiana Pacers) 

    Base de garantías dentro de la rotación de Indiana, pieza importante para sostener el ataque mientras el equipo espera con optimismo el regreso de Tyrese Haliburton a plena disponibilidad.

    94. Immanuel Quickley (Toronto Raptors)

    Exjugador de los Knicks que, como RJ Barrett, mantiene lazos emocionales con Nueva York pese a perseguir ahora el éxito con los colores de los Raptors.

    93. Dyson Daniels (Atlanta Hawks)

    Uno de los mejores defensores jóvenes de la liga — noveno en la votación a Defensor del Año la pasada temporada y miembro del segundo equipo All-Defensive. Su tiro exterior sigue siendo la gran asignatura pendiente para completar su perfil.

    92. Damian Lillard (Portland Trail Blazers)

    De vuelta en la franquicia donde construyó la mayor parte de su carrera, tras su etapa en Milwaukee. Entre los diez mejores anotadores y asistentes en activo de toda la liga, su gran incógnita esta temporada es puramente física: cómo responde el Aquiles.

    91. Andrew Wiggins (Miami Heat)

    Pieza veterana de un frontcourt de Miami que se ha reforzado enormemente este verano. Su reencuentro con Klay Thompson, excompañero en Golden State, ha sido uno de los relatos más simpáticos de la pretemporada de los Heat.

  • Los 10 máximos asistentes en activo de la NBA: LeBron también manda aquí

    Los 10 máximos asistentes en activo de la NBA: LeBron también manda aquí

    Los 10 máximos asistentes en activo de la NBA: LeBron también manda aquí

    Además de ser el máximo anotador de la historia, LeBron James lidera también la lista de generadores de juego en activo — una faceta menos comentada de su legado, pero igual de dominante. Repasamos el top 10 de asistencias totales en temporada regular entre los jugadores que siguen compitiendo esta temporada.

    1. LeBron James — 12,016 asistencias (Philadelphia 76ers)

    Cuarto en la lista histórica de todos los tiempos, por detrás únicamente de John Stockton, Jason Kidd y un Chris Paul ya retirado. Que un alero, no un base puro, esté entre los cuatro mejores generadores de juego de la historia de la liga dice mucho sobre la amplitud de su juego a lo largo de 23 temporadas.

    2. James Harden — 8,873 asistencias (Cleveland Cavaliers)

    Con su renovación reciente en Cleveland, Harden sigue sumando a un total que combina su propia capacidad anotadora con una visión de pase que lo ha convertido en uno de los mejores generadores de su generación.

    3. Mike Conley — 6,782 asistencias (Minnesota Timberwolves)

    El base más discreto de esta lista es también uno de los más eficientes: pocas veces protagonista mediático, Conley lleva casi dos décadas siendo de los bases más fiables de la liga a la hora de repartir juego sin apenas errores.

    4. Jrue Holiday — 6,762 asistencias (Portland Trail Blazers)

    De vuelta con los Trail Blazers este verano, Holiday combina su reputación como uno de los mejores defensores de perímetro de la liga con una faceta de generador de juego que rara vez recibe el reconocimiento que merece.

    5. Stephen Curry — 6,743 asistencias (Golden State Warriors)

    El mejor tirador de la historia es, además, un generador de juego de primer nivel — su capacidad para atraer dobles marcajes y encontrar al compañero libre ha sido clave en cada uno de los títulos de Golden State.

    6. Nikola Jokić — 6,080 asistencias (Denver Nuggets)

    El dato más asombroso de toda la lista: Jokić ha llegado a esta cifra en solo 810 partidos, muchísimos menos que cualquier otro nombre del top 10. Ningún pívot de la historia ha repartido juego como él, y sigue acumulando asistencias a un ritmo que ningún otro activo puede igualar.

    7. Damian Lillard — 6,069 asistencias (Portland Trail Blazers)

    De regreso en Portland tras su etapa en Milwaukee, Lillard completa una carrera en la que su capacidad anotadora nunca ha eclipsado del todo su faceta de repartidor, especialmente en los años en los que asumió toda la carga ofensiva de los Blazers.

    8. Draymond Green — 5,324 asistencias (Golden State Warriors)

    Pese a no ser nunca la primera opción ofensiva de los Warriors, Draymond ha sido durante más de una década el verdadero motor de su ataque de movimiento de balón — su lectura de juego desde el poste alto ha generado más asistencias de las que su propia reputación de defensor élite suele reconocerle.

    9. Kevin Durant — 5,280 asistencias (Houston Rockets)

    Pese a su reputación como uno de los anotadores más letales de la historia, Durant ha repartido más juego del que se le suele atribuir — una faceta infravalorada de un jugador que, en la práctica, puede jugar en cualquier posición del perímetro.

    10. DeMar DeRozan — 5,185 asistencias (Denver Nuggets)

    Cierra la lista un DeRozan que, conocido sobre todo por su anotación, ha ido puliendo su faceta de creador de juego con los años, especialmente en sus etapas más recientes, hasta acumular un volumen de asistencias que sorprende a quien solo lo recuerda como puro anotador.

  • Nuevo culebrón en el caso Duren

    Nuevo culebrón en el caso Duren

    «Para él, siempre ha sido cuestión de respeto»: el origen real de 12 meses de conflicto entre Duren y Detroit

    El culebrón de Jalen Duren ha entrado en su semana más decisiva — y, por primera vez, sabemos exactamente cuándo y por qué empezó todo. Según ha revelado Shams Charania en NBA Today, la tensión entre el pívot y los Pistons no nace de esta offseason, sino de hace doce meses, cuando Duren se convirtió en elegible para una extensión y recibió una oferta de «lo tomas o lo dejas» de 20 millones de dólares anuales. «Eso empezó una especie de hilo conductor de la falta de respeto que siente que ha tenido por parte de los Pistons», explicó Charania. «Para él, todo esto ha sido cuestión de respeto. Para el equipo, ha sido puramente cuestión de negocio.»

    La oferta ya es de $200 millones, y totalmente garantizada

    Detroit ha subido su propuesta hasta 200 millones de dólares a cinco años — y, según ha confirmado después The Athletic (Sam Amick, Hunter Patterson y Eric Nehm), se trata de un contrato directo, sin opciones de jugador ni de equipo, completamente garantizado. Es una oferta sustancialmente mejor que las versiones anteriores, que según el propio Charania incluían cláusulas de incentivos ligadas al peso corporal del jugador — un detalle que, según reconoce el periodista, también ha pesado en cómo Duren ha vivido todo este proceso.

    Pese a la mejora, sigue sin haber acuerdo. «Está muy en el aire y es cuestionable si (Duren) se va a presentar al media day dentro de solo siete días», advirtió Charania.

    Por qué Duren podría estar dispuesto a arriesgarlo todo

    The Athletic aporta el contexto que explica esa disposición al riesgo: varios equipos rivales han percibido, a lo largo de todo el verano, que Duren está preparado para un cambio de aires. No es una sensación sin fundamento — los Kings ya han indicado su disposición a ofrecerle un contrato máximo el próximo verano si llega a la agencia libre sin restricciones, y al menos otros dos equipos tienen, según fuentes de la liga, un «interés serio» en el pívot All-NBA. Uno de ellos es, según ha trascendido, Milwaukee Bucks.

    Duren ha pasado buena parte del verano alejado de Detroit — no acudió ni al mini-campo que organizó Cade Cunningham en San Diego ni al evento anual del propietario Tom Gores en el sur de California, dos ausencias que ya apuntábamos hace unos días como señal de una relación cada vez más fría. Los Pistons, por su parte, siguen firmemente opuestos a explorar cualquier escenario de sign-and-trade, pese a que el propio estancamiento podría empujarles a plantearlo.

    Amen Thompson, la comparación que pesa en la negociación

    El contrato de Amen Thompson con Houston —cinco años, 208 millones, completamente garantizado— sigue siendo la referencia que Duren cree que debería superar, no solo igualar. Es un comparable directo: ambos jugadores llegaron a la liga en circunstancias similares, y la diferencia entre 200 y 208 millones, en el contexto de esta negociación tan cargada de simbolismo sobre el respeto percibido, pesa mucho más de lo que sugiere la cifra en sí.

    La fecha que de verdad importa

    Como bien señaló Tim MacMahon, que Duren acuda o no al media day es, en el fondo, secundario. La fecha que de verdad decide todo es el 1 de octubre, límite para que firme su oferta cualificadora de 9.6 millones — en la práctica, un contrato de un año con cláusula implícita de no-traspaso. Si Duren toma esa vía, juega la temporada en Detroit, y después firma un contrato máximo con otro equipo el próximo verano, sus ganancias proyectadas a cinco años, según las estimaciones actuales de tope salarial de la liga, serían de 198.8 millones — prácticamente idénticas a los 200 millones que Detroit le ofrece ahora mismo, en efectivo seguro.

    Una temporada que no ayudó en playoffs

    El contexto deportivo tampoco es sencillo de ignorar. Duren firmó su primera convocatoria de All-Star y un puesto en el All-NBA de Tercer Equipo tras promediar 19.5 puntos, 10.5 rebotes y 2.0 asistencias con un 65.0% en tiros de campo la pasada temporada regular — el nivel que le hizo elegible para hasta 287 millones de dólares en un contrato de cinco años. Pero su rendimiento en playoffs, cuando Detroit cayó eliminado en segunda ronda ante Cleveland siendo primer cabeza de serie, fue considerablemente más discreto: 10.2 puntos, 8.5 rebotes y 51.4% en tiros de campo en 14 partidos — un bajón que, según reconocen varios analistas, ha enturbiado en parte su valoración de mercado justo en el peor momento posible para sus negociaciones.

  • LeBron cobrará casi cuatro veces más por publicidad que por jugar

    LeBron cobrará casi cuatro veces más por publicidad que por jugar

    LeBron cobrará casi cuatro veces más por publicidad que por jugar al baloncesto esta temporada

    LeBron James va a ganar más dinero promocionando una plataforma de mercados de predicción que jugando en la NBA esta temporada — y la diferencia no es pequeña. Según ha revelado Front Office Sports, James ha firmado un acuerdo de patrocinio con Polymarket que le reportará 15 millones de dólares al año, frente a los 3,876,529 dólares que va a cobrar de Philadelphia 76ers en el primer año de su contrato de dos temporadas y 8 millones firmado el pasado julio. Hacen cuentas rápidas: casi 3.9 veces más por publicidad que por su propio sueldo de baloncesto.

    El detalle más curioso de todo el acuerdo es lo que LeBron NO va a promocionar: baloncesto. Según las fuentes consultadas por Front Office Sports, la campaña se centrará exclusivamente en fútbol americano. La explicación tiene que ver con las propias normas de la NBA, que prohíben a sus jugadores en activo promocionar contratos de eventos ligados a partidos de la propia liga — el mismo motivo por el que su anterior acuerdo publicitario, con DraftKings (firmado en 2024, ya expirado), estaba estructurado exactamente de la misma manera. James no es inversor en Polymarket, únicamente su imagen pública contratada como embajador, con un compromiso descrito como «colaboración continuada» que incluye publicaciones en redes sociales y otros contenidos.

    El anuncio ya se ha dejado ver en un comercial de la marca, en el que James comparte protagonismo con Derek Jeter y Eli Manning —ambos cobrando cifras «más pequeñas» que la suya, según las mismas fuentes—, además de otros rostros conocidos como Spike Lee, Reggie Bush y Alexandra Daddario. Es, además, una operación con peso financiero detrás: Polymarket cuenta con el respaldo de la matriz de la Bolsa de Nueva York y de 1789 Capital, el fondo de inversión de Donald Trump Jr., que ha inyectado recientemente 1.000 millones de dólares adicionales en el negocio.

    El contexto de la industria explica por qué una estrella de baloncesto termina promocionando fútbol: tanto la NFL como el PGA Tour prohíben directamente este tipo de acuerdos a sus propios deportistas, así que plataformas como Polymarket recurren a estrellas de otros deportes para llegar a esa audiencia. Polymarket ya mantiene acuerdos a nivel de liga con MLB, NHL, MLS, Serie A y LaLiga, y según una fuente, la NBA se acercaría a cerrar un acuerdo similar próximamente.

    Vale la pena señalar, eso sí, una distinción importante dado el contexto reciente: varios medios han sido explícitos en aclarar que este acuerdo no tiene nada que ver con el escándalo que ha protagonizado este verano a los Clippers y Kawhi Leonard. Mientras que los pagos a Leonard se investigaron precisamente por tratarse de «trabajos fantasma» sin ninguna contraprestación real, el acuerdo de LeBron sí exige contenido y presencia pública real a cambio del dinero — la diferencia legal es clara, aunque la cifra en sí, casi cuadruplicando su propio sueldo de la NBA, no deja de generar cierto debate sobre hasta qué punto estos acuerdos publicitarios de deportistas en activo merecen mayor escrutinio en una liga que acaba de sancionar con dureza un caso relacionado, aunque de naturaleza distinta.

  • Los 10 mejores escoltas de la NBA

    Los 10 mejores escoltas de la NBA

    Proyección 2026-27

    Metodología: producción de la temporada 2025-26, métricas avanzadas, y el contexto de equipo para 2026-27 — incluyendo los grandes movimientos de la offseason (traspasos, fichajes) y el estado real de las vueltas de lesión.

    1. Jaylen Brown (PHI) 

    Jaylen Brown fue finalista de MVP y All-NBA de Segundo Equipo la pasada temporada, cargando con un uso ofensivo del 36.2% en una Boston que, pese a las bajas por lesión, ganó 56 partidos con Joe Mazzulla como Entrenador del Año. Su capacidad para anotar en cualquier situación, desde el poste bajo hasta el perímetro, lo convierte en uno de los anotadores más completos de la liga en su posición. El gran giro de su carrera llegó este verano: Boston lo traspasó a Philadelphia en las mismas horas en que los 76ers anunciaban el fichaje de LeBron James, formando de la noche a la mañana uno de los vestuarios con más talento estelar de la liga junto a Joel Embiid y Tyrese Maxey. El reto para Brown no es de talento, sino de reparto: por primera vez en su carrera va a compartir balón y minutos con otras tres estrellas de nivel similar o superior. Si el equilibrio de roles funciona, Philadelphia entra en la conversación de máximo contendiente del Este; si no, Brown podría ver reducido su volumen de una manera que no ha experimentado en años. Es, sin duda, el nombre de esta lista con el cambio de contexto más radical de cara a 2026-27. 

    2. Anthony Edwards (MIN) 

    Edwards disputó solo 61 partidos la pasada temporada, pero mantuvo un BPM de 4.5 y un uso ofensivo del 31.5%, cifras que confirman que sigue siendo el motor ofensivo indiscutible de Minnesota. A sus 24 años, es la referencia clara de una franquicia que ha llegado a dos finales de conferencia consecutivas, algo que ninguna otra franquicia del Oeste había logrado desde los Warriors de la era Curry-Durant. Este verano, Minnesota reforzó su plantilla con la llegada de LaMelo Ball desde Charlotte, dándole a Edwards un compañero de backcourt con una capacidad de generación de juego que no tenía hasta ahora. Su combinación de explosividad física, tiro exterior y capacidad defensiva lo sitúa entre los escoltas más completos de la liga, y su margen de mejora, dada su edad, sigue siendo real. La incógnita de cara a 2026-27 es puramente de encaje: cómo se reparten el balón Edwards y Ball en una plantilla que ya cuenta con Jaden Mcdaniels y Rudy Gobert como referencias interiores. Si la integración funciona, Minnesota tiene argumentos para dar el salto definitivo a las Finales de la NBA. 

    3. Devin Booker (PHO) 

    Booker firmó otra temporada de altísimo volumen ofensivo, con un uso del 32.2%, como principal generador de un Phoenix que dependió de él casi por completo. Su capacidad para anotar desde cualquier posición del campo, combinada con una lectura de juego cada vez más refinada, lo mantiene entre los mejores anotadores puros de la liga. Este verano, Phoenix reforzó su plantilla con la llegada de Miles Bridges y desde Charlotte (a cambio de Grayson Allen y Royce O’Neale), dándole a Booker más ayuda ofensiva y una presencia interior que el equipo no tenía. Su compañero de backcourt, Jalen Green, arrastra dudas tras una primera temporada en Phoenix marcada por lesiones, lo que deja a Booker de nuevo como el eje incuestionable del ataque. Con 30 años recién cumplidos, entra en una fase de su carrera en la que la salud y el contexto de equipo pesan tanto como su nivel individual, que sigue siendo indiscutible. Si Phoenix consigue que todas las piezas encajen, Booker tiene argumentos para volver a pelear por puestos en el equipo All-NBA. 

    4. Donovan Mitchell (CLE) 

    Mitchell fue candidato de MVP y All-NBA de Segundo Equipo la pasada temporada, con un BPM de 5.1 que confirma su nivel de impacto más allá del simple volumen anotador. Lideró a Cleveland hasta la final de la Conferencia Este, donde el equipo cayó barrido ante los Knicks, pero llegar hasta ahí tras una temporada regular sobresaliente confirma su condición de estrella consolidada. Su capacidad anotadora en momentos de máxima presión sigue siendo una de las señas de identidad de su juego, algo que ha demostrado de forma consistente en varias campañas de playoffs. Comparte responsabilidades ofensivas con un frontcourt de garantías formado por Evan Mobley y Jarrett Allen, ambos con niveles de impacto defensivo elevados que le facilitan el trabajo en el otro lado de la cancha. De cara a 2026-27, Cleveland mantiene su núcleo prácticamente intacto, lo que da continuidad a un proyecto que ya ha demostrado ser de los mejores de la Conferencia Este. La duda habitual con Mitchell es su durabilidad en playoffs largos y su junte con James Harden, pero su nivel de producción cuando está sano no está en discusión. 

    5. Austin Reaves (LAL) 

    Reaves firmó este verano una renovación de 185 millones de dólares con los Lakers, la confirmación de que la franquicia lo considera una pieza central de su proyecto a largo plazo junto a Luka Dončić. Su BPM de 2.8 la pasada temporada refleja un rol en expansión, con cada vez más responsabilidad de creación de juego además de su función tradicional como anotador de acompañamiento. Su crecimiento ha sido notable desde que llegó a la liga sin ser drafteado, y ahora es una pieza indiscutible de la rotación titular de uno de los equipos con más ambición de la Conferencia Oeste. Este verano, los Lakers añadieron a Walker Kessler en el interior, lo que debería facilitarle el trabajo tanto a Reaves como a Dončić al dar al equipo una amenaza real cerca del aro. Su versatilidad —puede jugar tanto de base como de escolta según lo necesite el partido— lo convierte en una pieza de encaje perfecto en casi cualquier combinación de quinteto. De cara a 2026-27, con el núcleo asentado y reforzado, Reaves tiene la oportunidad de dar el salto a un nivel de reconocimiento aún mayor. 

    6. Jalen Williams (OKC) 

    Williams se perdió buena parte de la temporada 2025-26 por lesión, una ausencia que fue determinante para que Oklahoma City, pese a todo, terminara con el mejor récord de la liga (64-18) apoyándose en gran medida en Shai Gilgeous-Alexander y Chet Holmgren. Cuando estuvo disponible, mostró por qué es considerado uno de los mejores jugadores secundarios de la liga: un anotador eficiente, versátil defensivamente, capaz de jugar en varias posiciones del perímetro. El Thunder, campeón de temporada regular, entra en 2026-27 con la plantilla más completa de la competición, y la vuelta de Williams a plena disponibilidad es una de las mejoras internas más significativas que puede tener cualquier equipo de la liga sin mover una sola ficha en el mercado. Su capacidad de generar tiros propios y para otros lo convierte en un complemento perfecto tanto de Gilgeous-Alexander como de Holmgren. 

    7. Amen Thompson (HOU) 

    Thompson fue finalista al premio de Mejor Defensor de la Liga la pasada temporada, con un BPM de 3.4 que refleja un impacto defensivo que pocos jugadores de su posición pueden igualar. Su atletismo le permite defender desde el base hasta el ala-pívot, dándole a Houston una versatilidad defensiva que es clave en los planes de contención del equipo. Ofensivamente, sigue siendo un trabajo en progreso como tirador, pero su capacidad para finalizar en el aro y generar transiciones rápidas compensa buena parte de esa limitación. Houston refuerza su proyecto de cara a 2026-27 con el regreso de Fred VanVleet, que se perdió toda la temporada anterior por una rotura de ligamento cruzado y menisco, lo que debería aliviar la carga de creación de juego que a veces recae sobre Thompson. Si su tiro exterior da un paso adelante, Amen Thompson tiene el perfil físico y defensivo para convertirse en All-Star en un futuro cercano. 

    8. Derrick White (BOS)

     

    White fue elegido para el All-Defensive de Primer Equipo y fue finalista al premio de Mejor Defensor de la Liga, consolidándose como uno de los mejores defensores de guardia de toda la NBA. Su BPM de 3.2 llegó en una temporada complicada para Boston, marcada por las bajas prolongadas de Jayson Tatum, que se recuperaba de una rotura de Aquiles. El verano de los Celtics ha estado marcado por un movimiento sísmico: el traspaso de Jaylen Brown a Philadelphia, lo que deja a White como una de las piezas veteranas de mayor jerarquía que quedan en el equipo. Su capacidad para defender múltiples posiciones de perímetro y su fiabilidad en el tiro exterior lo convierten en un ancla defensiva perfecta para cualquier sistema. De cara a 2026-27, con Tatum de vuelta a plena disposición pero sin Brown, el rol de White dentro de la estructura ofensiva de Boston previsiblemente crecerá. Es, junto a Reaves, uno de los ejemplos más claros de un jugador cuyo peso específico dentro del equipo va a cambiar de forma notable esta temporada. 

    9. Desmond Bane (ORL) 

    Bane mantuvo una eficiencia notable la pasada temporada, con un 60.7% en tiros verdaderos (TS%), tras su llegada a Orlando procedente de Memphis. Su capacidad de anotación desde el perímetro se ha convertido en una pieza clave del ataque de los Magic, un equipo que necesitaba desesperadamente más espaciamiento junto a Paolo Banchero y Franz Wagner. La franquicia de Memphis que lo formó ha completado en los últimos meses una reconstrucción casi total, desprendiéndose también de Ja Morant y Jaren Jackson Jr., lo que confirma que la decisión de traspasar a Bane formaba parte de un plan mayor de renovación. En Orlando, su rol ha evolucionado hacia el de segunda o tercera opción ofensiva, un papel que le permite explotar su tiro exterior sin la presión de generar todo el ataque por sí mismo. Junto a Banchero y Wagner, forma parte de uno de los tríos jóvenes con más proyección de la Conferencia Este. De cara a 2026-27, con un año completo de adaptación a sus espaldas, es razonable esperar que su producción e impacto en el equipo sigan creciendo. 

    10. Tyler Herro (MIL) 

    Herro promedió 20.5 puntos, 4.8 rebotes y 4.1 asistencias la pasada temporada con Miami, aunque las lesiones limitaron su participación a solo 33 partidos. Su capacidad anotadora, especialmente desde el perímetro, lo convierte en uno de los generadores de puntos más fiables de la liga cuando está sano. El gran cambio de su carrera llegó este verano: fue una de las piezas centrales del traspaso que llevó a Giannis Antetokounmpo a Miami, aterrizando en Milwaukee junto a Kel’el Ware y Jaime Jaquez Jr. Con la salida de Giannis, Herro se convierte en la referencia ofensiva más clara de una plantilla en fase de reconstrucción, un salto de responsabilidad mayor al que tenía en Miami compartiendo protagonismo con Bam Adebayo y Norman Powell. El principal interrogante de cara a 2026-27 es, de nuevo, su disponibilidad: no ha superado las 67 apariciones en una temporada regular en varios años. Si se mantiene sano, tiene el perfil ofensivo para firmar la mejor temporada de su carrera en cuanto a volumen de tiro.

    Menciones honoríficas

    Fuera del top 10 pero cerca de él, tres nombres merecen mención aparte. Norman Powell dejó Miami por Chicago este verano, buscando un rol de mayor protagonismo tras ser All-Star la pasada temporada con un uso del 27.2% en los Heat. VJ Edgecombe fue finalista de Rookie del Año en su primera temporada con Philadelphia, mostrando un impacto defensivo inmediato poco habitual en un debutante, y ahora entra en un vestuario reforzado con Embiid, Maxey, LeBron y Jaylen Brown. Y Dylan Harper, también rookie de la clase 2025, fue finalista de Rookie del Año y de Sexto Hombre con San Antonio, ganando protagonismo en la carrera de los Spurs hasta las Finales junto a Wembanyama, Fox y Castle.

  • Los 10 máximos anotadores en activo de la NBA

    Los 10 máximos anotadores en activo de la NBA

    Los 10 máximos anotadores en activo de la NBA: LeBron manda con una ventaja de otra galaxia

    Con el arranque de la temporada 2026-27 a la vuelta de la esquina, repasamos quiénes son los diez jugadores en activo con más puntos anotados en toda su carrera de temporada regular — una lista que sigue liderando, sin discusión posible, el mismo nombre de siempre.

    1. LeBron James — 43,440 puntos (Philadelphia 76ers)

    El máximo anotador de la historia de la NBA sigue en activo, ahora en su nueva etapa con Philadelphia. Con 43,440 puntos, LeBron no solo lidera esta lista: lidera el escalafón histórico completo, por delante de leyendas como Kareem Abdul-Jabbar (38,387) o Karl Malone (36,928). Su ventaja sobre el segundo clasificado de esta lista, Kevin Durant, roza los 11,000 puntos — una diferencia que por sí sola superaría la carrera completa de la inmensa mayoría de jugadores que han pasado por la liga.

    2. Kevin Durant — 32,597 puntos (Houston Rockets)

    En su primera temporada completa con los Rockets, Durant sigue siendo, con diferencia, la referencia anotadora en activo más cercana a LeBron. A sus 37 años, mantiene un nivel de eficiencia que pocos aleros de la historia han sostenido durante tanto tiempo.

    3. James Harden — 29,339 puntos (Cleveland Cavaliers)

    Tras su renovación oficial con los Cavaliers este mismo mes, Harden continúa sumando a un total que ya lo sitúa entre los diez mejores anotadores de toda la historia de la liga, con permiso de leyendas retiradas como Moses Malone o Julius Erving, a los que ya ha superado.

    4. DeMar DeRozan — 26,711 puntos (Denver Nuggets)

    Con su fichaje por Denver este verano, DeRozan añade una nueva parada a una carrera que ya lo sitúa por delante de nombres como Oscar Robertson o Dominique Wilkins en la lista histórica. Pocos anotadores han sido tan consistentes durante tantas temporadas seguidas como él.

    5. Stephen Curry — 26,528 puntos (Golden State).

    El mejor tirador de triples de la historia sigue siendo, a sus 38 años, uno de los motores ofensivos de referencia de la liga. Con la ventana de su carrera ya en su tramo final, Curry se acerca cada vez más a un puesto todavía más alto en el escalafón histórico absoluto.

    6. Damian Lillard — 22,598 puntos (Portland Trail Blazers)

    De vuelta en Portland tras su etapa en Milwaukee, Lillard regresa a la franquicia donde construyó la mayor parte de este total, con la vuelta de su Aquiles como la gran incógnita física de la temporada. Su capacidad anotadora desde el perímetro, cuando está sano, sigue siendo de las más temibles de la liga.

    7. Giannis Antetokounmpo — 21,531 puntos (Miami Heat)

    El traspaso más grande del verano trae consigo a un anotador que, pese a su reputación de dominador interior más que de anotador puro, ya acumula más de 21,000 puntos en su carrera — y todavía en plena madurez competitiva.

    8. Anthony Davis — 19,385 puntos (Washington Wizards)

    Tras su paso por Dallas, Davis afronta esta temporada como una de las piezas centrales del proyecto de reconstrucción de Washington junto a Trae Young. Su historial de lesiones ha limitado su disponibilidad en los últimos años, pero su capacidad anotadora, cuando está en pista, sigue intacta.

    9. Paul George — 19,338 puntos (Boston Celtics)

    Recién presentado oficialmente como jugador de los Celtics, George completa el top 10 con una carrera que combina nueve convocatorias al All-Star y seis nominaciones al All-NBA. Su rol en Boston, según ha dejado claro él mismo, será de complemento a Jayson Tatum — pero su cuenta particular de puntos sigue sumando.

    10. Kyrie Irving — 18,433 puntos (Dallas Mavericks)

    Cierra la lista uno de los anotadores más virtuosos del balón en movimiento que ha dado la liga en la última década. Con Dallas y de vuelta de su rotura de cruzado, Irving tiene por delante toda una temporada para seguir escalando puestos en esta clasificación

  • La afición de Detroit no perdona

    La afición de Detroit no perdona

    La afición de Detroit no perdona: el 60% cree que Langdon se quedó corto este verano

    Una encuesta realizada por Hunter Patterson (The Athletic) entre la afición de los Pistons deja un mensaje claro: la mayoría no está satisfecha con el trabajo del presidente de operaciones de baloncesto, Trajan Langdon, este verano. De las 1,279 respuestas recogidas, un contundente 60.3% eligió la opción de que «deberían haber hecho más», frente a solo un 20.3% que considera que la plantilla ha mejorado lo suficiente, con el 19.4% restante indiferente ante la cuestión.

    Un dato incómodo para Duren: la afición valora más a Ausar Thompson

    La encuesta también preguntó por el segundo jugador más valioso de la plantilla, por detrás de Cade Cunningham — y el resultado tiene su propia lectura en pleno culebrón contractual de Jalen Duren. Ausar Thompson se llevó el 67.6% de los votos, muy por delante del 27.9% que recibió el propio Duren. En cuanto a qué salario consideran justo para el pívot, la afición está dividida casi al 50%: un 40.3% lo sitúa en la franja de 30-35 millones anuales, un 40% en la de 35-40 millones, y solo un 5.8% cree que merece más que eso — cifras que, curiosamente, se quedan por debajo de los 40 millones que el propio Duren estaría pidiendo en sus negociaciones actuales con la franquicia.

    Langdon defiende el fichaje de Collins y la motivación del grupo

    En una entrevista con Coty M. Davis (Detroit News), Langdon salió a defender el fichaje de John Collins como una pieza pensada específicamente para resolver un problema concreto de la plantilla: «una de las cosas que buscábamos era meter más tiro en la cancha en distintas posiciones, y él fue una de esas soluciones. En las últimas temporadas ha tirado muy bien, especialmente la pasada. Creo que va a ayudar al espaciado de nuestros jugadores, dándoles más espacio para operar. Es versátil, puede jugar algo de cuatro y de cinco — obviamente es una amenaza de mate, buen reboteador, buen anotador interior en los cambios defensivos. Aporta otra pieza versátil a nuestro equipo.»

    Sobre la eliminación ante Cleveland en semifinales de conferencia, Langdon aseguró que el dolor de esa derrota se ha convertido en combustible para el grupo durante el verano: «creo que dije en mi rueda de prensa de final de temporada que iba a doler durante un tiempo. Ese dolor debería impulsarte y motivarte. Deberías tener ganas de trabajar duro y volver siendo una mejor versión de ti mismo.» Y puso nombres propios sobre la mesa: «hemos visto eso en nuestros jugadores. Daniss Jenkins ha estado en el gimnasio. Tolu (Smith) ha estado en el gimnasio. Paul (Reed) ha estado en el gimnasio. Ron (Holland) sin duda ha estado en el gimnasio aquí en Detroit. Ha encontrado sitios donde jugar incluso cuando volvió a casa (Dallas). Todos nuestros jóvenes están volviendo siendo mejores versiones de sí mismos.»

    El argumento a favor: más tiro exterior sobre un ataque ya top-10

    Más allá del debate sobre si Detroit hizo lo suficiente, Omari Sankofa II (Detroit Free Press) aporta un argumento estadístico interesante a favor del verano de Langdon: los Pistons terminaron la pasada temporada regular con un rating ofensivo de 118.3 —entre los diez mejores de la liga— pese a haber intentado solo el 31.3% de sus tiros desde el triple, la segunda cifra más baja de toda la NBA. Un dato todavía más revelador: el equipo anotó 10.2 puntos más por cada 100 posesiones cuando su mejor tirador exterior, Duncan Robinson, estaba en pista. Con las incorporaciones de este verano —Collins, Isaiah Joe, Taurean Prince, Gary Harris y el rookie Ebuka Okorie— sumando más amenazas reales desde el perímetro, la lógica de Sankofa es sencilla: si el ataque ya era de los mejores de la liga con tan poco volumen de triples, añadir tiro exterior real podría convertirlo en directamente temible.

  • El nuevo sistema antitanking cambia las reglas del juego

    El nuevo sistema antitanking cambia las reglas del juego

    Por qué una primera ronda sin protección ya no vale lo que valía: el nuevo sistema antitanking cambia las reglas del juego

    Este verano se han traspasado un total de ocho primeras rondas de draft completamente sin protección — una cifra que, a primera vista, sugeriría que este tipo de activo sigue siendo tan codiciado como siempre en las negociaciones de traspaso. Según el análisis de Chris Dempsey (DempsAndCircumstance.com), sin embargo, la realidad es la contraria: el valor real de una primera ronda sin protección se ha visto reducido de forma significativa, y el motivo no tiene que ver con el mercado, sino con un cambio de reglas que la mayoría de aficionados todavía no ha terminado de asimilar.

    El nuevo sistema «3-2-1», explicado

    El pasado 28 de mayo, la Junta de Gobernadores de la NBA aprobó por 29 votos a 1 una reforma integral del sorteo de draft, diseñada específicamente para combatir el tanking. El nuevo sistema, conocido informalmente como «3-2-1» por el número de bolas de lotería que recibe cada franquicia, amplía el sorteo de 14 a 16 equipos y aplana drásticamente las probabilidades: los tres peores equipos de la liga caen en lo que se ha bautizado como «zona de relegación», recibiendo solo dos bolas cada uno — apenas un 5.4% de opciones de conseguir el pick número 1, con la posibilidad real de caer hasta el puesto 12. Los siguientes siete peores equipos reciben tres bolas cada uno (8.1% de opciones al número 1), mientras que los perdedores del Play-In completan el resto del sorteo con una o dos bolas, según el cruce.

    El sistema añade además dos restricciones que se aplican incluso a picks ya traspasados: ningún equipo puede ganar el pick número 1 dos años seguidos con su propia selección —una norma retroactiva que, por ejemplo, impide a Washington Wizards repetir el número 1 en 2027 después de haberlo ganado en 2026—, y ninguna franquicia puede tener una elección top-5 durante tres años consecutivos, con efecto retroactivo hasta el draft de 2025.

    La consecuencia directa: menos garantías, menos valor

    Aquí está la clave que explica el análisis de Dempsey: antes de esta reforma, el pick sin protección de un equipo verdaderamente malo tenía una probabilidad muy alta de acabar siendo una elección de las primeras cuatro — un activo de valor prácticamente garantizado. Con el sorteo aplanado a 16 equipos y las nuevas restricciones de repetición, esa garantía ha desaparecido: incluso el peor equipo de la liga puede terminar cayendo hasta el puesto 12, muy lejos del rango que solía justificar el verdadero valor de una primera ronda sin protección en cualquier negociación.

    El propio Dempsey reconoce que gran parte de la actividad de traspasos de este verano —con varios jugadores de altísimo perfil moviéndose de equipo, operaciones que habitualmente exigen entregar capital de draft de primer nivel— explica por qué se han seguido traspasando tantas primeras rondas sin protección pese a esta devaluación. Pero su conclusión de fondo es clara: aunque estos activos siguen siendo valiosos, ya no representan la apuesta de valor prácticamente asegurado que eran antes de la reforma — un cambio de fondo que los propios directores generales de la liga todavía están aprendiendo a valorar correctamente en sus negociaciones.

  • Los 10 mejores bases de la NBA

    Los 10 mejores bases de la NBA

    Proyección 2026-27

    Metodología: producción de la temporada 2025-26, métricas avanzadas, y el contexto de equipo para 2026-27 — incluyendo los grandes movimientos de la offseason (traspasos, fichajes) y el estado real de las vueltas de lesión.

    1. Shai Gilgeous-Alexander (OKC)

    Shai Gilgeous-Alexander revalidó el MVP por segunda temporada consecutiva, con 83 de los votos de primer puesto posibles, un respaldo prácticamente unánime. Promedió 31.1 puntos por partido con un 55.3% de acierto en tiros de campo, cifras de eficiencia que rara vez se ven en un volumen de tiro tan alto. Lideró al Oklahoma City Thunder a un récord de 64-18, el mejor de toda la liga, pese a jugar buena parte del año sin Jalen Williams, su segundo mejor anotador. Sus métricas avanzadas respaldan el trofeo: un BPM de 11.7 y un VORP de 7.8, ambos entre los más altos de la competición. Es, además, uno de los pocos bases de la liga que defiende su posición a un nivel de All-Defense real, no solo un generador ofensivo. De cara a 2026-27, con su plantilla de vuelta a plena disposición, parte como máximo favorito a un tercer MVP consecutivo. 

    2. Luka Dončić (LAL)

    Dončić terminó la temporada 2025-26 como máximo anotador de la liga, con 33.5 puntos por partido, generando además un alto volumen de asistencias para sus compañeros. Su BPM ofensivo de 8.0 fue el más alto de la liga entre los jugadores de mayor volumen de uso, un dato que confirma que su producción no vino a costa de la eficiencia del equipo. Este verano firmó una extensión de contrato a largo plazo con los Lakers, cerrando cualquier duda sobre su continuidad en Los Ángeles. Junto a él, Austin Reaves también renovó por 185 millones de dólares, manteniendo el núcleo ofensivo intacto. La gran novedad de cara a la temporada que viene es la llegada de Walker Kessler desde Utah en un sign-and-trade a cuatro años y 130 millones, el pívot dominante que Dončić llevaba tiempo pidiendo. Si Kessler se mantiene sano —se perdió casi toda la 2025-26 por una operación de hombro— los Lakers tienen argumentos para pelear el título de forma realista. 

    3. Cade Cunningham (DET)

    Cunningham fue elegido para el All-NBA de Primer Equipo y terminó quinto en la votación de MVP, la confirmación definitiva de su salto a la elite de la liga. Su tasa de asistencia del 45.2% fue una de las más altas entre bases titulares, reflejo de lo mucho que Detroit depende de su capacidad para generar juego para el resto del equipo. Su BPM de 6.3 en temporada regular subraya un impacto que va mucho más allá del simple volumen anotador. En playoffs, pese a caer eliminado en siete partidos ante Cleveland, elevó su nivel de producción, con un BPM de 3.4 en la serie. Con apenas 25 años, su curva de progresión todavía no ha tocado techo, y lidera un proyecto de Detroit que fue de los mejores equipos de la liga durante buena parte de la primera mitad de temporada. De cara a 2026-27, es uno de los pocos bases de esta lista sin ninguna incertidumbre de salud, equipo o rol que empañe su proyección. 

    4. Jalen Brunson (NYK)

    Brunson fue el MVP de las Finales de la NBA tras liderar a los Knicks a su título superando a los Spurs por 4 victorias a 1. Su punto culminante llegó en el Juego 5, con 45 puntos que establecieron un récord de anotación en unas Finales para la franquicia. A lo largo de la serie, lideró remontadas de dos dígitos en las cuatro victorias de Nueva York, una muestra de fiabilidad en el momento más exigente de la temporada que pocos bases de la liga pueden igualar. Su producción regular ya era de nivel All-NBA, pero es en el rendimiento bajo presión donde Brunson se separa del resto, combinando anotación clutch con capacidad de generar para compañeros como Towns, Bridges y Anunoby. El equipo campeón se mantiene prácticamente intacto de cara a 2026-27, así que Brunson entra en la temporada como el base más contrastado bajo presión de toda la liga, con el anillo que lo confirma. 

    5. Stephen Curry (GSW)

    A sus 37 años, Curry jugó solo 43 partidos en la 2025-26, pero cuando estuvo en pista mantuvo un nivel de impacto que muy pocos bases de la liga alcanzan: un BPM de 5.4 y un 60.6% de sus intentos de tiro desde la línea de triple, una proporción altísima que confirma que su rol como amenaza exterior sigue intacto. Comparte vestuario con Jimmy Butler, que también jugó una temporada limitada (38 partidos) pero con una eficiencia enorme del 64.6% en tiros verdaderos, y con Draymond Green, todavía el organizador defensivo de Golden State. La gran pregunta de cara a 2026-27 no es su nivel —que sigue siendo de elite absoluta cuando juega— sino su disponibilidad, tras encadenar varias temporadas por debajo de los 50 partidos. Aun así, ningún base de la liga genera tanto peligro por posesión sin necesidad de manejar el balón constantemente, lo que lo hace único incluso a estas alturas de su carrera. 

    6. Tyrese Haliburton (IND)

    Haliburton sufrió una rotura del tendón de Aquiles en el Juego 7 de las Finales de 2025 ante el Thunder, una lesión que le hizo perderse la totalidad de la temporada 2025-26. Sin él en la pista, Indiana se desplomó a un récord de 19-63, el segundo peor de toda la liga, una muestra clara de lo determinante que es para su equipo cuando está sano. Su recuperación se complicó además con un episodio de herpes zóster durante la rehabilitación, y el propio jugador ha reconocido que ha ganado peso durante el proceso. Pese a todo, las señales recientes son positivas: fuentes de la franquicia se muestran «extremadamente optimistas» de que esté disponible para el primer partido de la temporada, y el propio Haliburton ha declarado: «soy la fuente, estoy sano ahora mismo». Antes de la lesión era un base de nivel top-10 indiscutible, con un perfil de creación de juego que llevó a los Pacers hasta las Finales. La cautela en las expectativas de inicio de temporada es razonable, pero el techo de talento sigue estando entre los más altos de la liga. 

    7. Tyrese Maxey (PHI)

    Maxey fue nombrado All-NBA de Tercer Equipo la pasada temporada, cargando con un uso ofensivo del 29.4% en una Philadelphia que dependió casi por completo de él mientras Joel Embiid apenas pudo disputar 38 partidos. Su BPM de 5.4 estuvo entre los más altos de la liga para un base de su perfil, la confirmación estadística de una temporada de máxima responsabilidad. El panorama para 2026-27, sin embargo, cambia por completo: Philadelphia fichó a LeBron James (2 años, 8 millones de dólares) y traspasó por Jaylen Brown en las mismas horas, además de sumar a Anfernee Simons como refuerzo adicional de backcourt. Maxey pasa de ser la única estrella disponible a compartir minutos, balón y protagonismo con Embiid, LeBron y Brown a la vez. Es razonable esperar que su volumen de tiro baje respecto a la temporada anterior, aunque su eficiencia y su nivel de talento puro no deberían verse mermados. El interrogante real para Maxey de cara a la temporada que viene no es cuánto vale, sino qué rol exacto le van a dar dentro de ese nuevo reparto de estrellas. 

    8. Jamal Murray (DEN)

    Murray mantuvo un 31.1% de tasa de asistencia y un BPM de 4.1 la pasada temporada, cifras que confirman su rol como generador secundario ideal junto a Nikola Jokić en una Denver que terminó 54-28. Su capacidad para crear su propio tiro en momentos de bloqueo defensivo —cuando los rivales cargan toda su atención sobre Jokić— sigue siendo uno de los activos más valiosos del equipo. Este verano, Denver reforzó su banquillo con la incorporación de DeMar DeRozan, seis veces All-Star, en un contrato de un año al mínimo de veterano tras perder a Peyton Watson en un traspaso a Cleveland. Ese fichaje le da a Murray más margen de descanso y menos responsabilidad de generación en los minutos que no comparte con Jokić. Con Aaron Gordon como pieza ya asentada del núcleo, Denver entra en 2026-27 con una de las plantillas más completas y experimentadas de la Conferencia Oeste. Murray, a estas alturas de su carrera, es una pieza contrastada en la que la franquicia confía plenamente en los momentos grandes. 

    9. LaMelo Ball (MIN)

    Ball mantuvo una tasa de asistencia del 42.6% la pasada temporada con Charlotte, una de las cifras más altas de la liga entre bases, aunque acompañada de altibajos defensivos que limitaban el techo competitivo de su equipo. El gran cambio de su carrera llegó este verano: Minnesota lo adquirió en un traspaso a cambio de Naz Reid y futuras rondas de draft, sacándolo de un proyecto sin ambición real y llevándolo a un equipo de playoffs consolidado. Por primera vez, Ball comparte vestuario con una estrella de nivel similar o superior, Anthony Edwards, en lugar de ser la única referencia ofensiva de una plantilla en reconstrucción. Ese cambio de contexto pesa mucho en esta clasificación: su producción bruta puede bajar ligeramente al compartir balón, pero su valor real dentro de un equipo competitivo debería subir. Minnesota llega además de dos finales de conferencia consecutivas, así que Ball entra directamente en la conversación de contender por primera vez en su carrera. Es, junto a Maxey, el caso más claro de esta lista de un jugador cuyo entorno cambia radicalmente su proyección para la temporada que viene. 

    10. James Harden (LAC)

    A sus 36 años, Harden mantuvo un BPM de 3.9 la pasada temporada y una tasa de asistencia superior al 34%, cifras que confirman que sigue siendo uno de los mejores generadores de juego de la liga pese al paso del tiempo. Su capacidad para leer defensas y encontrar el tiro correcto para sus compañeros no ha disminuido, incluso cuando su explosividad física ya no es la de sus mejores años en Houston o Brooklyn. La duda real para 2026-27 es puramente física: cuánto puede seguir sosteniendo ese nivel de producción a medida que se acerca a los 37 años. Aun así, su lectura de juego lo mantiene en el top 10 por delante de generadores más jóvenes y explosivos.

    Menciones honoríficas

    Fuera del top 10 pero muy cerca de él, tres nombres merecen mención aparte. Stephon Castle, en su segundo año, ganó protagonismo durante la carrera de los Spurs hasta las Finales junto a Wembanyama y Fox, y si dobla su producción de playoffs esta temporada podría colarse en una futura revisión de este ranking. Trae Young fue traspasado de Atlanta a Washington en enero (a cambio de CJ McCollum y Corey Kispert) y ya ha firmado allí una extensión de cuatro años y 212.8 millones de dólares, blindando su futuro pese a aterrizar en un proyecto de equipo bastante más débil que el de Atlanta. Y Jrue Holiday, con una tasa de asistencia del 32.1% pese a jugar solo 53 partidos la pasada temporada, sigue siendo uno de los bases más completos defensivamente de toda la liga, pieza clave del renacer de Portland junto a Lillard, Morant y Avdija.