Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 79 al 70
Seguimos ascendiendo en la clasificación, con varios nombres que atraviesan momentos muy distintos de sus carreras.
79. Jrue Holiday (Portland Trail Blazers)
Uno de los mejores defensores de perímetro de su generación, de vuelta en Portland. Miami exploró la posibilidad de hacerse con él este verano, pero las cuentas del «hard cap» hicieron inviable la operación.
78. Matas Buzelis (Chicago Bulls)
Se convirtió la pasada temporada en el jugador más joven de la historia en registrar al menos 170 triples y 115 tapones en la misma campaña. Con Tiago Splitter como nuevo entrenador y Norman Powell como mentor declarado, esta es su temporada para dar el salto de pieza prometedora a líder real del proyecto.
77. Jimmy Butler (Golden State Warriors)
Se recupera de una rotura de cruzado sufrida en enero, con un regreso previsto para enero o febrero como objetivo «optimista». Su propia reflexión sobre la falta de salud del equipo en los momentos importantes ha marcado el tono de toda su etapa en Golden State hasta ahora.
76. Julius Randle (Brooklyn Nets)
Llegó este verano para acelerar la reconstrucción de Brooklyn, prometiendo públicamente que el equipo va a «superar las expectativas». Feliz por el título que consiguieron los Knicks tras su salida, ahora busca construir algo parecido con los Nets.
75. Dillon Brooks (Phoenix Suns)
Defensor incómodo y de carácter fuerte, ve en la llegada de Miles Bridges la oportunidad de liberarse de marcar a los cuatro más grandes para centrarse en alas y bases rivales — un cambio de rol que él mismo ha recibido con ilusión.
74. CJ McCollum (Atlanta Hawks)
Llegó desde Washington como parte del traspaso de Trae Young, y ya ha renovado con Atlanta este verano. Anotador veterano de garantías para un proyecto que ha reforzado notablemente su banquillo.
73. Isaiah Hartenstein (Oklahoma City Thunder)
Pieza de encaje perfecta dentro del mejor proyecto colectivo de la liga, proyectado como titular en el puesto de pívot del campeón vigente de temporada regular.
72. Paul George (Boston Celtics)
Llega a Boston asumiendo un rol de complemento junto a Tatum, no de protagonista — una madurez de rol que él mismo ha explicado con total naturalidad. Tras varias temporadas condicionadas por lesiones, asegura sentirse como en «un renacimiento» físico y mental.
71. Nickeil Alexander-Walker (Atlanta Hawks)
Ganador del premio al Jugador Más Mejorado la pasada temporada, tras subir su promedio hasta los 20.8 puntos. Pieza clave del renovado proyecto de Atlanta, que llega esta temporada reforzado con nombres como Luguentz Dort y CJ McCollum.
70. Norman Powell (Chicago Bulls)
Salió de Miami sin ningún rencor —llegó a elogiar públicamente el verano de los Heat— y ya se ha convertido en una presencia «más que positiva» en el vestuario de Chicago, con Rob Dillingham como uno de los jóvenes que más está aprovechando su mentoría.
Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 89 al 80
Seguimos subiendo peldaños en nuestra gran clasificación de la temporada.
89. Cason Wallace (Oklahoma City Thunder)
Uno de los nombres que suenan como candidatos a extensión de rookie antes del 19 de octubre. Compite además por minutos de titular en el escolta con Ajay Mitchell dentro de una de las rotaciones más profundas de la liga.
88. Zach LaVine (Sacramento Kings)
Busca un resurgimiento real de cara a su agencia libre de 2027, tras una temporada cortada por una lesión de mano. Dos veces All-Star, sigue siendo, en sus propias palabras, «su propio crítico más duro».
87. RJ Barrett (Toronto Raptors)
Reconoció sentirse «un poco salty» viendo a los Knicks ganar el título sin él, aunque con cariño genuino hacia sus antiguos compañeros. Fan de los Raptors de toda la vida, ahora comparte vestuario con Kawhi Leonard, su ídolo de infancia.
86. Ayo Dosunmu (Minnesota Timberwolves)
Firmó una extensión de cinco años y 112 millones en junio, confirmando su papel como pieza de rotación de garantías dentro de un proyecto que se ha reforzado notablemente este verano.
85. Payton Pritchard (Boston Celtics)
Sexto Hombre del Año en 2025, ahora comparado internamente con Jalen Brunson por su progresión constante. Según reportes recientes, Boston estaría dispuesta a pagarle en torno a 22 millones anuales en su próxima extensión — una de las mejores gangas de toda la liga en su contrato actual.
84. Alex Sarr (Washington Wizards)
Todavía en pleno desarrollo, pero con el perfil ideal de pívot moderno para acompañar el proyecto joven que Washington está construyendo alrededor de Trae Young y AJ Dybantsa.
83. Josh Hart (New York Knicks)
Uno de los cuatro titulares de los Knicks que ya ha cumplido los 30 años. Dejó clara su mentalidad de cara a esta temporada: «no estamos satisfechos con uno solo» título, pese a que las casas de apuestas ya no ven a Nueva York como el máximo favorito.
82. Ajay Mitchell (Oklahoma City
Compite directamente con Cason Wallace por minutos de titular en el escolta del campeón vigente — una de las batallas internas más interesantes de toda la pretemporada de Oklahoma City.
81. Aaron Gordon (Denver Nuggets)
Pieza física indispensable junto a Jokić, aunque arrastra problemas de lesiones de tejido blando en los últimos años. Reaccionó a la salida de Peyton Watson con palabras muy cariñosas, recordando el vínculo familiar que los une más allá del baloncesto.
80. Naz Reid (Charlotte Hornets)
Ganó galones como titular tras su salida de Minnesota este verano, aportando anotación y versatilidad a una plantilla de Charlotte que sorprendió con un 44-38 la pasada temporada pese a perder a LaMelo Ball y Miles Bridges.
Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 100 al 91
Arrancamos la gran cuenta atrás de la temporada — nuestro ranking completo de los 100 mejores jugadores de la liga, empezando desde abajo. Cien nombres, un peldaño a la vez, hasta llegar al mejor jugador del mundo.
100. Collin Murray-Boyles (Toronto Raptors)
ESPN lo ha señalado como el auténtico «factor X» de los Raptors esta temporada — la pieza capaz de formar, junto a Kawhi Leonard y Scottie Barnes, uno de los tríos defensivos más temibles de la liga. Ya dejó destellos reales en los playoffs de su año de rookie, pasando de apenas jugar en temporada regular a firmar 14.4 puntos y un 65.6% en tiros de campo.
99. Coby White (Charlotte Hornets)
Titular fijo en el backcourt de unos Hornets que sorprendieron con un 44-38 la pasada temporada. Su rol como generador de juego cobra todavía más importancia tras las salidas de LaMelo Ball y Miles Bridges este verano.
98. Toumani Camara (Portland Trail Blazers)
Uno de los referentes defensivos jóvenes de la liga, con el tipo de perfil de ala versátil y comprometido que varios analistas usan como vara de medir para valorar a otros jugadores de su posición.
97. Kristaps Porziņģis (Golden State Warriors)
Tras un periplo que lo llevó de Boston a Atlanta y de ahí a Golden State en la fecha límite de febrero, Porziņģis ha encontrado en los Warriors un hogar donde Steve Kerr confía en su combinación de tiro exterior y protección de aro para esta temporada.
96. Onyeka Okongwu (Atlanta Hawks)
Entra en año de extensión elegible el 1 de octubre, tras una progresión constante que lo ha convertido en pieza cada vez más importante del proyecto renovado de Atlanta.
95. Andrew Nembhard (Indiana Pacers)
Base de garantías dentro de la rotación de Indiana, pieza importante para sostener el ataque mientras el equipo espera con optimismo el regreso de Tyrese Haliburton a plena disponibilidad.
94. Immanuel Quickley (Toronto Raptors)
Exjugador de los Knicks que, como RJ Barrett, mantiene lazos emocionales con Nueva York pese a perseguir ahora el éxito con los colores de los Raptors.
93. Dyson Daniels (Atlanta Hawks)
Uno de los mejores defensores jóvenes de la liga — noveno en la votación a Defensor del Año la pasada temporada y miembro del segundo equipo All-Defensive. Su tiro exterior sigue siendo la gran asignatura pendiente para completar su perfil.
92. Damian Lillard (Portland Trail Blazers)
De vuelta en la franquicia donde construyó la mayor parte de su carrera, tras su etapa en Milwaukee. Entre los diez mejores anotadores y asistentes en activo de toda la liga, su gran incógnita esta temporada es puramente física: cómo responde el Aquiles.
91. Andrew Wiggins (Miami Heat)
Pieza veterana de un frontcourt de Miami que se ha reforzado enormemente este verano. Su reencuentro con Klay Thompson, excompañero en Golden State, ha sido uno de los relatos más simpáticos de la pretemporada de los Heat.
Los 10 máximos asistentes en activo de la NBA: LeBron también manda aquí
Además de ser el máximo anotador de la historia, LeBron James lidera también la lista de generadores de juego en activo — una faceta menos comentada de su legado, pero igual de dominante. Repasamos el top 10 de asistencias totales en temporada regular entre los jugadores que siguen compitiendo esta temporada.
1. LeBron James — 12,016 asistencias (Philadelphia 76ers)
Cuarto en la lista histórica de todos los tiempos, por detrás únicamente de John Stockton, Jason Kidd y un Chris Paul ya retirado. Que un alero, no un base puro, esté entre los cuatro mejores generadores de juego de la historia de la liga dice mucho sobre la amplitud de su juego a lo largo de 23 temporadas.
2. James Harden — 8,873 asistencias (Cleveland Cavaliers)
Con su renovación reciente en Cleveland, Harden sigue sumando a un total que combina su propia capacidad anotadora con una visión de pase que lo ha convertido en uno de los mejores generadores de su generación.
3. Mike Conley — 6,782 asistencias (Minnesota Timberwolves)
El base más discreto de esta lista es también uno de los más eficientes: pocas veces protagonista mediático, Conley lleva casi dos décadas siendo de los bases más fiables de la liga a la hora de repartir juego sin apenas errores.
De vuelta con los Trail Blazers este verano, Holiday combina su reputación como uno de los mejores defensores de perímetro de la liga con una faceta de generador de juego que rara vez recibe el reconocimiento que merece.
5. Stephen Curry — 6,743 asistencias (Golden State Warriors)
El mejor tirador de la historia es, además, un generador de juego de primer nivel — su capacidad para atraer dobles marcajes y encontrar al compañero libre ha sido clave en cada uno de los títulos de Golden State.
6. Nikola Jokić — 6,080 asistencias (Denver Nuggets)
El dato más asombroso de toda la lista: Jokić ha llegado a esta cifra en solo 810 partidos, muchísimos menos que cualquier otro nombre del top 10. Ningún pívot de la historia ha repartido juego como él, y sigue acumulando asistencias a un ritmo que ningún otro activo puede igualar.
De regreso en Portland tras su etapa en Milwaukee, Lillard completa una carrera en la que su capacidad anotadora nunca ha eclipsado del todo su faceta de repartidor, especialmente en los años en los que asumió toda la carga ofensiva de los Blazers.
8. Draymond Green — 5,324 asistencias (Golden State Warriors)
Pese a no ser nunca la primera opción ofensiva de los Warriors, Draymond ha sido durante más de una década el verdadero motor de su ataque de movimiento de balón — su lectura de juego desde el poste alto ha generado más asistencias de las que su propia reputación de defensor élite suele reconocerle.
9. Kevin Durant — 5,280 asistencias (Houston Rockets)
Pese a su reputación como uno de los anotadores más letales de la historia, Durant ha repartido más juego del que se le suele atribuir — una faceta infravalorada de un jugador que, en la práctica, puede jugar en cualquier posición del perímetro.
Cierra la lista un DeRozan que, conocido sobre todo por su anotación, ha ido puliendo su faceta de creador de juego con los años, especialmente en sus etapas más recientes, hasta acumular un volumen de asistencias que sorprende a quien solo lo recuerda como puro anotador.
Nico Batum, destacado alero francés y uno de los referentes del baloncesto galo, ha anunciado su retirada de la competición profesional tras una carrera de 18 temporadas en la NBA. La noticia la adelanta Marca, que recoge el anuncio realizado por el propio jugador a través de un comunicado en sus redes sociales.
Una carrera con grandes logros en Europa y la NBA
Batum comenzó su trayectoria profesional en 2006 con el club francés Le Mans antes de dar el salto a la NBA en 2008, tras ser seleccionado en el Draft por Houston Rockets y traspasado a Portland Trail Blazers. Su carrera en Estados Unidos incluyó también etapas en Charlotte Hornets, Los Angeles Clippers y Philadelphia 76ers, retirándose finalmente después de más de 18 temporadas.
La carrera del jugador francés también estuvo marcada por sus éxitos con la selección nacional, con la que conquistó varias medallas en Eurobasket, Mundiales y Juegos Olímpicos. Batum fue una pieza fundamental en las convocatorias, compartiendo vestuario con grandes figuras como Tony Parker y Boris Diaw, según recuerda el medio español.
Despedida emotiva y un recuerdo a su padre
El anuncio de su retirada fue acompañado de un emotivo vídeo publicado en redes sociales, en el que Batum aparece junto a su hijo y reflexiona sobre su trayectoria. «No me asusta dejar de ser jugador de baloncesto porque he vivido todo lo que tenía que vivir. He hecho todo lo que tenía que hacer. Hoy soy feliz», afirma el jugador.
Además, tuvo un recuerdo especial para su padre, Richard Batum, también baloncestista, que falleció en 1991 mientras jugaba a causa de una aneurisma. Esta despedida pone punto y final a una carrera de dos décadas en el baloncesto profesional, según informa Marca.
«No se puede hablar de él sin hablar de mí»: Tatum rompe su silencio sobre Brown
Jayson Tatum ha hablado por primera vez de forma pública sobre Jaylen Brown desde que su compañero de casi una década fuera traspasado a Philadelphia el pasado julio. En una entrevista en The Dan Patrick Show, el alero de los Celtics dejó claro que, pese a todas las especulaciones generadas en torno a su relación, su cariño y respeto hacia Brown permanecen intactos.
Preguntado sobre cuál cree que es el mayor malentendido público sobre su relación con Brown, Tatum no dudó: «para mí, quiero a ese tío. Lo que conseguimos juntos en nueve años — fuimos a la final de conferencia cinco veces, a las Finales dos veces, ganamos un título, compartimos partidos de All-Star juntos — no se puede hablar de él sin hablar de mí, y viceversa.»
El propio Tatum reconoció, sin amargura, que este tipo de rupturas forman parte inevitable del negocio del baloncesto: «por desgracia, el negocio del baloncesto siempre va a jugar un papel. Nadie ha jugado junto para siempre. Pero no es algo por lo que estar triste o disgustado. Es algo que hay que celebrar, lo que fuimos capaces de hacer.» Y cerró con un mensaje directo hacia su excompañero: «es una persona y un jugador tremendo. No tengo más que respeto por él, y le deseo lo mejor.»
Las palabras de Tatum llegan en un momento simbólico: apenas unos días después de la presentación oficial de Paul George, la pieza que llegó a Boston a cambio de Brown, y en pleno arranque de una temporada en la que Tatum tendrá que asumir un protagonismo ofensivo todavía mayor sin su compañero de tantos años. Que el propio Tatum haya elegido celebrar lo conseguido juntos, en lugar de esquivar la pregunta o mostrarse dolido, dice bastante sobre cómo quiere afrontar el vestuario esta nueva etapa — sin fisuras públicas, pase lo que pase con los resultados.
LeBron cobrará casi cuatro veces más por publicidad que por jugar al baloncesto esta temporada
LeBron James va a ganar más dinero promocionando una plataforma de mercados de predicción que jugando en la NBA esta temporada — y la diferencia no es pequeña. Según ha revelado Front Office Sports, James ha firmado un acuerdo de patrocinio con Polymarket que le reportará 15 millones de dólares al año, frente a los 3,876,529 dólares que va a cobrar de Philadelphia 76ers en el primer año de su contrato de dos temporadas y 8 millones firmado el pasado julio. Hacen cuentas rápidas: casi 3.9 veces más por publicidad que por su propio sueldo de baloncesto.
El detalle más curioso de todo el acuerdo es lo que LeBron NO va a promocionar: baloncesto. Según las fuentes consultadas por Front Office Sports, la campaña se centrará exclusivamente en fútbol americano. La explicación tiene que ver con las propias normas de la NBA, que prohíben a sus jugadores en activo promocionar contratos de eventos ligados a partidos de la propia liga — el mismo motivo por el que su anterior acuerdo publicitario, con DraftKings (firmado en 2024, ya expirado), estaba estructurado exactamente de la misma manera. James no es inversor en Polymarket, únicamente su imagen pública contratada como embajador, con un compromiso descrito como «colaboración continuada» que incluye publicaciones en redes sociales y otros contenidos.
El anuncio ya se ha dejado ver en un comercial de la marca, en el que James comparte protagonismo con Derek Jeter y Eli Manning —ambos cobrando cifras «más pequeñas» que la suya, según las mismas fuentes—, además de otros rostros conocidos como Spike Lee, Reggie Bush y Alexandra Daddario. Es, además, una operación con peso financiero detrás: Polymarket cuenta con el respaldo de la matriz de la Bolsa de Nueva York y de 1789 Capital, el fondo de inversión de Donald Trump Jr., que ha inyectado recientemente 1.000 millones de dólares adicionales en el negocio.
El contexto de la industria explica por qué una estrella de baloncesto termina promocionando fútbol: tanto la NFL como el PGA Tour prohíben directamente este tipo de acuerdos a sus propios deportistas, así que plataformas como Polymarket recurren a estrellas de otros deportes para llegar a esa audiencia. Polymarket ya mantiene acuerdos a nivel de liga con MLB, NHL, MLS, Serie A y LaLiga, y según una fuente, la NBA se acercaría a cerrar un acuerdo similar próximamente.
Vale la pena señalar, eso sí, una distinción importante dado el contexto reciente: varios medios han sido explícitos en aclarar que este acuerdo no tiene nada que ver con el escándalo que ha protagonizado este verano a los Clippers y Kawhi Leonard. Mientras que los pagos a Leonard se investigaron precisamente por tratarse de «trabajos fantasma» sin ninguna contraprestación real, el acuerdo de LeBron sí exige contenido y presencia pública real a cambio del dinero — la diferencia legal es clara, aunque la cifra en sí, casi cuadruplicando su propio sueldo de la NBA, no deja de generar cierto debate sobre hasta qué punto estos acuerdos publicitarios de deportistas en activo merecen mayor escrutinio en una liga que acaba de sancionar con dureza un caso relacionado, aunque de naturaleza distinta.
Metodología: producción de la temporada 2025-26, métricas avanzadas, y el contexto de equipo para 2026-27 — incluyendo los grandes movimientos de la offseason (traspasos, fichajes) y el estado real de las vueltas de lesión.
1. Jaylen Brown (PHI)
Jaylen Brown fue finalista de MVP y All-NBA de Segundo Equipo la pasada temporada, cargando con un uso ofensivo del 36.2% en una Boston que, pese a las bajas por lesión, ganó 56 partidos con Joe Mazzulla como Entrenador del Año. Su capacidad para anotar en cualquier situación, desde el poste bajo hasta el perímetro, lo convierte en uno de los anotadores más completos de la liga en su posición. El gran giro de su carrera llegó este verano: Boston lo traspasó a Philadelphia en las mismas horas en que los 76ers anunciaban el fichaje de LeBron James, formando de la noche a la mañana uno de los vestuarios con más talento estelar de la liga junto a Joel Embiid y Tyrese Maxey. El reto para Brown no es de talento, sino de reparto: por primera vez en su carrera va a compartir balón y minutos con otras tres estrellas de nivel similar o superior. Si el equilibrio de roles funciona, Philadelphia entra en la conversación de máximo contendiente del Este; si no, Brown podría ver reducido su volumen de una manera que no ha experimentado en años. Es, sin duda, el nombre de esta lista con el cambio de contexto más radical de cara a 2026-27.
2. Anthony Edwards (MIN)
Edwards disputó solo 61 partidos la pasada temporada, pero mantuvo un BPM de 4.5 y un uso ofensivo del 31.5%, cifras que confirman que sigue siendo el motor ofensivo indiscutible de Minnesota. A sus 24 años, es la referencia clara de una franquicia que ha llegado a dos finales de conferencia consecutivas, algo que ninguna otra franquicia del Oeste había logrado desde los Warriors de la era Curry-Durant. Este verano, Minnesota reforzó su plantilla con la llegada de LaMelo Ball desde Charlotte, dándole a Edwards un compañero de backcourt con una capacidad de generación de juego que no tenía hasta ahora. Su combinación de explosividad física, tiro exterior y capacidad defensiva lo sitúa entre los escoltas más completos de la liga, y su margen de mejora, dada su edad, sigue siendo real. La incógnita de cara a 2026-27 es puramente de encaje: cómo se reparten el balón Edwards y Ball en una plantilla que ya cuenta con Jaden Mcdaniels y Rudy Gobert como referencias interiores. Si la integración funciona, Minnesota tiene argumentos para dar el salto definitivo a las Finales de la NBA.
3. Devin Booker (PHO)
Booker firmó otra temporada de altísimo volumen ofensivo, con un uso del 32.2%, como principal generador de un Phoenix que dependió de él casi por completo. Su capacidad para anotar desde cualquier posición del campo, combinada con una lectura de juego cada vez más refinada, lo mantiene entre los mejores anotadores puros de la liga. Este verano, Phoenix reforzó su plantilla con la llegada de Miles Bridges y desde Charlotte (a cambio de Grayson Allen y Royce O’Neale), dándole a Booker más ayuda ofensiva y una presencia interior que el equipo no tenía. Su compañero de backcourt, Jalen Green, arrastra dudas tras una primera temporada en Phoenix marcada por lesiones, lo que deja a Booker de nuevo como el eje incuestionable del ataque. Con 30 años recién cumplidos, entra en una fase de su carrera en la que la salud y el contexto de equipo pesan tanto como su nivel individual, que sigue siendo indiscutible. Si Phoenix consigue que todas las piezas encajen, Booker tiene argumentos para volver a pelear por puestos en el equipo All-NBA.
4. Donovan Mitchell (CLE)
Mitchell fue candidato de MVP y All-NBA de Segundo Equipo la pasada temporada, con un BPM de 5.1 que confirma su nivel de impacto más allá del simple volumen anotador. Lideró a Cleveland hasta la final de la Conferencia Este, donde el equipo cayó barrido ante los Knicks, pero llegar hasta ahí tras una temporada regular sobresaliente confirma su condición de estrella consolidada. Su capacidad anotadora en momentos de máxima presión sigue siendo una de las señas de identidad de su juego, algo que ha demostrado de forma consistente en varias campañas de playoffs. Comparte responsabilidades ofensivas con un frontcourt de garantías formado por Evan Mobley y Jarrett Allen, ambos con niveles de impacto defensivo elevados que le facilitan el trabajo en el otro lado de la cancha. De cara a 2026-27, Cleveland mantiene su núcleo prácticamente intacto, lo que da continuidad a un proyecto que ya ha demostrado ser de los mejores de la Conferencia Este. La duda habitual con Mitchell es su durabilidad en playoffs largos y su junte con James Harden, pero su nivel de producción cuando está sano no está en discusión.
5. Austin Reaves (LAL)
Reaves firmó este verano una renovación de 185 millones de dólares con los Lakers, la confirmación de que la franquicia lo considera una pieza central de su proyecto a largo plazo junto a Luka Dončić. Su BPM de 2.8 la pasada temporada refleja un rol en expansión, con cada vez más responsabilidad de creación de juego además de su función tradicional como anotador de acompañamiento. Su crecimiento ha sido notable desde que llegó a la liga sin ser drafteado, y ahora es una pieza indiscutible de la rotación titular de uno de los equipos con más ambición de la Conferencia Oeste. Este verano, los Lakers añadieron a Walker Kessler en el interior, lo que debería facilitarle el trabajo tanto a Reaves como a Dončić al dar al equipo una amenaza real cerca del aro. Su versatilidad —puede jugar tanto de base como de escolta según lo necesite el partido— lo convierte en una pieza de encaje perfecto en casi cualquier combinación de quinteto. De cara a 2026-27, con el núcleo asentado y reforzado, Reaves tiene la oportunidad de dar el salto a un nivel de reconocimiento aún mayor.
6. Jalen Williams (OKC)
Williams se perdió buena parte de la temporada 2025-26 por lesión, una ausencia que fue determinante para que Oklahoma City, pese a todo, terminara con el mejor récord de la liga (64-18) apoyándose en gran medida en Shai Gilgeous-Alexander y Chet Holmgren. Cuando estuvo disponible, mostró por qué es considerado uno de los mejores jugadores secundarios de la liga: un anotador eficiente, versátil defensivamente, capaz de jugar en varias posiciones del perímetro. El Thunder, campeón de temporada regular, entra en 2026-27 con la plantilla más completa de la competición, y la vuelta de Williams a plena disponibilidad es una de las mejoras internas más significativas que puede tener cualquier equipo de la liga sin mover una sola ficha en el mercado. Su capacidad de generar tiros propios y para otros lo convierte en un complemento perfecto tanto de Gilgeous-Alexander como de Holmgren.
7. Amen Thompson (HOU)
Thompson fue finalista al premio de Mejor Defensor de la Liga la pasada temporada, con un BPM de 3.4 que refleja un impacto defensivo que pocos jugadores de su posición pueden igualar. Su atletismo le permite defender desde el base hasta el ala-pívot, dándole a Houston una versatilidad defensiva que es clave en los planes de contención del equipo. Ofensivamente, sigue siendo un trabajo en progreso como tirador, pero su capacidad para finalizar en el aro y generar transiciones rápidas compensa buena parte de esa limitación. Houston refuerza su proyecto de cara a 2026-27 con el regreso de Fred VanVleet, que se perdió toda la temporada anterior por una rotura de ligamento cruzado y menisco, lo que debería aliviar la carga de creación de juego que a veces recae sobre Thompson. Si su tiro exterior da un paso adelante, Amen Thompson tiene el perfil físico y defensivo para convertirse en All-Star en un futuro cercano.
8. Derrick White (BOS)
White fue elegido para el All-Defensive de Primer Equipo y fue finalista al premio de Mejor Defensor de la Liga, consolidándose como uno de los mejores defensores de guardia de toda la NBA. Su BPM de 3.2 llegó en una temporada complicada para Boston, marcada por las bajas prolongadas de Jayson Tatum, que se recuperaba de una rotura de Aquiles. El verano de los Celtics ha estado marcado por un movimiento sísmico: el traspaso de Jaylen Brown a Philadelphia, lo que deja a White como una de las piezas veteranas de mayor jerarquía que quedan en el equipo. Su capacidad para defender múltiples posiciones de perímetro y su fiabilidad en el tiro exterior lo convierten en un ancla defensiva perfecta para cualquier sistema. De cara a 2026-27, con Tatum de vuelta a plena disposición pero sin Brown, el rol de White dentro de la estructura ofensiva de Boston previsiblemente crecerá. Es, junto a Reaves, uno de los ejemplos más claros de un jugador cuyo peso específico dentro del equipo va a cambiar de forma notable esta temporada.
9. Desmond Bane (ORL)
Bane mantuvo una eficiencia notable la pasada temporada, con un 60.7% en tiros verdaderos (TS%), tras su llegada a Orlando procedente de Memphis. Su capacidad de anotación desde el perímetro se ha convertido en una pieza clave del ataque de los Magic, un equipo que necesitaba desesperadamente más espaciamiento junto a Paolo Banchero y Franz Wagner. La franquicia de Memphis que lo formó ha completado en los últimos meses una reconstrucción casi total, desprendiéndose también de Ja Morant y Jaren Jackson Jr., lo que confirma que la decisión de traspasar a Bane formaba parte de un plan mayor de renovación. En Orlando, su rol ha evolucionado hacia el de segunda o tercera opción ofensiva, un papel que le permite explotar su tiro exterior sin la presión de generar todo el ataque por sí mismo. Junto a Banchero y Wagner, forma parte de uno de los tríos jóvenes con más proyección de la Conferencia Este. De cara a 2026-27, con un año completo de adaptación a sus espaldas, es razonable esperar que su producción e impacto en el equipo sigan creciendo.
10. Tyler Herro (MIL)
Herro promedió 20.5 puntos, 4.8 rebotes y 4.1 asistencias la pasada temporada con Miami, aunque las lesiones limitaron su participación a solo 33 partidos. Su capacidad anotadora, especialmente desde el perímetro, lo convierte en uno de los generadores de puntos más fiables de la liga cuando está sano. El gran cambio de su carrera llegó este verano: fue una de las piezas centrales del traspaso que llevó a Giannis Antetokounmpo a Miami, aterrizando en Milwaukee junto a Kel’el Ware y Jaime Jaquez Jr. Con la salida de Giannis, Herro se convierte en la referencia ofensiva más clara de una plantilla en fase de reconstrucción, un salto de responsabilidad mayor al que tenía en Miami compartiendo protagonismo con Bam Adebayo y Norman Powell. El principal interrogante de cara a 2026-27 es, de nuevo, su disponibilidad: no ha superado las 67 apariciones en una temporada regular en varios años. Si se mantiene sano, tiene el perfil ofensivo para firmar la mejor temporada de su carrera en cuanto a volumen de tiro.
Menciones honoríficas
Fuera del top 10 pero cerca de él, tres nombres merecen mención aparte. Norman Powell dejó Miami por Chicago este verano, buscando un rol de mayor protagonismo tras ser All-Star la pasada temporada con un uso del 27.2% en los Heat. VJ Edgecombe fue finalista de Rookie del Año en su primera temporada con Philadelphia, mostrando un impacto defensivo inmediato poco habitual en un debutante, y ahora entra en un vestuario reforzado con Embiid, Maxey, LeBron y Jaylen Brown. Y Dylan Harper, también rookie de la clase 2025, fue finalista de Rookie del Año y de Sexto Hombre con San Antonio, ganando protagonismo en la carrera de los Spurs hasta las Finales junto a Wembanyama, Fox y Castle.
Los 10 máximos anotadores en activo de la NBA: LeBron manda con una ventaja de otra galaxia
Con el arranque de la temporada 2026-27 a la vuelta de la esquina, repasamos quiénes son los diez jugadores en activo con más puntos anotados en toda su carrera de temporada regular — una lista que sigue liderando, sin discusión posible, el mismo nombre de siempre.
1. LeBron James — 43,440 puntos (Philadelphia 76ers)
El máximo anotador de la historia de la NBA sigue en activo, ahora en su nueva etapa con Philadelphia. Con 43,440 puntos, LeBron no solo lidera esta lista: lidera el escalafón histórico completo, por delante de leyendas como Kareem Abdul-Jabbar (38,387) o Karl Malone (36,928). Su ventaja sobre el segundo clasificado de esta lista, Kevin Durant, roza los 11,000 puntos — una diferencia que por sí sola superaría la carrera completa de la inmensa mayoría de jugadores que han pasado por la liga.
2. Kevin Durant — 32,597 puntos (Houston Rockets)
En su primera temporada completa con los Rockets, Durant sigue siendo, con diferencia, la referencia anotadora en activo más cercana a LeBron. A sus 37 años, mantiene un nivel de eficiencia que pocos aleros de la historia han sostenido durante tanto tiempo.
3. James Harden — 29,339 puntos (Cleveland Cavaliers)
Tras su renovación oficial con los Cavaliers este mismo mes, Harden continúa sumando a un total que ya lo sitúa entre los diez mejores anotadores de toda la historia de la liga, con permiso de leyendas retiradas como Moses Malone o Julius Erving, a los que ya ha superado.
4. DeMar DeRozan — 26,711 puntos (Denver Nuggets)
Con su fichaje por Denver este verano, DeRozan añade una nueva parada a una carrera que ya lo sitúa por delante de nombres como Oscar Robertson o Dominique Wilkins en la lista histórica. Pocos anotadores han sido tan consistentes durante tantas temporadas seguidas como él.
5. Stephen Curry — 26,528 puntos (Golden State).
El mejor tirador de triples de la historia sigue siendo, a sus 38 años, uno de los motores ofensivos de referencia de la liga. Con la ventana de su carrera ya en su tramo final, Curry se acerca cada vez más a un puesto todavía más alto en el escalafón histórico absoluto.
6. Damian Lillard — 22,598 puntos (Portland Trail Blazers)
De vuelta en Portland tras su etapa en Milwaukee, Lillard regresa a la franquicia donde construyó la mayor parte de este total, con la vuelta de su Aquiles como la gran incógnita física de la temporada. Su capacidad anotadora desde el perímetro, cuando está sano, sigue siendo de las más temibles de la liga.
7. Giannis Antetokounmpo — 21,531 puntos (Miami Heat)
El traspaso más grande del verano trae consigo a un anotador que, pese a su reputación de dominador interior más que de anotador puro, ya acumula más de 21,000 puntos en su carrera — y todavía en plena madurez competitiva.
8. Anthony Davis — 19,385 puntos (Washington Wizards)
Tras su paso por Dallas, Davis afronta esta temporada como una de las piezas centrales del proyecto de reconstrucción de Washington junto a Trae Young. Su historial de lesiones ha limitado su disponibilidad en los últimos años, pero su capacidad anotadora, cuando está en pista, sigue intacta.
9. Paul George — 19,338 puntos (Boston Celtics)
Recién presentado oficialmente como jugador de los Celtics, George completa el top 10 con una carrera que combina nueve convocatorias al All-Star y seis nominaciones al All-NBA. Su rol en Boston, según ha dejado claro él mismo, será de complemento a Jayson Tatum — pero su cuenta particular de puntos sigue sumando.
10. Kyrie Irving — 18,433 puntos (Dallas Mavericks)
Cierra la lista uno de los anotadores más virtuosos del balón en movimiento que ha dado la liga en la última década. Con Dallas y de vuelta de su rotura de cruzado, Irving tiene por delante toda una temporada para seguir escalando puestos en esta clasificación
Por qué una primera ronda sin protección ya no vale lo que valía: el nuevo sistema antitanking cambia las reglas del juego
Este verano se han traspasado un total de ocho primeras rondas de draft completamente sin protección — una cifra que, a primera vista, sugeriría que este tipo de activo sigue siendo tan codiciado como siempre en las negociaciones de traspaso. Según el análisis de Chris Dempsey (DempsAndCircumstance.com), sin embargo, la realidad es la contraria: el valor real de una primera ronda sin protección se ha visto reducido de forma significativa, y el motivo no tiene que ver con el mercado, sino con un cambio de reglas que la mayoría de aficionados todavía no ha terminado de asimilar.
El nuevo sistema «3-2-1», explicado
El pasado 28 de mayo, la Junta de Gobernadores de la NBA aprobó por 29 votos a 1 una reforma integral del sorteo de draft, diseñada específicamente para combatir el tanking. El nuevo sistema, conocido informalmente como «3-2-1» por el número de bolas de lotería que recibe cada franquicia, amplía el sorteo de 14 a 16 equipos y aplana drásticamente las probabilidades: los tres peores equipos de la liga caen en lo que se ha bautizado como «zona de relegación», recibiendo solo dos bolas cada uno — apenas un 5.4% de opciones de conseguir el pick número 1, con la posibilidad real de caer hasta el puesto 12. Los siguientes siete peores equipos reciben tres bolas cada uno (8.1% de opciones al número 1), mientras que los perdedores del Play-In completan el resto del sorteo con una o dos bolas, según el cruce.
El sistema añade además dos restricciones que se aplican incluso a picks ya traspasados: ningún equipo puede ganar el pick número 1 dos años seguidos con su propia selección —una norma retroactiva que, por ejemplo, impide a Washington Wizards repetir el número 1 en 2027 después de haberlo ganado en 2026—, y ninguna franquicia puede tener una elección top-5 durante tres años consecutivos, con efecto retroactivo hasta el draft de 2025.
La consecuencia directa: menos garantías, menos valor
Aquí está la clave que explica el análisis de Dempsey: antes de esta reforma, el pick sin protección de un equipo verdaderamente malo tenía una probabilidad muy alta de acabar siendo una elección de las primeras cuatro — un activo de valor prácticamente garantizado. Con el sorteo aplanado a 16 equipos y las nuevas restricciones de repetición, esa garantía ha desaparecido: incluso el peor equipo de la liga puede terminar cayendo hasta el puesto 12, muy lejos del rango que solía justificar el verdadero valor de una primera ronda sin protección en cualquier negociación.
El propio Dempsey reconoce que gran parte de la actividad de traspasos de este verano —con varios jugadores de altísimo perfil moviéndose de equipo, operaciones que habitualmente exigen entregar capital de draft de primer nivel— explica por qué se han seguido traspasando tantas primeras rondas sin protección pese a esta devaluación. Pero su conclusión de fondo es clara: aunque estos activos siguen siendo valiosos, ya no representan la apuesta de valor prácticamente asegurado que eran antes de la reforma — un cambio de fondo que los propios directores generales de la liga todavía están aprendiendo a valorar correctamente en sus negociaciones.