Categoría: Detroit Pistons

Últimas noticias de los Detroit Pistons en español.

  • La afición de Detroit no perdona

    La afición de Detroit no perdona

    La afición de Detroit no perdona: el 60% cree que Langdon se quedó corto este verano

    Una encuesta realizada por Hunter Patterson (The Athletic) entre la afición de los Pistons deja un mensaje claro: la mayoría no está satisfecha con el trabajo del presidente de operaciones de baloncesto, Trajan Langdon, este verano. De las 1,279 respuestas recogidas, un contundente 60.3% eligió la opción de que «deberían haber hecho más», frente a solo un 20.3% que considera que la plantilla ha mejorado lo suficiente, con el 19.4% restante indiferente ante la cuestión.

    Un dato incómodo para Duren: la afición valora más a Ausar Thompson

    La encuesta también preguntó por el segundo jugador más valioso de la plantilla, por detrás de Cade Cunningham — y el resultado tiene su propia lectura en pleno culebrón contractual de Jalen Duren. Ausar Thompson se llevó el 67.6% de los votos, muy por delante del 27.9% que recibió el propio Duren. En cuanto a qué salario consideran justo para el pívot, la afición está dividida casi al 50%: un 40.3% lo sitúa en la franja de 30-35 millones anuales, un 40% en la de 35-40 millones, y solo un 5.8% cree que merece más que eso — cifras que, curiosamente, se quedan por debajo de los 40 millones que el propio Duren estaría pidiendo en sus negociaciones actuales con la franquicia.

    Langdon defiende el fichaje de Collins y la motivación del grupo

    En una entrevista con Coty M. Davis (Detroit News), Langdon salió a defender el fichaje de John Collins como una pieza pensada específicamente para resolver un problema concreto de la plantilla: «una de las cosas que buscábamos era meter más tiro en la cancha en distintas posiciones, y él fue una de esas soluciones. En las últimas temporadas ha tirado muy bien, especialmente la pasada. Creo que va a ayudar al espaciado de nuestros jugadores, dándoles más espacio para operar. Es versátil, puede jugar algo de cuatro y de cinco — obviamente es una amenaza de mate, buen reboteador, buen anotador interior en los cambios defensivos. Aporta otra pieza versátil a nuestro equipo.»

    Sobre la eliminación ante Cleveland en semifinales de conferencia, Langdon aseguró que el dolor de esa derrota se ha convertido en combustible para el grupo durante el verano: «creo que dije en mi rueda de prensa de final de temporada que iba a doler durante un tiempo. Ese dolor debería impulsarte y motivarte. Deberías tener ganas de trabajar duro y volver siendo una mejor versión de ti mismo.» Y puso nombres propios sobre la mesa: «hemos visto eso en nuestros jugadores. Daniss Jenkins ha estado en el gimnasio. Tolu (Smith) ha estado en el gimnasio. Paul (Reed) ha estado en el gimnasio. Ron (Holland) sin duda ha estado en el gimnasio aquí en Detroit. Ha encontrado sitios donde jugar incluso cuando volvió a casa (Dallas). Todos nuestros jóvenes están volviendo siendo mejores versiones de sí mismos.»

    El argumento a favor: más tiro exterior sobre un ataque ya top-10

    Más allá del debate sobre si Detroit hizo lo suficiente, Omari Sankofa II (Detroit Free Press) aporta un argumento estadístico interesante a favor del verano de Langdon: los Pistons terminaron la pasada temporada regular con un rating ofensivo de 118.3 —entre los diez mejores de la liga— pese a haber intentado solo el 31.3% de sus tiros desde el triple, la segunda cifra más baja de toda la NBA. Un dato todavía más revelador: el equipo anotó 10.2 puntos más por cada 100 posesiones cuando su mejor tirador exterior, Duncan Robinson, estaba en pista. Con las incorporaciones de este verano —Collins, Isaiah Joe, Taurean Prince, Gary Harris y el rookie Ebuka Okorie— sumando más amenazas reales desde el perímetro, la lógica de Sankofa es sencilla: si el ataque ya era de los mejores de la liga con tan poco volumen de triples, añadir tiro exterior real podría convertirlo en directamente temible.

  • El nuevo sistema antitanking cambia las reglas del juego

    El nuevo sistema antitanking cambia las reglas del juego

    Por qué una primera ronda sin protección ya no vale lo que valía: el nuevo sistema antitanking cambia las reglas del juego

    Este verano se han traspasado un total de ocho primeras rondas de draft completamente sin protección — una cifra que, a primera vista, sugeriría que este tipo de activo sigue siendo tan codiciado como siempre en las negociaciones de traspaso. Según el análisis de Chris Dempsey (DempsAndCircumstance.com), sin embargo, la realidad es la contraria: el valor real de una primera ronda sin protección se ha visto reducido de forma significativa, y el motivo no tiene que ver con el mercado, sino con un cambio de reglas que la mayoría de aficionados todavía no ha terminado de asimilar.

    El nuevo sistema «3-2-1», explicado

    El pasado 28 de mayo, la Junta de Gobernadores de la NBA aprobó por 29 votos a 1 una reforma integral del sorteo de draft, diseñada específicamente para combatir el tanking. El nuevo sistema, conocido informalmente como «3-2-1» por el número de bolas de lotería que recibe cada franquicia, amplía el sorteo de 14 a 16 equipos y aplana drásticamente las probabilidades: los tres peores equipos de la liga caen en lo que se ha bautizado como «zona de relegación», recibiendo solo dos bolas cada uno — apenas un 5.4% de opciones de conseguir el pick número 1, con la posibilidad real de caer hasta el puesto 12. Los siguientes siete peores equipos reciben tres bolas cada uno (8.1% de opciones al número 1), mientras que los perdedores del Play-In completan el resto del sorteo con una o dos bolas, según el cruce.

    El sistema añade además dos restricciones que se aplican incluso a picks ya traspasados: ningún equipo puede ganar el pick número 1 dos años seguidos con su propia selección —una norma retroactiva que, por ejemplo, impide a Washington Wizards repetir el número 1 en 2027 después de haberlo ganado en 2026—, y ninguna franquicia puede tener una elección top-5 durante tres años consecutivos, con efecto retroactivo hasta el draft de 2025.

    La consecuencia directa: menos garantías, menos valor

    Aquí está la clave que explica el análisis de Dempsey: antes de esta reforma, el pick sin protección de un equipo verdaderamente malo tenía una probabilidad muy alta de acabar siendo una elección de las primeras cuatro — un activo de valor prácticamente garantizado. Con el sorteo aplanado a 16 equipos y las nuevas restricciones de repetición, esa garantía ha desaparecido: incluso el peor equipo de la liga puede terminar cayendo hasta el puesto 12, muy lejos del rango que solía justificar el verdadero valor de una primera ronda sin protección en cualquier negociación.

    El propio Dempsey reconoce que gran parte de la actividad de traspasos de este verano —con varios jugadores de altísimo perfil moviéndose de equipo, operaciones que habitualmente exigen entregar capital de draft de primer nivel— explica por qué se han seguido traspasando tantas primeras rondas sin protección pese a esta devaluación. Pero su conclusión de fondo es clara: aunque estos activos siguen siendo valiosos, ya no representan la apuesta de valor prácticamente asegurado que eran antes de la reforma — un cambio de fondo que los propios directores generales de la liga todavía están aprendiendo a valorar correctamente en sus negociaciones.

  • Los 10 mejores bases de la NBA

    Los 10 mejores bases de la NBA

    Proyección 2026-27

    Metodología: producción de la temporada 2025-26, métricas avanzadas, y el contexto de equipo para 2026-27 — incluyendo los grandes movimientos de la offseason (traspasos, fichajes) y el estado real de las vueltas de lesión.

    1. Shai Gilgeous-Alexander (OKC)

    Shai Gilgeous-Alexander revalidó el MVP por segunda temporada consecutiva, con 83 de los votos de primer puesto posibles, un respaldo prácticamente unánime. Promedió 31.1 puntos por partido con un 55.3% de acierto en tiros de campo, cifras de eficiencia que rara vez se ven en un volumen de tiro tan alto. Lideró al Oklahoma City Thunder a un récord de 64-18, el mejor de toda la liga, pese a jugar buena parte del año sin Jalen Williams, su segundo mejor anotador. Sus métricas avanzadas respaldan el trofeo: un BPM de 11.7 y un VORP de 7.8, ambos entre los más altos de la competición. Es, además, uno de los pocos bases de la liga que defiende su posición a un nivel de All-Defense real, no solo un generador ofensivo. De cara a 2026-27, con su plantilla de vuelta a plena disposición, parte como máximo favorito a un tercer MVP consecutivo. 

    2. Luka Dončić (LAL)

    Dončić terminó la temporada 2025-26 como máximo anotador de la liga, con 33.5 puntos por partido, generando además un alto volumen de asistencias para sus compañeros. Su BPM ofensivo de 8.0 fue el más alto de la liga entre los jugadores de mayor volumen de uso, un dato que confirma que su producción no vino a costa de la eficiencia del equipo. Este verano firmó una extensión de contrato a largo plazo con los Lakers, cerrando cualquier duda sobre su continuidad en Los Ángeles. Junto a él, Austin Reaves también renovó por 185 millones de dólares, manteniendo el núcleo ofensivo intacto. La gran novedad de cara a la temporada que viene es la llegada de Walker Kessler desde Utah en un sign-and-trade a cuatro años y 130 millones, el pívot dominante que Dončić llevaba tiempo pidiendo. Si Kessler se mantiene sano —se perdió casi toda la 2025-26 por una operación de hombro— los Lakers tienen argumentos para pelear el título de forma realista. 

    3. Cade Cunningham (DET)

    Cunningham fue elegido para el All-NBA de Primer Equipo y terminó quinto en la votación de MVP, la confirmación definitiva de su salto a la elite de la liga. Su tasa de asistencia del 45.2% fue una de las más altas entre bases titulares, reflejo de lo mucho que Detroit depende de su capacidad para generar juego para el resto del equipo. Su BPM de 6.3 en temporada regular subraya un impacto que va mucho más allá del simple volumen anotador. En playoffs, pese a caer eliminado en siete partidos ante Cleveland, elevó su nivel de producción, con un BPM de 3.4 en la serie. Con apenas 25 años, su curva de progresión todavía no ha tocado techo, y lidera un proyecto de Detroit que fue de los mejores equipos de la liga durante buena parte de la primera mitad de temporada. De cara a 2026-27, es uno de los pocos bases de esta lista sin ninguna incertidumbre de salud, equipo o rol que empañe su proyección. 

    4. Jalen Brunson (NYK)

    Brunson fue el MVP de las Finales de la NBA tras liderar a los Knicks a su título superando a los Spurs por 4 victorias a 1. Su punto culminante llegó en el Juego 5, con 45 puntos que establecieron un récord de anotación en unas Finales para la franquicia. A lo largo de la serie, lideró remontadas de dos dígitos en las cuatro victorias de Nueva York, una muestra de fiabilidad en el momento más exigente de la temporada que pocos bases de la liga pueden igualar. Su producción regular ya era de nivel All-NBA, pero es en el rendimiento bajo presión donde Brunson se separa del resto, combinando anotación clutch con capacidad de generar para compañeros como Towns, Bridges y Anunoby. El equipo campeón se mantiene prácticamente intacto de cara a 2026-27, así que Brunson entra en la temporada como el base más contrastado bajo presión de toda la liga, con el anillo que lo confirma. 

    5. Stephen Curry (GSW)

    A sus 37 años, Curry jugó solo 43 partidos en la 2025-26, pero cuando estuvo en pista mantuvo un nivel de impacto que muy pocos bases de la liga alcanzan: un BPM de 5.4 y un 60.6% de sus intentos de tiro desde la línea de triple, una proporción altísima que confirma que su rol como amenaza exterior sigue intacto. Comparte vestuario con Jimmy Butler, que también jugó una temporada limitada (38 partidos) pero con una eficiencia enorme del 64.6% en tiros verdaderos, y con Draymond Green, todavía el organizador defensivo de Golden State. La gran pregunta de cara a 2026-27 no es su nivel —que sigue siendo de elite absoluta cuando juega— sino su disponibilidad, tras encadenar varias temporadas por debajo de los 50 partidos. Aun así, ningún base de la liga genera tanto peligro por posesión sin necesidad de manejar el balón constantemente, lo que lo hace único incluso a estas alturas de su carrera. 

    6. Tyrese Haliburton (IND)

    Haliburton sufrió una rotura del tendón de Aquiles en el Juego 7 de las Finales de 2025 ante el Thunder, una lesión que le hizo perderse la totalidad de la temporada 2025-26. Sin él en la pista, Indiana se desplomó a un récord de 19-63, el segundo peor de toda la liga, una muestra clara de lo determinante que es para su equipo cuando está sano. Su recuperación se complicó además con un episodio de herpes zóster durante la rehabilitación, y el propio jugador ha reconocido que ha ganado peso durante el proceso. Pese a todo, las señales recientes son positivas: fuentes de la franquicia se muestran «extremadamente optimistas» de que esté disponible para el primer partido de la temporada, y el propio Haliburton ha declarado: «soy la fuente, estoy sano ahora mismo». Antes de la lesión era un base de nivel top-10 indiscutible, con un perfil de creación de juego que llevó a los Pacers hasta las Finales. La cautela en las expectativas de inicio de temporada es razonable, pero el techo de talento sigue estando entre los más altos de la liga. 

    7. Tyrese Maxey (PHI)

    Maxey fue nombrado All-NBA de Tercer Equipo la pasada temporada, cargando con un uso ofensivo del 29.4% en una Philadelphia que dependió casi por completo de él mientras Joel Embiid apenas pudo disputar 38 partidos. Su BPM de 5.4 estuvo entre los más altos de la liga para un base de su perfil, la confirmación estadística de una temporada de máxima responsabilidad. El panorama para 2026-27, sin embargo, cambia por completo: Philadelphia fichó a LeBron James (2 años, 8 millones de dólares) y traspasó por Jaylen Brown en las mismas horas, además de sumar a Anfernee Simons como refuerzo adicional de backcourt. Maxey pasa de ser la única estrella disponible a compartir minutos, balón y protagonismo con Embiid, LeBron y Brown a la vez. Es razonable esperar que su volumen de tiro baje respecto a la temporada anterior, aunque su eficiencia y su nivel de talento puro no deberían verse mermados. El interrogante real para Maxey de cara a la temporada que viene no es cuánto vale, sino qué rol exacto le van a dar dentro de ese nuevo reparto de estrellas. 

    8. Jamal Murray (DEN)

    Murray mantuvo un 31.1% de tasa de asistencia y un BPM de 4.1 la pasada temporada, cifras que confirman su rol como generador secundario ideal junto a Nikola Jokić en una Denver que terminó 54-28. Su capacidad para crear su propio tiro en momentos de bloqueo defensivo —cuando los rivales cargan toda su atención sobre Jokić— sigue siendo uno de los activos más valiosos del equipo. Este verano, Denver reforzó su banquillo con la incorporación de DeMar DeRozan, seis veces All-Star, en un contrato de un año al mínimo de veterano tras perder a Peyton Watson en un traspaso a Cleveland. Ese fichaje le da a Murray más margen de descanso y menos responsabilidad de generación en los minutos que no comparte con Jokić. Con Aaron Gordon como pieza ya asentada del núcleo, Denver entra en 2026-27 con una de las plantillas más completas y experimentadas de la Conferencia Oeste. Murray, a estas alturas de su carrera, es una pieza contrastada en la que la franquicia confía plenamente en los momentos grandes. 

    9. LaMelo Ball (MIN)

    Ball mantuvo una tasa de asistencia del 42.6% la pasada temporada con Charlotte, una de las cifras más altas de la liga entre bases, aunque acompañada de altibajos defensivos que limitaban el techo competitivo de su equipo. El gran cambio de su carrera llegó este verano: Minnesota lo adquirió en un traspaso a cambio de Naz Reid y futuras rondas de draft, sacándolo de un proyecto sin ambición real y llevándolo a un equipo de playoffs consolidado. Por primera vez, Ball comparte vestuario con una estrella de nivel similar o superior, Anthony Edwards, en lugar de ser la única referencia ofensiva de una plantilla en reconstrucción. Ese cambio de contexto pesa mucho en esta clasificación: su producción bruta puede bajar ligeramente al compartir balón, pero su valor real dentro de un equipo competitivo debería subir. Minnesota llega además de dos finales de conferencia consecutivas, así que Ball entra directamente en la conversación de contender por primera vez en su carrera. Es, junto a Maxey, el caso más claro de esta lista de un jugador cuyo entorno cambia radicalmente su proyección para la temporada que viene. 

    10. James Harden (LAC)

    A sus 36 años, Harden mantuvo un BPM de 3.9 la pasada temporada y una tasa de asistencia superior al 34%, cifras que confirman que sigue siendo uno de los mejores generadores de juego de la liga pese al paso del tiempo. Su capacidad para leer defensas y encontrar el tiro correcto para sus compañeros no ha disminuido, incluso cuando su explosividad física ya no es la de sus mejores años en Houston o Brooklyn. La duda real para 2026-27 es puramente física: cuánto puede seguir sosteniendo ese nivel de producción a medida que se acerca a los 37 años. Aun así, su lectura de juego lo mantiene en el top 10 por delante de generadores más jóvenes y explosivos.

    Menciones honoríficas

    Fuera del top 10 pero muy cerca de él, tres nombres merecen mención aparte. Stephon Castle, en su segundo año, ganó protagonismo durante la carrera de los Spurs hasta las Finales junto a Wembanyama y Fox, y si dobla su producción de playoffs esta temporada podría colarse en una futura revisión de este ranking. Trae Young fue traspasado de Atlanta a Washington en enero (a cambio de CJ McCollum y Corey Kispert) y ya ha firmado allí una extensión de cuatro años y 212.8 millones de dólares, blindando su futuro pese a aterrizar en un proyecto de equipo bastante más débil que el de Atlanta. Y Jrue Holiday, con una tasa de asistencia del 32.1% pese a jugar solo 53 partidos la pasada temporada, sigue siendo uno de los bases más completos defensivamente de toda la liga, pieza clave del renacer de Portland junto a Lillard, Morant y Avdija.

  • Isaiah Stewart aporta experiencia en la reconstrucción de Memphis

    Isaiah Stewart aporta experiencia en la reconstrucción de Memphis

    Isaiah Stewart ha vivido un cambio radical este verano al pasar de un Detroit con el mejor récord del Este a un Memphis en plena reconstrucción. Lejos de verlo como un retroceso, el pívot ha adoptado una perspectiva distinta y positiva.

    Durante un evento comunitario, Stewart expresó su entusiasmo y explicó que su experiencia en Detroit, donde fue parte de un proceso de reconstrucción que terminó con un equipo competitivo, le permite aportar un mensaje de paciencia y perseverancia a un vestuario joven como el de los Grizzlies.

    Memphis ha desmantelado casi por completo su núcleo anterior y apuesta por reconstruir alrededor de jugadores como Cameron Boozer y Zach Edey. Stewart se perfila como uno de los pocos veteranos con experiencia en procesos similares, ofreciendo una hoja de ruta para que los jóvenes entiendan que construir un equipo competitivo lleva tiempo.

  • Por qué la NBA firma y corta jugadores el mismo día en septiembre

    Por qué la NBA firma y corta jugadores el mismo día en septiembre

    Durante la pretemporada de la NBA es habitual que un equipo firme a un jugador y lo corte en el mismo día. Este procedimiento no es un error, sino un mecanismo regulado para gestionar la plantilla y el desarrollo de jugadores.

    En temporada regular, cada franquicia puede tener hasta 15 jugadores con contrato estándar y 3 con contrato dual, pero en pretemporada este límite aumenta a 20 o 21 para evaluar a más jugadores en el training camp.

    La clave está en la figura del «jugador afiliado». Un equipo puede designar hasta cuatro jugadores cortados como afiliados, lo que permite que pasen automáticamente al equipo filial en la G League, siempre que sus derechos no pertenezcan a otro club. Si el jugador tiene sus derechos de retorno en otro equipo de la G League, se realizan traspasos para adquirir esos derechos antes de firmar y cortar al jugador, como ocurrió con Isaiah Wong y Dwight Murray Jr. en los Nets.

    Además, la mayoría de estas firmas se realizan con contratos Exhibit 10, que son acuerdos de un año al salario mínimo sin garantías, pero con un bonus opcional de hasta 91.000 dólares. Este bonus se paga solo si el jugador, tras ser cortado, se compromete a jugar al menos 60 días en el filial de la G League, incentivando así que permanezca en el sistema de desarrollo de la NBA en lugar de buscar oportunidades en Europa o Asia.

    Existe una tercera opción menos común, en la que el contrato Exhibit 10 se convierte en un contrato dual antes del inicio de la temporada regular, transformando el bonus en salario garantizado para el jugador.

    Este mecanismo explica muchas de las noticias recientes sobre firmas y cortes en pretemporada, y muestra cómo las franquicias mantienen el control sobre jugadores jóvenes mientras les ofrecen incentivos económicos para seguir desarrollándose dentro del sistema NBA.

  • Lindy Waters III se va a los Beijing Ducks en la CBA

    Lindy Waters III se va a los Beijing Ducks en la CBA

    Lindy Waters III ha decidido poner fin a su etapa en la NBA para continuar su carrera profesional en China. Según adelanta Yahoo Sports, el exjugador de Golden State Warriors y San Antonio Spurs se unirá a los Beijing Ducks, un equipo destacado en la Chinese Basketball Association (CBA).

    Trayectoria reciente de Lindy Waters III

    Waters tuvo un inicio prometedor con los Warriors cuando debutó, destacando por su acierto en triples durante las primeras semanas de competición. Sin embargo, su rendimiento terminó estabilizándose tras meses de competición. Posteriormente, fue incluido en el gran intercambio que trajo a Jimmy Butler a Golden State, pasando a formar parte de los Detroit Pistons, donde tuvo un papel más reducido y no jugó en playoffs. Su última temporada en la NBA la disputó con los Spurs, equipo con el que no logró consolidar un rol fijo debido a la profundidad de su plantilla y la llegada de nuevos jugadores.

    Nuevo destino en la CBA y contexto

    La decisión de Waters de unirse a los Beijing Ducks sigue una tendencia reciente de jugadores que buscan oportunidades fuera de la NBA, como ya hizo Victor Wembanyama en su momento. Los Ducks, conocidos en Estados Unidos por su periodo de éxito entre 2012 y 2015 liderados por Stephon Marbury, cuentan en sus filas con otros excompañeros de Waters como Omari Spellman. Este cambio supone para Waters una oportunidad para ganar más en lo económico y asumir un papel protagonista en la liga china, al tiempo que enfrenta un nuevo desafío personal y profesional lejos de Estados Unidos.

  • Taj Gibson se retira y regresa a los Bulls como asistente

    Taj Gibson se retira y regresa a los Bulls como asistente

    Taj Gibson ha anunciado su retirada como jugador tras 17 temporadas en la NBA y regresará a los Chicago Bulls como asistente en el cuerpo técnico de Tiago Splitter.

    El ala-pívot de 41 años comunicó la noticia a través de sus redes sociales, donde expresó su gratitud por la oportunidad de vivir su sueño desde sus inicios en Brooklyn hasta su paso por USC y la NBA. Gibson destacó que esta retirada no supone un adiós al baloncesto, sino el comienzo de una nueva etapa en la que aportará su experiencia desde el banquillo.

    Su carrera como jugador terminó tras ser traspasado de Memphis a New Orleans como parte de una operación salarial y ser cortado por los Pelicans poco después. En lugar de buscar un nuevo equipo, decidió cerrar su etapa como jugador, una decisión que los Bulls esperaban con interés.

    Gibson fue seleccionado en el puesto 26 del draft de 2009 por los Bulls y fue una pieza clave en su banquillo durante más de siete años antes de pasar por varios equipos. Su reputación se basó en su profesionalismo y dureza, con promedios de 8.3 puntos, 5.7 rebotes y un tapón en 1.012 partidos de temporada regular.

    Ahora, como asistente, se unirá al proyecto de reconstrucción de Tiago Splitter en Chicago, contribuyendo a formar a la próxima generación de jugadores de los Bulls.

  • Detroit sube oferta a 190 millones por Jalen Duren

    Detroit sube oferta a 190 millones por Jalen Duren

    El culebrón de Jalen Duren ha entrado en su fase más tensa hasta la fecha. Según Sam Amick y Hunter Patterson, de The Athletic, Detroit ha elevado su oferta al pívot muy por encima de lo que se conocía hace apenas diez días: de los 35 millones anuales que reportó entonces Tim MacMahon (175 millones a cinco años), la propuesta actual rondaría ya los 190 millones en cinco temporadas.

    No está claro si esa cifra estaría completamente garantizada, ya que la posible inclusión de opciones de jugador o de equipo «afecta significativamente a la cifra final», sin precisar si la oferta actual incluye alguna de las dos.

    Aun con esa subida, la distancia con las pretensiones de Duren sigue siendo real: el pívot busca superar los 40 millones anuales, lo que situaría su exigencia en al menos 200 millones a cinco años, apenas 10 millones más que la última oferta de Detroit, pero una brecha que, según todas las fuentes, sigue sin cerrarse.

    Un dato reciente que ha cambiado la conversación es la extensión de cinco años y 208 millones de dólares que Amen Thompson firmó la semana pasada con Houston, que incluye además un 10% de trade kicker. Thompson consiguió esa cifra sin haber sido nunca All-Star ni haber entrado en ningún quinteto All-NBA, dos logros que Duren sí puede reclamar de la pasada temporada. Este precedente refuerza objetivamente la posición negociadora de Duren de cara a las próximas semanas.

    Aunque Detroit ha descartado de forma explícita la vía del traspaso con firma incluida, los Sacramento Kings continúan apareciendo como el gran interrogante de todo el proceso: podrían generar espacio salarial máximo para firmar a Duren como agente libre el próximo verano, y su interés se describe como «muy fuerte». Según la misma fuente, el propio Duren estaría intrigado con la idea de formar pareja con el rookie Darius Acuff Jr. en Sacramento.

    Fuentes de la liga aseguran a The Athletic que Duren tiene actualmente tres pretendientes «muy serios» esperando entre bastidores, con los Kings como uno de ellos.

    Si Duren decidiera firmar su oferta cualificadora de 9.6 millones esta temporada y después lograra un contrato máximo con otro equipo en el verano de 2027 como agente libre sin restricciones, terminaría embolsándose unos 196.7 millones de dólares en cinco años, una cifra prácticamente idéntica a los 190 millones que Detroit ya tiene sobre la mesa ahora mismo.

    El riesgo es evidente: no hay ninguna garantía de que esa oferta máxima vaya a estar disponible el año que viene, especialmente si sufre una lesión grave o su producción cae durante esta temporada. Renunciar a 190 millones seguros por la posibilidad de ganar unos pocos millones más es, objetivamente, una apuesta de alto riesgo, pero es una opción que Duren se está planteando muy en serio.

    Detroit, por su parte, tiene cierto margen fiscal para estirar la oferta: opera unos 46 millones por debajo de la línea de impuesto de lujo sin contar el salario de Duren, así que incluso llegando al máximo del 25% (41.2 millones anuales) no deberían acercarse a ese umbral esta temporada.

    El problema es a medio plazo: con una renovación igual de cara para Ausar Thompson también en el horizonte, la franquicia podría convertirse en contribuyente fiscal más adelante, lo que explica el interés en cerrar ambos acuerdos al mejor precio posible.

    Más allá de los números, Amick y Patterson aportan un detalle revelador sobre el estado de la relación: Duren ha optado por «mantener las distancias» con el equipo este verano, según una fuente de la liga. No participó en el mini-campo que organizó por su cuenta Cade Cunningham en agosto, y tampoco asistió a una fiesta celebrada a principios de este mes en la casa del propietario Tom Gores en el sur de California.

    Está por ver si acude al media day de los Pistons, previsto para el 28 de septiembre, apenas tres días antes de la fecha límite del 1 de octubre para firmar la oferta cualificadora, aunque el propio equipo tiene margen para retrasar ese plazo si así lo decide.

  • John Collins y Nic Claxton, factores X en Pistons y Bulls

    John Collins y Nic Claxton, factores X en Pistons y Bulls

    En su análisis para la temporada 2026-27, Zach Kram de ESPN identifica a John Collins y Nic Claxton como los jugadores que podrían tener mayor impacto en Detroit y Chicago, respectivamente, por encima de los nombres más comentados como Jalen Duren y Matas Buzelis.

    Detroit Pistons: un verano con nota C-

    El verano de los Pistons ha recibido una calificación de C-, principalmente porque los movimientos se limitaron a intercambiar a Tobias Harris y Caris LeVert por John Collins e Isaiah Joe. Además, Isaiah Stewart fue traspasado a Memphis como pieza de ajuste salarial. A pesar de venir de una temporada con 60 victorias, el verano de Detroit se considera «incompleto» mientras sigue sin resolverse la renovación de Duren.

    Collins es clave para determinar si el cambio respecto a Harris fue positivo. Sus números recientes sugieren cautela, ya que la pasada temporada con los Clippers mostró un rendimiento más propio de un jugador de rol que de una mejora clara. Para avanzar en playoffs, Detroit necesitará que Duren y Ausar Thompson den un paso adelante, más que depender de los fichajes de este verano.

    Chicago Bulls: uso del espacio salarial

    En Chicago, la cuestión es si los fichajes realizados con el amplio espacio salarial disponible fueron la mejor opción a largo plazo. Los Bulls incorporaron a Nic Claxton, Norman Powell y renovaron a Zach Collins, mejorando el talento respecto a la plantilla anterior y ayudando a evitar la zona baja del sorteo de draft de 2027.

    Sin embargo, la duda es si esta estrategia directa es la más adecuada para acumular activos o prospectos jóvenes. Claxton, pieza central de esta inversión, ha visto disminuir su producción defensiva en las últimas temporadas. Se plantea si podrá recuperar su nivel defensivo para justificar su rol principal en el proyecto, por delante del potencial de Caleb Wilson y Buzelis.

    En ambos casos, los jugadores que acaparan titulares no son necesariamente los que determinarán la mejora real de estos equipos esta temporada.

  • Gallinari reflexiona sobre su carrera y las lesiones

    Gallinari reflexiona sobre su carrera y las lesiones

    Danilo Gallinari se retiró del baloncesto profesional el 2 de diciembre tras 16 temporadas en la NBA con nueve equipos diferentes. En una entrevista con Cyro Asseo de HoopsHype, el italiano reflexionó sobre su carrera y se definió como «probablemente el mayor ‘y si’ de la historia de este deporte».

    Esta reflexión surge especialmente del traspaso en febrero de 2011 que lo llevó de los Knicks a Denver como parte de la operación que trajo a Carmelo Anthony a Nueva York. Gallinari explicó que gran parte de ese sentimiento se debe a sus lesiones: «Hay mucho ‘y si’ en mi carrera, por desgracia por mis lesiones. Lo pienso a veces con amigos y familia, y también cuando hablo con aficionados o gente que trabaja para los Knicks. No pienso demasiado en ello, pero probablemente soy el mayor ‘y si’ de la historia de este juego».

    El momento más relevante fue en Denver, donde fue pieza clave tras la salida de Anthony, jugando seis temporadas y media. En la temporada 2012-13, cuando promediaba 16.2 puntos, 5.2 rebotes y 2.5 asistencias, se rompió el ligamento cruzado en abril justo antes de los playoffs. Los Nuggets, sin él, fueron eliminados en primera ronda por Golden State. Gallinari reconoció que el entonces presidente Masai Ujiri y el entrenador George Karl le culparon por esa lesión.

    Una segunda rotura de cruzado ocurrió años después, justo al fichar por los Celtics, equipo que él considera su única verdadera oportunidad para luchar por un título. Sobre estas lesiones comentó: «Esas dos lesiones pasaron las únicas dos veces que jugué en un equipo con nivel de campeón… esos son los únicos dos momentos que no dependieron de nada que yo hiciera».

    Además, existe una ironía en que tanto los Knicks como los Nuggets, franquicias que marcaron su «y si», ganaron el título tras su marcha: Denver en 2023 y Nueva York en junio de 2023.

    Algunos medios han cuestionado la etiqueta de «mayor ‘y si’ de la historia» para Gallinari, dado que nunca disputó un All-Star ni fue incluido en un quinteto All-NBA, aunque reconocen la sinceridad de su reflexión y la sitúan en perspectiva respecto a otros casos marcados por lesiones en la NBA.