Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 59 al 50
Llegamos a la mitad de la clasificación, con varios nombres que atraviesan momentos de máxima confianza dentro de sus proyectos.
59. Ja Morant (Portland Trail Blazers)
Traspasado desde Memphis en el marco de la reconstrucción total de los Grizzlies, llega a un backcourt de Portland ya bastante cargado junto a Lillard y Holiday. Su historial de lesiones sigue siendo la gran incógnita física.
58. Rudy Gobert (Minnesota Timberwolves)
Tres veces Mejor Defensor de la Liga, sigue siendo una de las anclas defensivas más fiables de toda la competición. Chris Finch quiere sacarle todavía más partido a su presencia interior de cara a esta temporada.
57. Tyler Herro (Milwaukee Bucks)
Llegó desde Miami como parte del traspaso de Giannis Antetokounmpo, aportando anotación de garantías a un proyecto de Milwaukee todavía definiendo su identidad post-Giannis.
56. De’Aaron Fox (San Antonio Spurs)
Firmó una extensión máxima el pasado verano y mantiene la titularidad en el backcourt de los Spurs pese a la explosión de Dylan Harper en playoffs. Según varios analistas, entiende los «matices» de dirigir un equipo mejor que sus jóvenes competidores.
55. Brandon Miller (Charlotte Hornets)
En conversaciones activas de extensión con los Hornets, aunque con menos «optimismo» concreto que el caso paralelo de Ausar Thompson. Se recupera todavía de una operación de hombro de este verano.
54. Jaden McDaniels (Minnesota Timberwolves)
Defensor de elite al que Chris Finch quiere dar todavía más responsabilidad ofensiva esta temporada, incluyendo la posibilidad de usarlo puntualmente como pívot pequeño en defensas de zona.
53. Ausar Thompson (Detroit Pistons)
Acaba de firmar su extensión de cinco años con los Pistons, con la promesa personal de ser «mucho más agresivo» en ataque esta temporada. Motivado en parte por su hermano gemelo Amen, que sí logró entrar en el mejor quinteto defensivo la pasada campaña.
52. Dylan Harper (San Antonio Spurs)
Su explosión en playoffs como rookie —incluyendo una línea histórica de 20-10-5-5 ante Oklahoma City— ha abierto la conversación sobre si debería desplazar a Fox de la titularidad. De momento, ambos conviven, con De’Aaron Fox como su mentor declarado dentro del vestuario.
51. Zion Williamson (New Orleans Pelicans)
El talento nunca ha estado en discusión; la disponibilidad física sigue siendo, temporada tras temporada, la gran pregunta sin resolver de su carrera.
50. VJ Edgecombe (Philadelphia 76ers)
Con LeBron y Jaylen Brown ya en la plantilla, asumirá un rol más complementario esta temporada. Mejorar su defensa y su tiro exterior son las dos claves señaladas por los analistas para su segundo año.
Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 69 al 60
Seguimos avanzando en la clasificación, cada vez con nombres de más peso específico dentro de sus respectivos proyectos.
69. Brandon Ingram (LA Clippers)
Llegó a Los Ángeles como parte del traspaso de Kawhi Leonard, tras firmar su segunda convocatoria de All-Star en su primer año completo con Toronto. Pese a la especulación inicial, los Clippers han dejado claro que no tienen intención de moverlo a corto plazo.
68. Kon Knueppel (Charlotte Hornets)
Finalista al Rookie del Año, líder de la liga en triples anotados en su primera temporada. Cerró el curso con una racha de anotación más floja de lo habitual, el único borrón real en un año de debut espectacular.
67. Josh Giddey (Chicago Bulls)
Pasó de ser «la pieza que sobraba» en el traspaso que le costó el anillo a Oklahoma City, a firmar una extensión de 100 millones tras su mejor temporada como profesional. Su progresión en el tiro exterior, año tras año, ha sido casi lineal.
66. Keyonte George (Utah Jazz)
Firmó una extensión de cinco años y 157.5 millones tras subir su promedio anotador de 16.8 a 23.6 puntos en su tercera temporada. «Utah es mi segunda familia», declaró al confirmar su compromiso a largo plazo con la franquicia.
65. Miles Bridges (Phoenix Suns)
Llegó este verano desde Charlotte para aportar tamaño y versatilidad defensiva, liberando a Dillon Brooks de tener que marcar a los cuatro más grandes cada noche.
64. Derrick White (Boston Celtics)
Forma, junto a Payton Pritchard, un backcourt sólido aunque poco espectacular sobre el papel — una de las combinaciones de más confianza dentro del esquema de Joe Mazzulla.
63. Ivica Zubac (Indiana Pacers)
Llegó a Indiana en la fecha límite de la pasada temporada, y se perfila como el nuevo pívot titular de un equipo que espera recuperar a Tyrese Haliburton con garantías.
62. Darius Garland (LA Clippers)
Traspasado desde Cleveland en la operación que llevó a James Harden a los Cavaliers, tras arrastrar problemas recurrentes de dedo del pie la pasada temporada.
61. Desmond Bane (Orlando Magic)
Pieza clave del trío ofensivo de Orlando junto a Banchero y Wagner. Cree firmemente que el equipo pertenece ya a la conversación de contendientes reales del Este.
60. Domantas Sabonis (Sacramento Kings)
Su cambio de agente este verano —al mismo representante que gestionó las salidas de Trae Young y Walker Kessler— ha encendido todas las alarmas sobre su futuro en Sacramento, pese a que de momento sigue siendo, sobre el papel, el pívot titular del equipo.
Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 79 al 70
Seguimos ascendiendo en la clasificación, con varios nombres que atraviesan momentos muy distintos de sus carreras.
79. Jrue Holiday (Portland Trail Blazers)
Uno de los mejores defensores de perímetro de su generación, de vuelta en Portland. Miami exploró la posibilidad de hacerse con él este verano, pero las cuentas del «hard cap» hicieron inviable la operación.
78. Matas Buzelis (Chicago Bulls)
Se convirtió la pasada temporada en el jugador más joven de la historia en registrar al menos 170 triples y 115 tapones en la misma campaña. Con Tiago Splitter como nuevo entrenador y Norman Powell como mentor declarado, esta es su temporada para dar el salto de pieza prometedora a líder real del proyecto.
77. Jimmy Butler (Golden State Warriors)
Se recupera de una rotura de cruzado sufrida en enero, con un regreso previsto para enero o febrero como objetivo «optimista». Su propia reflexión sobre la falta de salud del equipo en los momentos importantes ha marcado el tono de toda su etapa en Golden State hasta ahora.
76. Julius Randle (Brooklyn Nets)
Llegó este verano para acelerar la reconstrucción de Brooklyn, prometiendo públicamente que el equipo va a «superar las expectativas». Feliz por el título que consiguieron los Knicks tras su salida, ahora busca construir algo parecido con los Nets.
75. Dillon Brooks (Phoenix Suns)
Defensor incómodo y de carácter fuerte, ve en la llegada de Miles Bridges la oportunidad de liberarse de marcar a los cuatro más grandes para centrarse en alas y bases rivales — un cambio de rol que él mismo ha recibido con ilusión.
74. CJ McCollum (Atlanta Hawks)
Llegó desde Washington como parte del traspaso de Trae Young, y ya ha renovado con Atlanta este verano. Anotador veterano de garantías para un proyecto que ha reforzado notablemente su banquillo.
73. Isaiah Hartenstein (Oklahoma City Thunder)
Pieza de encaje perfecta dentro del mejor proyecto colectivo de la liga, proyectado como titular en el puesto de pívot del campeón vigente de temporada regular.
72. Paul George (Boston Celtics)
Llega a Boston asumiendo un rol de complemento junto a Tatum, no de protagonista — una madurez de rol que él mismo ha explicado con total naturalidad. Tras varias temporadas condicionadas por lesiones, asegura sentirse como en «un renacimiento» físico y mental.
71. Nickeil Alexander-Walker (Atlanta Hawks)
Ganador del premio al Jugador Más Mejorado la pasada temporada, tras subir su promedio hasta los 20.8 puntos. Pieza clave del renovado proyecto de Atlanta, que llega esta temporada reforzado con nombres como Luguentz Dort y CJ McCollum.
70. Norman Powell (Chicago Bulls)
Salió de Miami sin ningún rencor —llegó a elogiar públicamente el verano de los Heat— y ya se ha convertido en una presencia «más que positiva» en el vestuario de Chicago, con Rob Dillingham como uno de los jóvenes que más está aprovechando su mentoría.
Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 89 al 80
Seguimos subiendo peldaños en nuestra gran clasificación de la temporada.
89. Cason Wallace (Oklahoma City Thunder)
Uno de los nombres que suenan como candidatos a extensión de rookie antes del 19 de octubre. Compite además por minutos de titular en el escolta con Ajay Mitchell dentro de una de las rotaciones más profundas de la liga.
88. Zach LaVine (Sacramento Kings)
Busca un resurgimiento real de cara a su agencia libre de 2027, tras una temporada cortada por una lesión de mano. Dos veces All-Star, sigue siendo, en sus propias palabras, «su propio crítico más duro».
87. RJ Barrett (Toronto Raptors)
Reconoció sentirse «un poco salty» viendo a los Knicks ganar el título sin él, aunque con cariño genuino hacia sus antiguos compañeros. Fan de los Raptors de toda la vida, ahora comparte vestuario con Kawhi Leonard, su ídolo de infancia.
86. Ayo Dosunmu (Minnesota Timberwolves)
Firmó una extensión de cinco años y 112 millones en junio, confirmando su papel como pieza de rotación de garantías dentro de un proyecto que se ha reforzado notablemente este verano.
85. Payton Pritchard (Boston Celtics)
Sexto Hombre del Año en 2025, ahora comparado internamente con Jalen Brunson por su progresión constante. Según reportes recientes, Boston estaría dispuesta a pagarle en torno a 22 millones anuales en su próxima extensión — una de las mejores gangas de toda la liga en su contrato actual.
84. Alex Sarr (Washington Wizards)
Todavía en pleno desarrollo, pero con el perfil ideal de pívot moderno para acompañar el proyecto joven que Washington está construyendo alrededor de Trae Young y AJ Dybantsa.
83. Josh Hart (New York Knicks)
Uno de los cuatro titulares de los Knicks que ya ha cumplido los 30 años. Dejó clara su mentalidad de cara a esta temporada: «no estamos satisfechos con uno solo» título, pese a que las casas de apuestas ya no ven a Nueva York como el máximo favorito.
82. Ajay Mitchell (Oklahoma City
Compite directamente con Cason Wallace por minutos de titular en el escolta del campeón vigente — una de las batallas internas más interesantes de toda la pretemporada de Oklahoma City.
81. Aaron Gordon (Denver Nuggets)
Pieza física indispensable junto a Jokić, aunque arrastra problemas de lesiones de tejido blando en los últimos años. Reaccionó a la salida de Peyton Watson con palabras muy cariñosas, recordando el vínculo familiar que los une más allá del baloncesto.
80. Naz Reid (Charlotte Hornets)
Ganó galones como titular tras su salida de Minnesota este verano, aportando anotación y versatilidad a una plantilla de Charlotte que sorprendió con un 44-38 la pasada temporada pese a perder a LaMelo Ball y Miles Bridges.
Los 100 mejores jugadores de la NBA 2026-27: del 100 al 91
Arrancamos la gran cuenta atrás de la temporada — nuestro ranking completo de los 100 mejores jugadores de la liga, empezando desde abajo. Cien nombres, un peldaño a la vez, hasta llegar al mejor jugador del mundo.
100. Collin Murray-Boyles (Toronto Raptors)
ESPN lo ha señalado como el auténtico «factor X» de los Raptors esta temporada — la pieza capaz de formar, junto a Kawhi Leonard y Scottie Barnes, uno de los tríos defensivos más temibles de la liga. Ya dejó destellos reales en los playoffs de su año de rookie, pasando de apenas jugar en temporada regular a firmar 14.4 puntos y un 65.6% en tiros de campo.
99. Coby White (Charlotte Hornets)
Titular fijo en el backcourt de unos Hornets que sorprendieron con un 44-38 la pasada temporada. Su rol como generador de juego cobra todavía más importancia tras las salidas de LaMelo Ball y Miles Bridges este verano.
98. Toumani Camara (Portland Trail Blazers)
Uno de los referentes defensivos jóvenes de la liga, con el tipo de perfil de ala versátil y comprometido que varios analistas usan como vara de medir para valorar a otros jugadores de su posición.
97. Kristaps Porziņģis (Golden State Warriors)
Tras un periplo que lo llevó de Boston a Atlanta y de ahí a Golden State en la fecha límite de febrero, Porziņģis ha encontrado en los Warriors un hogar donde Steve Kerr confía en su combinación de tiro exterior y protección de aro para esta temporada.
96. Onyeka Okongwu (Atlanta Hawks)
Entra en año de extensión elegible el 1 de octubre, tras una progresión constante que lo ha convertido en pieza cada vez más importante del proyecto renovado de Atlanta.
95. Andrew Nembhard (Indiana Pacers)
Base de garantías dentro de la rotación de Indiana, pieza importante para sostener el ataque mientras el equipo espera con optimismo el regreso de Tyrese Haliburton a plena disponibilidad.
94. Immanuel Quickley (Toronto Raptors)
Exjugador de los Knicks que, como RJ Barrett, mantiene lazos emocionales con Nueva York pese a perseguir ahora el éxito con los colores de los Raptors.
93. Dyson Daniels (Atlanta Hawks)
Uno de los mejores defensores jóvenes de la liga — noveno en la votación a Defensor del Año la pasada temporada y miembro del segundo equipo All-Defensive. Su tiro exterior sigue siendo la gran asignatura pendiente para completar su perfil.
92. Damian Lillard (Portland Trail Blazers)
De vuelta en la franquicia donde construyó la mayor parte de su carrera, tras su etapa en Milwaukee. Entre los diez mejores anotadores y asistentes en activo de toda la liga, su gran incógnita esta temporada es puramente física: cómo responde el Aquiles.
91. Andrew Wiggins (Miami Heat)
Pieza veterana de un frontcourt de Miami que se ha reforzado enormemente este verano. Su reencuentro con Klay Thompson, excompañero en Golden State, ha sido uno de los relatos más simpáticos de la pretemporada de los Heat.
Murray-Boyles, señalado como el factor X que puede completar el trío defensivo de elite de Toronto
El traspaso de Kawhi Leonard ha acaparado, lógicamente, la mayor parte de la atención sobre Toronto Raptors este verano. Pero según el análisis de ESPN dentro de su serie de repasos de pretemporada, la pieza que puede terminar de decidir el techo defensivo del equipo no es la estrella recién llegada, sino un rookie del año pasado: Collin Murray-Boyles.
Zach Kram lo señala directamente como el «factor X» de la franquicia para esta temporada, con un argumento concreto: junto a Kawhi Leonard y Scottie Barnes, Murray-Boyles tiene el perfil necesario para formar uno de los tríos defensivos más temibles de toda la liga. No es una valoración que salga de la nada — ya destacamos en su momento su explosión en los playoffs de la pasada primavera, cuando pasó de apenas ser rotación en temporada regular a firmar 14.4 puntos y 6.4 rebotes con un 65.6% en tiros de campo en 27 minutos, mientras Jakob Poeltl luchaba con problemas físicos. Ese salto de nivel en el momento de mayor exigencia es, precisamente, lo que ha generado esta confianza externa de cara a la temporada que arranca.
Ben Golliver, en la misma pieza de ESPN, añade otro argumento a favor de la gestión veraniega de Toronto: considera un acierto que la franquicia se desprendiera del contrato de Brandon Ingram como parte de la operación de Kawhi, enviándolo a los Clippers junto al resto del paquete — un salario de 40 millones este año y 41.9 millones el próximo que, en su valoración, Toronto hace bien en no tener que gestionar mientras construye su nuevo proyecto alrededor de Leonard y Barnes.
Si Murray-Boyles confirma esta temporada el nivel que solo enseñó a destellos en su año de rookie, Toronto tendría en sus manos algo poco habitual: una defensa de elite construida alrededor de tres piezas de perfiles complementarios, sin depender únicamente del talento individual de su fichaje estrella.
Metodología: producción de la temporada 2025-26, métricas avanzadas, y el contexto de equipo para 2026-27 — incluyendo los grandes movimientos de la offseason (traspasos, fichajes) y el estado real de las vueltas de lesión.
1. Jaylen Brown (PHI)
Jaylen Brown fue finalista de MVP y All-NBA de Segundo Equipo la pasada temporada, cargando con un uso ofensivo del 36.2% en una Boston que, pese a las bajas por lesión, ganó 56 partidos con Joe Mazzulla como Entrenador del Año. Su capacidad para anotar en cualquier situación, desde el poste bajo hasta el perímetro, lo convierte en uno de los anotadores más completos de la liga en su posición. El gran giro de su carrera llegó este verano: Boston lo traspasó a Philadelphia en las mismas horas en que los 76ers anunciaban el fichaje de LeBron James, formando de la noche a la mañana uno de los vestuarios con más talento estelar de la liga junto a Joel Embiid y Tyrese Maxey. El reto para Brown no es de talento, sino de reparto: por primera vez en su carrera va a compartir balón y minutos con otras tres estrellas de nivel similar o superior. Si el equilibrio de roles funciona, Philadelphia entra en la conversación de máximo contendiente del Este; si no, Brown podría ver reducido su volumen de una manera que no ha experimentado en años. Es, sin duda, el nombre de esta lista con el cambio de contexto más radical de cara a 2026-27.
2. Anthony Edwards (MIN)
Edwards disputó solo 61 partidos la pasada temporada, pero mantuvo un BPM de 4.5 y un uso ofensivo del 31.5%, cifras que confirman que sigue siendo el motor ofensivo indiscutible de Minnesota. A sus 24 años, es la referencia clara de una franquicia que ha llegado a dos finales de conferencia consecutivas, algo que ninguna otra franquicia del Oeste había logrado desde los Warriors de la era Curry-Durant. Este verano, Minnesota reforzó su plantilla con la llegada de LaMelo Ball desde Charlotte, dándole a Edwards un compañero de backcourt con una capacidad de generación de juego que no tenía hasta ahora. Su combinación de explosividad física, tiro exterior y capacidad defensiva lo sitúa entre los escoltas más completos de la liga, y su margen de mejora, dada su edad, sigue siendo real. La incógnita de cara a 2026-27 es puramente de encaje: cómo se reparten el balón Edwards y Ball en una plantilla que ya cuenta con Jaden Mcdaniels y Rudy Gobert como referencias interiores. Si la integración funciona, Minnesota tiene argumentos para dar el salto definitivo a las Finales de la NBA.
3. Devin Booker (PHO)
Booker firmó otra temporada de altísimo volumen ofensivo, con un uso del 32.2%, como principal generador de un Phoenix que dependió de él casi por completo. Su capacidad para anotar desde cualquier posición del campo, combinada con una lectura de juego cada vez más refinada, lo mantiene entre los mejores anotadores puros de la liga. Este verano, Phoenix reforzó su plantilla con la llegada de Miles Bridges y desde Charlotte (a cambio de Grayson Allen y Royce O’Neale), dándole a Booker más ayuda ofensiva y una presencia interior que el equipo no tenía. Su compañero de backcourt, Jalen Green, arrastra dudas tras una primera temporada en Phoenix marcada por lesiones, lo que deja a Booker de nuevo como el eje incuestionable del ataque. Con 30 años recién cumplidos, entra en una fase de su carrera en la que la salud y el contexto de equipo pesan tanto como su nivel individual, que sigue siendo indiscutible. Si Phoenix consigue que todas las piezas encajen, Booker tiene argumentos para volver a pelear por puestos en el equipo All-NBA.
4. Donovan Mitchell (CLE)
Mitchell fue candidato de MVP y All-NBA de Segundo Equipo la pasada temporada, con un BPM de 5.1 que confirma su nivel de impacto más allá del simple volumen anotador. Lideró a Cleveland hasta la final de la Conferencia Este, donde el equipo cayó barrido ante los Knicks, pero llegar hasta ahí tras una temporada regular sobresaliente confirma su condición de estrella consolidada. Su capacidad anotadora en momentos de máxima presión sigue siendo una de las señas de identidad de su juego, algo que ha demostrado de forma consistente en varias campañas de playoffs. Comparte responsabilidades ofensivas con un frontcourt de garantías formado por Evan Mobley y Jarrett Allen, ambos con niveles de impacto defensivo elevados que le facilitan el trabajo en el otro lado de la cancha. De cara a 2026-27, Cleveland mantiene su núcleo prácticamente intacto, lo que da continuidad a un proyecto que ya ha demostrado ser de los mejores de la Conferencia Este. La duda habitual con Mitchell es su durabilidad en playoffs largos y su junte con James Harden, pero su nivel de producción cuando está sano no está en discusión.
5. Austin Reaves (LAL)
Reaves firmó este verano una renovación de 185 millones de dólares con los Lakers, la confirmación de que la franquicia lo considera una pieza central de su proyecto a largo plazo junto a Luka Dončić. Su BPM de 2.8 la pasada temporada refleja un rol en expansión, con cada vez más responsabilidad de creación de juego además de su función tradicional como anotador de acompañamiento. Su crecimiento ha sido notable desde que llegó a la liga sin ser drafteado, y ahora es una pieza indiscutible de la rotación titular de uno de los equipos con más ambición de la Conferencia Oeste. Este verano, los Lakers añadieron a Walker Kessler en el interior, lo que debería facilitarle el trabajo tanto a Reaves como a Dončić al dar al equipo una amenaza real cerca del aro. Su versatilidad —puede jugar tanto de base como de escolta según lo necesite el partido— lo convierte en una pieza de encaje perfecto en casi cualquier combinación de quinteto. De cara a 2026-27, con el núcleo asentado y reforzado, Reaves tiene la oportunidad de dar el salto a un nivel de reconocimiento aún mayor.
6. Jalen Williams (OKC)
Williams se perdió buena parte de la temporada 2025-26 por lesión, una ausencia que fue determinante para que Oklahoma City, pese a todo, terminara con el mejor récord de la liga (64-18) apoyándose en gran medida en Shai Gilgeous-Alexander y Chet Holmgren. Cuando estuvo disponible, mostró por qué es considerado uno de los mejores jugadores secundarios de la liga: un anotador eficiente, versátil defensivamente, capaz de jugar en varias posiciones del perímetro. El Thunder, campeón de temporada regular, entra en 2026-27 con la plantilla más completa de la competición, y la vuelta de Williams a plena disponibilidad es una de las mejoras internas más significativas que puede tener cualquier equipo de la liga sin mover una sola ficha en el mercado. Su capacidad de generar tiros propios y para otros lo convierte en un complemento perfecto tanto de Gilgeous-Alexander como de Holmgren.
7. Amen Thompson (HOU)
Thompson fue finalista al premio de Mejor Defensor de la Liga la pasada temporada, con un BPM de 3.4 que refleja un impacto defensivo que pocos jugadores de su posición pueden igualar. Su atletismo le permite defender desde el base hasta el ala-pívot, dándole a Houston una versatilidad defensiva que es clave en los planes de contención del equipo. Ofensivamente, sigue siendo un trabajo en progreso como tirador, pero su capacidad para finalizar en el aro y generar transiciones rápidas compensa buena parte de esa limitación. Houston refuerza su proyecto de cara a 2026-27 con el regreso de Fred VanVleet, que se perdió toda la temporada anterior por una rotura de ligamento cruzado y menisco, lo que debería aliviar la carga de creación de juego que a veces recae sobre Thompson. Si su tiro exterior da un paso adelante, Amen Thompson tiene el perfil físico y defensivo para convertirse en All-Star en un futuro cercano.
8. Derrick White (BOS)
White fue elegido para el All-Defensive de Primer Equipo y fue finalista al premio de Mejor Defensor de la Liga, consolidándose como uno de los mejores defensores de guardia de toda la NBA. Su BPM de 3.2 llegó en una temporada complicada para Boston, marcada por las bajas prolongadas de Jayson Tatum, que se recuperaba de una rotura de Aquiles. El verano de los Celtics ha estado marcado por un movimiento sísmico: el traspaso de Jaylen Brown a Philadelphia, lo que deja a White como una de las piezas veteranas de mayor jerarquía que quedan en el equipo. Su capacidad para defender múltiples posiciones de perímetro y su fiabilidad en el tiro exterior lo convierten en un ancla defensiva perfecta para cualquier sistema. De cara a 2026-27, con Tatum de vuelta a plena disposición pero sin Brown, el rol de White dentro de la estructura ofensiva de Boston previsiblemente crecerá. Es, junto a Reaves, uno de los ejemplos más claros de un jugador cuyo peso específico dentro del equipo va a cambiar de forma notable esta temporada.
9. Desmond Bane (ORL)
Bane mantuvo una eficiencia notable la pasada temporada, con un 60.7% en tiros verdaderos (TS%), tras su llegada a Orlando procedente de Memphis. Su capacidad de anotación desde el perímetro se ha convertido en una pieza clave del ataque de los Magic, un equipo que necesitaba desesperadamente más espaciamiento junto a Paolo Banchero y Franz Wagner. La franquicia de Memphis que lo formó ha completado en los últimos meses una reconstrucción casi total, desprendiéndose también de Ja Morant y Jaren Jackson Jr., lo que confirma que la decisión de traspasar a Bane formaba parte de un plan mayor de renovación. En Orlando, su rol ha evolucionado hacia el de segunda o tercera opción ofensiva, un papel que le permite explotar su tiro exterior sin la presión de generar todo el ataque por sí mismo. Junto a Banchero y Wagner, forma parte de uno de los tríos jóvenes con más proyección de la Conferencia Este. De cara a 2026-27, con un año completo de adaptación a sus espaldas, es razonable esperar que su producción e impacto en el equipo sigan creciendo.
10. Tyler Herro (MIL)
Herro promedió 20.5 puntos, 4.8 rebotes y 4.1 asistencias la pasada temporada con Miami, aunque las lesiones limitaron su participación a solo 33 partidos. Su capacidad anotadora, especialmente desde el perímetro, lo convierte en uno de los generadores de puntos más fiables de la liga cuando está sano. El gran cambio de su carrera llegó este verano: fue una de las piezas centrales del traspaso que llevó a Giannis Antetokounmpo a Miami, aterrizando en Milwaukee junto a Kel’el Ware y Jaime Jaquez Jr. Con la salida de Giannis, Herro se convierte en la referencia ofensiva más clara de una plantilla en fase de reconstrucción, un salto de responsabilidad mayor al que tenía en Miami compartiendo protagonismo con Bam Adebayo y Norman Powell. El principal interrogante de cara a 2026-27 es, de nuevo, su disponibilidad: no ha superado las 67 apariciones en una temporada regular en varios años. Si se mantiene sano, tiene el perfil ofensivo para firmar la mejor temporada de su carrera en cuanto a volumen de tiro.
Menciones honoríficas
Fuera del top 10 pero cerca de él, tres nombres merecen mención aparte. Norman Powell dejó Miami por Chicago este verano, buscando un rol de mayor protagonismo tras ser All-Star la pasada temporada con un uso del 27.2% en los Heat. VJ Edgecombe fue finalista de Rookie del Año en su primera temporada con Philadelphia, mostrando un impacto defensivo inmediato poco habitual en un debutante, y ahora entra en un vestuario reforzado con Embiid, Maxey, LeBron y Jaylen Brown. Y Dylan Harper, también rookie de la clase 2025, fue finalista de Rookie del Año y de Sexto Hombre con San Antonio, ganando protagonismo en la carrera de los Spurs hasta las Finales junto a Wembanyama, Fox y Castle.
Metodología: producción de la temporada 2025-26, métricas avanzadas, y el contexto de equipo para 2026-27 — incluyendo los grandes movimientos de la offseason (traspasos, fichajes) y el estado real de las vueltas de lesión.
1. Shai Gilgeous-Alexander (OKC)
Shai Gilgeous-Alexander revalidó el MVP por segunda temporada consecutiva, con 83 de los votos de primer puesto posibles, un respaldo prácticamente unánime. Promedió 31.1 puntos por partido con un 55.3% de acierto en tiros de campo, cifras de eficiencia que rara vez se ven en un volumen de tiro tan alto. Lideró al Oklahoma City Thunder a un récord de 64-18, el mejor de toda la liga, pese a jugar buena parte del año sin Jalen Williams, su segundo mejor anotador. Sus métricas avanzadas respaldan el trofeo: un BPM de 11.7 y un VORP de 7.8, ambos entre los más altos de la competición. Es, además, uno de los pocos bases de la liga que defiende su posición a un nivel de All-Defense real, no solo un generador ofensivo. De cara a 2026-27, con su plantilla de vuelta a plena disposición, parte como máximo favorito a un tercer MVP consecutivo.
2. Luka Dončić (LAL)
Dončić terminó la temporada 2025-26 como máximo anotador de la liga, con 33.5 puntos por partido, generando además un alto volumen de asistencias para sus compañeros. Su BPM ofensivo de 8.0 fue el más alto de la liga entre los jugadores de mayor volumen de uso, un dato que confirma que su producción no vino a costa de la eficiencia del equipo. Este verano firmó una extensión de contrato a largo plazo con los Lakers, cerrando cualquier duda sobre su continuidad en Los Ángeles. Junto a él, Austin Reaves también renovó por 185 millones de dólares, manteniendo el núcleo ofensivo intacto. La gran novedad de cara a la temporada que viene es la llegada de Walker Kessler desde Utah en un sign-and-trade a cuatro años y 130 millones, el pívot dominante que Dončić llevaba tiempo pidiendo. Si Kessler se mantiene sano —se perdió casi toda la 2025-26 por una operación de hombro— los Lakers tienen argumentos para pelear el título de forma realista.
3. Cade Cunningham (DET)
Cunningham fue elegido para el All-NBA de Primer Equipo y terminó quinto en la votación de MVP, la confirmación definitiva de su salto a la elite de la liga. Su tasa de asistencia del 45.2% fue una de las más altas entre bases titulares, reflejo de lo mucho que Detroit depende de su capacidad para generar juego para el resto del equipo. Su BPM de 6.3 en temporada regular subraya un impacto que va mucho más allá del simple volumen anotador. En playoffs, pese a caer eliminado en siete partidos ante Cleveland, elevó su nivel de producción, con un BPM de 3.4 en la serie. Con apenas 25 años, su curva de progresión todavía no ha tocado techo, y lidera un proyecto de Detroit que fue de los mejores equipos de la liga durante buena parte de la primera mitad de temporada. De cara a 2026-27, es uno de los pocos bases de esta lista sin ninguna incertidumbre de salud, equipo o rol que empañe su proyección.
4. Jalen Brunson (NYK)
Brunson fue el MVP de las Finales de la NBA tras liderar a los Knicks a su título superando a los Spurs por 4 victorias a 1. Su punto culminante llegó en el Juego 5, con 45 puntos que establecieron un récord de anotación en unas Finales para la franquicia. A lo largo de la serie, lideró remontadas de dos dígitos en las cuatro victorias de Nueva York, una muestra de fiabilidad en el momento más exigente de la temporada que pocos bases de la liga pueden igualar. Su producción regular ya era de nivel All-NBA, pero es en el rendimiento bajo presión donde Brunson se separa del resto, combinando anotación clutch con capacidad de generar para compañeros como Towns, Bridges y Anunoby. El equipo campeón se mantiene prácticamente intacto de cara a 2026-27, así que Brunson entra en la temporada como el base más contrastado bajo presión de toda la liga, con el anillo que lo confirma.
5. Stephen Curry (GSW)
A sus 37 años, Curry jugó solo 43 partidos en la 2025-26, pero cuando estuvo en pista mantuvo un nivel de impacto que muy pocos bases de la liga alcanzan: un BPM de 5.4 y un 60.6% de sus intentos de tiro desde la línea de triple, una proporción altísima que confirma que su rol como amenaza exterior sigue intacto. Comparte vestuario con Jimmy Butler, que también jugó una temporada limitada (38 partidos) pero con una eficiencia enorme del 64.6% en tiros verdaderos, y con Draymond Green, todavía el organizador defensivo de Golden State. La gran pregunta de cara a 2026-27 no es su nivel —que sigue siendo de elite absoluta cuando juega— sino su disponibilidad, tras encadenar varias temporadas por debajo de los 50 partidos. Aun así, ningún base de la liga genera tanto peligro por posesión sin necesidad de manejar el balón constantemente, lo que lo hace único incluso a estas alturas de su carrera.
6. Tyrese Haliburton (IND)
Haliburton sufrió una rotura del tendón de Aquiles en el Juego 7 de las Finales de 2025 ante el Thunder, una lesión que le hizo perderse la totalidad de la temporada 2025-26. Sin él en la pista, Indiana se desplomó a un récord de 19-63, el segundo peor de toda la liga, una muestra clara de lo determinante que es para su equipo cuando está sano. Su recuperación se complicó además con un episodio de herpes zóster durante la rehabilitación, y el propio jugador ha reconocido que ha ganado peso durante el proceso. Pese a todo, las señales recientes son positivas: fuentes de la franquicia se muestran «extremadamente optimistas» de que esté disponible para el primer partido de la temporada, y el propio Haliburton ha declarado: «soy la fuente, estoy sano ahora mismo». Antes de la lesión era un base de nivel top-10 indiscutible, con un perfil de creación de juego que llevó a los Pacers hasta las Finales. La cautela en las expectativas de inicio de temporada es razonable, pero el techo de talento sigue estando entre los más altos de la liga.
7. Tyrese Maxey (PHI)
Maxey fue nombrado All-NBA de Tercer Equipo la pasada temporada, cargando con un uso ofensivo del 29.4% en una Philadelphia que dependió casi por completo de él mientras Joel Embiid apenas pudo disputar 38 partidos. Su BPM de 5.4 estuvo entre los más altos de la liga para un base de su perfil, la confirmación estadística de una temporada de máxima responsabilidad. El panorama para 2026-27, sin embargo, cambia por completo: Philadelphia fichó a LeBron James (2 años, 8 millones de dólares) y traspasó por Jaylen Brown en las mismas horas, además de sumar a Anfernee Simons como refuerzo adicional de backcourt. Maxey pasa de ser la única estrella disponible a compartir minutos, balón y protagonismo con Embiid, LeBron y Brown a la vez. Es razonable esperar que su volumen de tiro baje respecto a la temporada anterior, aunque su eficiencia y su nivel de talento puro no deberían verse mermados. El interrogante real para Maxey de cara a la temporada que viene no es cuánto vale, sino qué rol exacto le van a dar dentro de ese nuevo reparto de estrellas.
8. Jamal Murray (DEN)
Murray mantuvo un 31.1% de tasa de asistencia y un BPM de 4.1 la pasada temporada, cifras que confirman su rol como generador secundario ideal junto a Nikola Jokić en una Denver que terminó 54-28. Su capacidad para crear su propio tiro en momentos de bloqueo defensivo —cuando los rivales cargan toda su atención sobre Jokić— sigue siendo uno de los activos más valiosos del equipo. Este verano, Denver reforzó su banquillo con la incorporación de DeMar DeRozan, seis veces All-Star, en un contrato de un año al mínimo de veterano tras perder a Peyton Watson en un traspaso a Cleveland. Ese fichaje le da a Murray más margen de descanso y menos responsabilidad de generación en los minutos que no comparte con Jokić. Con Aaron Gordon como pieza ya asentada del núcleo, Denver entra en 2026-27 con una de las plantillas más completas y experimentadas de la Conferencia Oeste. Murray, a estas alturas de su carrera, es una pieza contrastada en la que la franquicia confía plenamente en los momentos grandes.
9. LaMelo Ball (MIN)
Ball mantuvo una tasa de asistencia del 42.6% la pasada temporada con Charlotte, una de las cifras más altas de la liga entre bases, aunque acompañada de altibajos defensivos que limitaban el techo competitivo de su equipo. El gran cambio de su carrera llegó este verano: Minnesota lo adquirió en un traspaso a cambio de Naz Reid y futuras rondas de draft, sacándolo de un proyecto sin ambición real y llevándolo a un equipo de playoffs consolidado. Por primera vez, Ball comparte vestuario con una estrella de nivel similar o superior, Anthony Edwards, en lugar de ser la única referencia ofensiva de una plantilla en reconstrucción. Ese cambio de contexto pesa mucho en esta clasificación: su producción bruta puede bajar ligeramente al compartir balón, pero su valor real dentro de un equipo competitivo debería subir. Minnesota llega además de dos finales de conferencia consecutivas, así que Ball entra directamente en la conversación de contender por primera vez en su carrera. Es, junto a Maxey, el caso más claro de esta lista de un jugador cuyo entorno cambia radicalmente su proyección para la temporada que viene.
10. James Harden (LAC)
A sus 36 años, Harden mantuvo un BPM de 3.9 la pasada temporada y una tasa de asistencia superior al 34%, cifras que confirman que sigue siendo uno de los mejores generadores de juego de la liga pese al paso del tiempo. Su capacidad para leer defensas y encontrar el tiro correcto para sus compañeros no ha disminuido, incluso cuando su explosividad física ya no es la de sus mejores años en Houston o Brooklyn. La duda real para 2026-27 es puramente física: cuánto puede seguir sosteniendo ese nivel de producción a medida que se acerca a los 37 años. Aun así, su lectura de juego lo mantiene en el top 10 por delante de generadores más jóvenes y explosivos.
Menciones honoríficas
Fuera del top 10 pero muy cerca de él, tres nombres merecen mención aparte. Stephon Castle, en su segundo año, ganó protagonismo durante la carrera de los Spurs hasta las Finales junto a Wembanyama y Fox, y si dobla su producción de playoffs esta temporada podría colarse en una futura revisión de este ranking. Trae Young fue traspasado de Atlanta a Washington en enero (a cambio de CJ McCollum y Corey Kispert) y ya ha firmado allí una extensión de cuatro años y 212.8 millones de dólares, blindando su futuro pese a aterrizar en un proyecto de equipo bastante más débil que el de Atlanta. Y Jrue Holiday, con una tasa de asistencia del 32.1% pese a jugar solo 53 partidos la pasada temporada, sigue siendo uno de los bases más completos defensivamente de toda la liga, pieza clave del renacer de Portland junto a Lillard, Morant y Avdija.