Categoría: Orlando Magic

Últimas noticias de los Orlando Magic en español.

  • Los 10 mejores escoltas de la NBA

    Los 10 mejores escoltas de la NBA

    Proyección 2026-27

    Metodología: producción de la temporada 2025-26, métricas avanzadas, y el contexto de equipo para 2026-27 — incluyendo los grandes movimientos de la offseason (traspasos, fichajes) y el estado real de las vueltas de lesión.

    1. Jaylen Brown (PHI) 

    Jaylen Brown fue finalista de MVP y All-NBA de Segundo Equipo la pasada temporada, cargando con un uso ofensivo del 36.2% en una Boston que, pese a las bajas por lesión, ganó 56 partidos con Joe Mazzulla como Entrenador del Año. Su capacidad para anotar en cualquier situación, desde el poste bajo hasta el perímetro, lo convierte en uno de los anotadores más completos de la liga en su posición. El gran giro de su carrera llegó este verano: Boston lo traspasó a Philadelphia en las mismas horas en que los 76ers anunciaban el fichaje de LeBron James, formando de la noche a la mañana uno de los vestuarios con más talento estelar de la liga junto a Joel Embiid y Tyrese Maxey. El reto para Brown no es de talento, sino de reparto: por primera vez en su carrera va a compartir balón y minutos con otras tres estrellas de nivel similar o superior. Si el equilibrio de roles funciona, Philadelphia entra en la conversación de máximo contendiente del Este; si no, Brown podría ver reducido su volumen de una manera que no ha experimentado en años. Es, sin duda, el nombre de esta lista con el cambio de contexto más radical de cara a 2026-27. 

    2. Anthony Edwards (MIN) 

    Edwards disputó solo 61 partidos la pasada temporada, pero mantuvo un BPM de 4.5 y un uso ofensivo del 31.5%, cifras que confirman que sigue siendo el motor ofensivo indiscutible de Minnesota. A sus 24 años, es la referencia clara de una franquicia que ha llegado a dos finales de conferencia consecutivas, algo que ninguna otra franquicia del Oeste había logrado desde los Warriors de la era Curry-Durant. Este verano, Minnesota reforzó su plantilla con la llegada de LaMelo Ball desde Charlotte, dándole a Edwards un compañero de backcourt con una capacidad de generación de juego que no tenía hasta ahora. Su combinación de explosividad física, tiro exterior y capacidad defensiva lo sitúa entre los escoltas más completos de la liga, y su margen de mejora, dada su edad, sigue siendo real. La incógnita de cara a 2026-27 es puramente de encaje: cómo se reparten el balón Edwards y Ball en una plantilla que ya cuenta con Jaden Mcdaniels y Rudy Gobert como referencias interiores. Si la integración funciona, Minnesota tiene argumentos para dar el salto definitivo a las Finales de la NBA. 

    3. Devin Booker (PHO) 

    Booker firmó otra temporada de altísimo volumen ofensivo, con un uso del 32.2%, como principal generador de un Phoenix que dependió de él casi por completo. Su capacidad para anotar desde cualquier posición del campo, combinada con una lectura de juego cada vez más refinada, lo mantiene entre los mejores anotadores puros de la liga. Este verano, Phoenix reforzó su plantilla con la llegada de Miles Bridges y desde Charlotte (a cambio de Grayson Allen y Royce O’Neale), dándole a Booker más ayuda ofensiva y una presencia interior que el equipo no tenía. Su compañero de backcourt, Jalen Green, arrastra dudas tras una primera temporada en Phoenix marcada por lesiones, lo que deja a Booker de nuevo como el eje incuestionable del ataque. Con 30 años recién cumplidos, entra en una fase de su carrera en la que la salud y el contexto de equipo pesan tanto como su nivel individual, que sigue siendo indiscutible. Si Phoenix consigue que todas las piezas encajen, Booker tiene argumentos para volver a pelear por puestos en el equipo All-NBA. 

    4. Donovan Mitchell (CLE) 

    Mitchell fue candidato de MVP y All-NBA de Segundo Equipo la pasada temporada, con un BPM de 5.1 que confirma su nivel de impacto más allá del simple volumen anotador. Lideró a Cleveland hasta la final de la Conferencia Este, donde el equipo cayó barrido ante los Knicks, pero llegar hasta ahí tras una temporada regular sobresaliente confirma su condición de estrella consolidada. Su capacidad anotadora en momentos de máxima presión sigue siendo una de las señas de identidad de su juego, algo que ha demostrado de forma consistente en varias campañas de playoffs. Comparte responsabilidades ofensivas con un frontcourt de garantías formado por Evan Mobley y Jarrett Allen, ambos con niveles de impacto defensivo elevados que le facilitan el trabajo en el otro lado de la cancha. De cara a 2026-27, Cleveland mantiene su núcleo prácticamente intacto, lo que da continuidad a un proyecto que ya ha demostrado ser de los mejores de la Conferencia Este. La duda habitual con Mitchell es su durabilidad en playoffs largos y su junte con James Harden, pero su nivel de producción cuando está sano no está en discusión. 

    5. Austin Reaves (LAL) 

    Reaves firmó este verano una renovación de 185 millones de dólares con los Lakers, la confirmación de que la franquicia lo considera una pieza central de su proyecto a largo plazo junto a Luka Dončić. Su BPM de 2.8 la pasada temporada refleja un rol en expansión, con cada vez más responsabilidad de creación de juego además de su función tradicional como anotador de acompañamiento. Su crecimiento ha sido notable desde que llegó a la liga sin ser drafteado, y ahora es una pieza indiscutible de la rotación titular de uno de los equipos con más ambición de la Conferencia Oeste. Este verano, los Lakers añadieron a Walker Kessler en el interior, lo que debería facilitarle el trabajo tanto a Reaves como a Dončić al dar al equipo una amenaza real cerca del aro. Su versatilidad —puede jugar tanto de base como de escolta según lo necesite el partido— lo convierte en una pieza de encaje perfecto en casi cualquier combinación de quinteto. De cara a 2026-27, con el núcleo asentado y reforzado, Reaves tiene la oportunidad de dar el salto a un nivel de reconocimiento aún mayor. 

    6. Jalen Williams (OKC) 

    Williams se perdió buena parte de la temporada 2025-26 por lesión, una ausencia que fue determinante para que Oklahoma City, pese a todo, terminara con el mejor récord de la liga (64-18) apoyándose en gran medida en Shai Gilgeous-Alexander y Chet Holmgren. Cuando estuvo disponible, mostró por qué es considerado uno de los mejores jugadores secundarios de la liga: un anotador eficiente, versátil defensivamente, capaz de jugar en varias posiciones del perímetro. El Thunder, campeón de temporada regular, entra en 2026-27 con la plantilla más completa de la competición, y la vuelta de Williams a plena disponibilidad es una de las mejoras internas más significativas que puede tener cualquier equipo de la liga sin mover una sola ficha en el mercado. Su capacidad de generar tiros propios y para otros lo convierte en un complemento perfecto tanto de Gilgeous-Alexander como de Holmgren. 

    7. Amen Thompson (HOU) 

    Thompson fue finalista al premio de Mejor Defensor de la Liga la pasada temporada, con un BPM de 3.4 que refleja un impacto defensivo que pocos jugadores de su posición pueden igualar. Su atletismo le permite defender desde el base hasta el ala-pívot, dándole a Houston una versatilidad defensiva que es clave en los planes de contención del equipo. Ofensivamente, sigue siendo un trabajo en progreso como tirador, pero su capacidad para finalizar en el aro y generar transiciones rápidas compensa buena parte de esa limitación. Houston refuerza su proyecto de cara a 2026-27 con el regreso de Fred VanVleet, que se perdió toda la temporada anterior por una rotura de ligamento cruzado y menisco, lo que debería aliviar la carga de creación de juego que a veces recae sobre Thompson. Si su tiro exterior da un paso adelante, Amen Thompson tiene el perfil físico y defensivo para convertirse en All-Star en un futuro cercano. 

    8. Derrick White (BOS)

     

    White fue elegido para el All-Defensive de Primer Equipo y fue finalista al premio de Mejor Defensor de la Liga, consolidándose como uno de los mejores defensores de guardia de toda la NBA. Su BPM de 3.2 llegó en una temporada complicada para Boston, marcada por las bajas prolongadas de Jayson Tatum, que se recuperaba de una rotura de Aquiles. El verano de los Celtics ha estado marcado por un movimiento sísmico: el traspaso de Jaylen Brown a Philadelphia, lo que deja a White como una de las piezas veteranas de mayor jerarquía que quedan en el equipo. Su capacidad para defender múltiples posiciones de perímetro y su fiabilidad en el tiro exterior lo convierten en un ancla defensiva perfecta para cualquier sistema. De cara a 2026-27, con Tatum de vuelta a plena disposición pero sin Brown, el rol de White dentro de la estructura ofensiva de Boston previsiblemente crecerá. Es, junto a Reaves, uno de los ejemplos más claros de un jugador cuyo peso específico dentro del equipo va a cambiar de forma notable esta temporada. 

    9. Desmond Bane (ORL) 

    Bane mantuvo una eficiencia notable la pasada temporada, con un 60.7% en tiros verdaderos (TS%), tras su llegada a Orlando procedente de Memphis. Su capacidad de anotación desde el perímetro se ha convertido en una pieza clave del ataque de los Magic, un equipo que necesitaba desesperadamente más espaciamiento junto a Paolo Banchero y Franz Wagner. La franquicia de Memphis que lo formó ha completado en los últimos meses una reconstrucción casi total, desprendiéndose también de Ja Morant y Jaren Jackson Jr., lo que confirma que la decisión de traspasar a Bane formaba parte de un plan mayor de renovación. En Orlando, su rol ha evolucionado hacia el de segunda o tercera opción ofensiva, un papel que le permite explotar su tiro exterior sin la presión de generar todo el ataque por sí mismo. Junto a Banchero y Wagner, forma parte de uno de los tríos jóvenes con más proyección de la Conferencia Este. De cara a 2026-27, con un año completo de adaptación a sus espaldas, es razonable esperar que su producción e impacto en el equipo sigan creciendo. 

    10. Tyler Herro (MIL) 

    Herro promedió 20.5 puntos, 4.8 rebotes y 4.1 asistencias la pasada temporada con Miami, aunque las lesiones limitaron su participación a solo 33 partidos. Su capacidad anotadora, especialmente desde el perímetro, lo convierte en uno de los generadores de puntos más fiables de la liga cuando está sano. El gran cambio de su carrera llegó este verano: fue una de las piezas centrales del traspaso que llevó a Giannis Antetokounmpo a Miami, aterrizando en Milwaukee junto a Kel’el Ware y Jaime Jaquez Jr. Con la salida de Giannis, Herro se convierte en la referencia ofensiva más clara de una plantilla en fase de reconstrucción, un salto de responsabilidad mayor al que tenía en Miami compartiendo protagonismo con Bam Adebayo y Norman Powell. El principal interrogante de cara a 2026-27 es, de nuevo, su disponibilidad: no ha superado las 67 apariciones en una temporada regular en varios años. Si se mantiene sano, tiene el perfil ofensivo para firmar la mejor temporada de su carrera en cuanto a volumen de tiro.

    Menciones honoríficas

    Fuera del top 10 pero cerca de él, tres nombres merecen mención aparte. Norman Powell dejó Miami por Chicago este verano, buscando un rol de mayor protagonismo tras ser All-Star la pasada temporada con un uso del 27.2% en los Heat. VJ Edgecombe fue finalista de Rookie del Año en su primera temporada con Philadelphia, mostrando un impacto defensivo inmediato poco habitual en un debutante, y ahora entra en un vestuario reforzado con Embiid, Maxey, LeBron y Jaylen Brown. Y Dylan Harper, también rookie de la clase 2025, fue finalista de Rookie del Año y de Sexto Hombre con San Antonio, ganando protagonismo en la carrera de los Spurs hasta las Finales junto a Wembanyama, Fox y Castle.

  • El nuevo sistema antitanking cambia las reglas del juego

    El nuevo sistema antitanking cambia las reglas del juego

    Por qué una primera ronda sin protección ya no vale lo que valía: el nuevo sistema antitanking cambia las reglas del juego

    Este verano se han traspasado un total de ocho primeras rondas de draft completamente sin protección — una cifra que, a primera vista, sugeriría que este tipo de activo sigue siendo tan codiciado como siempre en las negociaciones de traspaso. Según el análisis de Chris Dempsey (DempsAndCircumstance.com), sin embargo, la realidad es la contraria: el valor real de una primera ronda sin protección se ha visto reducido de forma significativa, y el motivo no tiene que ver con el mercado, sino con un cambio de reglas que la mayoría de aficionados todavía no ha terminado de asimilar.

    El nuevo sistema «3-2-1», explicado

    El pasado 28 de mayo, la Junta de Gobernadores de la NBA aprobó por 29 votos a 1 una reforma integral del sorteo de draft, diseñada específicamente para combatir el tanking. El nuevo sistema, conocido informalmente como «3-2-1» por el número de bolas de lotería que recibe cada franquicia, amplía el sorteo de 14 a 16 equipos y aplana drásticamente las probabilidades: los tres peores equipos de la liga caen en lo que se ha bautizado como «zona de relegación», recibiendo solo dos bolas cada uno — apenas un 5.4% de opciones de conseguir el pick número 1, con la posibilidad real de caer hasta el puesto 12. Los siguientes siete peores equipos reciben tres bolas cada uno (8.1% de opciones al número 1), mientras que los perdedores del Play-In completan el resto del sorteo con una o dos bolas, según el cruce.

    El sistema añade además dos restricciones que se aplican incluso a picks ya traspasados: ningún equipo puede ganar el pick número 1 dos años seguidos con su propia selección —una norma retroactiva que, por ejemplo, impide a Washington Wizards repetir el número 1 en 2027 después de haberlo ganado en 2026—, y ninguna franquicia puede tener una elección top-5 durante tres años consecutivos, con efecto retroactivo hasta el draft de 2025.

    La consecuencia directa: menos garantías, menos valor

    Aquí está la clave que explica el análisis de Dempsey: antes de esta reforma, el pick sin protección de un equipo verdaderamente malo tenía una probabilidad muy alta de acabar siendo una elección de las primeras cuatro — un activo de valor prácticamente garantizado. Con el sorteo aplanado a 16 equipos y las nuevas restricciones de repetición, esa garantía ha desaparecido: incluso el peor equipo de la liga puede terminar cayendo hasta el puesto 12, muy lejos del rango que solía justificar el verdadero valor de una primera ronda sin protección en cualquier negociación.

    El propio Dempsey reconoce que gran parte de la actividad de traspasos de este verano —con varios jugadores de altísimo perfil moviéndose de equipo, operaciones que habitualmente exigen entregar capital de draft de primer nivel— explica por qué se han seguido traspasando tantas primeras rondas sin protección pese a esta devaluación. Pero su conclusión de fondo es clara: aunque estos activos siguen siendo valiosos, ya no representan la apuesta de valor prácticamente asegurado que eran antes de la reforma — un cambio de fondo que los propios directores generales de la liga todavía están aprendiendo a valorar correctamente en sus negociaciones.

  • Por qué la NBA firma y corta jugadores el mismo día en septiembre

    Por qué la NBA firma y corta jugadores el mismo día en septiembre

    Durante la pretemporada de la NBA es habitual que un equipo firme a un jugador y lo corte en el mismo día. Este procedimiento no es un error, sino un mecanismo regulado para gestionar la plantilla y el desarrollo de jugadores.

    En temporada regular, cada franquicia puede tener hasta 15 jugadores con contrato estándar y 3 con contrato dual, pero en pretemporada este límite aumenta a 20 o 21 para evaluar a más jugadores en el training camp.

    La clave está en la figura del «jugador afiliado». Un equipo puede designar hasta cuatro jugadores cortados como afiliados, lo que permite que pasen automáticamente al equipo filial en la G League, siempre que sus derechos no pertenezcan a otro club. Si el jugador tiene sus derechos de retorno en otro equipo de la G League, se realizan traspasos para adquirir esos derechos antes de firmar y cortar al jugador, como ocurrió con Isaiah Wong y Dwight Murray Jr. en los Nets.

    Además, la mayoría de estas firmas se realizan con contratos Exhibit 10, que son acuerdos de un año al salario mínimo sin garantías, pero con un bonus opcional de hasta 91.000 dólares. Este bonus se paga solo si el jugador, tras ser cortado, se compromete a jugar al menos 60 días en el filial de la G League, incentivando así que permanezca en el sistema de desarrollo de la NBA en lugar de buscar oportunidades en Europa o Asia.

    Existe una tercera opción menos común, en la que el contrato Exhibit 10 se convierte en un contrato dual antes del inicio de la temporada regular, transformando el bonus en salario garantizado para el jugador.

    Este mecanismo explica muchas de las noticias recientes sobre firmas y cortes en pretemporada, y muestra cómo las franquicias mantienen el control sobre jugadores jóvenes mientras les ofrecen incentivos económicos para seguir desarrollándose dentro del sistema NBA.

  • Cuatro equipos del Este interesados en John Konchar

    Cuatro equipos del Este interesados en John Konchar

    La lista de equipos del Este interesados en John Konchar sigue aumentando. Según Marc Stein, además de los Knicks, Miami Heat, Orlando Magic y Toronto Raptors están atentos al ala veterana, que aún no ha firmado tras su breve paso por Minnesota.

    Konchar ha tenido un verano agitado: tras siete temporadas principalmente en Memphis, fue traspasado a Utah en el intercambio por Jaren Jackson Jr., y luego enviado a Minnesota junto a Cody Williams, antes de ser cortado por los Timberwolves pocos días después.

    Su perfil explica el interés: aunque nunca ha promediado más de 5.1 puntos por partido, se ha ganado reputación como jugador versátil en rotación, con buen rebote, defensa en varias posiciones y un 34.9% en triples a lo largo de su carrera. Es un jugador de encaje valorado para rotaciones de playoffs sin necesidad de protagonismo.

    El principal obstáculo es financiero: los cuatro equipos están por encima del impuesto de lujo, y Toronto no tiene margen para firmar agentes libres por el salario mínimo. Nueva York, con 13 jugadores bajo contrato estándar, parece más interesado en un pívot que en un alero para su decimocuarto puesto. Miami y Orlando tienen 14 jugadores contratados y no están obligados a completar los 15 antes del inicio de la temporada.

    Konchar tiene garantizado un salario de 6.17 millones de dólares para la temporada 2026-27 que pagará Minnesota, independientemente de dónde firme. Esto le permite esperar la oportunidad adecuada, y no se descarta que alguno de estos equipos intensifique su interés si algún jugador de su rotación no rinde o se lesiona en la pretemporada.

  • Paolo Banchero, jugador a seguir en Orlando para la temporada 26-27

    Paolo Banchero, jugador a seguir en Orlando para la temporada 26-27

    Paolo Banchero, jugador de Orlando Magic, ha demostrado en los playoffs un techo de estrella que se sitúa entre los más altos de la NBA. En 14 partidos de postemporada previos a la última, promedió 26.9 puntos, 8.4 rebotes y 4.4 asistencias con un 44.9% en tiros de campo, cifras destacadas en el escenario más exigente.

    En la temporada 2024-25, ante los Celtics campeones, Banchero registró 29.4 puntos con un 44.4% en triples en cinco encuentros, aunque el equipo fue eliminado. Más recientemente, con Franz Wagner lesionado, anotó 45 puntos contra Detroit, el segundo mejor registro anotador en playoffs de la historia de la franquicia.

    No obstante, su rendimiento en temporada regular ha sido irregular, con medias de 22.2 puntos, 8.3 rebotes y 5.2 asistencias en 2025-26, y una fluctuación notable en el tiro exterior, pasando del 32% en triples en la última campaña al 44% en playoffs contra Boston. Además, Orlando ha sufrido tres eliminaciones consecutivas en primera ronda, y en ocasiones el equipo ha rendido mejor sin Banchero en pista, aunque esto puede estar influido por lesiones y ajustes en la rotación.

    Con 23 años, Banchero posee el físico, manejo y capacidad para generar tiros propios que le perfilan como candidato a MVP, pero aún debe mejorar la consistencia en el tiro exterior y tiros libres, aspectos que suelen marcar la diferencia entre los MVP y los jugadores destacados. La competencia con Franz Wagner, quien ha mostrado gran fiabilidad, plantea dudas sobre quién lidera el proyecto.

    La temporada que comienza es clave para que Banchero traduzca su potencial de playoffs en un rendimiento sostenido durante toda la campaña regular y se consolide como líder indiscutible de Orlando Magic, especialmente con la integración de Desmond Bane, que mejora el contexto ofensivo del equipo.

  • Porque la agencia libre es una trampa

    Porque la agencia libre es una trampa

    El caso de Jalen Duren, que aún no ha renovado con Detroit Pistons a pocas semanas del inicio de la pretemporada, pone de relieve las limitaciones del sistema de agencia libre restringida en la NBA. Un análisis de Keith Smith, de Spotrac, confirma que este mecanismo apenas otorga poder de negociación real a los jugadores.

    En la última década, solo se han firmado siete ofertas de otros equipos a jugadores en agencia libre restringida, y únicamente tres de estas no fueron igualadas por el equipo original. Solo un jugador seleccionado en primera ronda ha firmado una oferta de otro equipo bajo el convenio actual. Este verano, los casos de Spencer Jones y Moussa Cissé terminaron con sus ofertas igualadas por sus respectivos equipos, sin alcanzar cifras significativas.

    El motivo por el que los equipos rara vez presentan ofertas es que deben estar casi seguros de que el equipo original no igualará la oferta, ya que de lo contrario pierden espacio salarial o excepciones sin obtener nada a cambio. Las restricciones crecientes en los límites salariales hacen que pocas franquicias asuman ese riesgo.

    La alternativa del traspaso con firma incluida (sign-and-trade) es aún menos común. Solo tres agentes libres restringidos han cambiado de equipo mediante esta vía bajo el convenio actual, y Detroit ha rechazado explícitamente esta opción para Duren esta temporada.

    Con ambas vías prácticamente cerradas, lo habitual es que los jugadores renueven con su equipo original. En los últimos años, 37 jugadores han firmado renovaciones con una media de 3,6 años y 66 millones de dólares. Solo tres, Kristaps Porziņģis, Brandon Ingram y Tyrese Maxey, han conseguido el contrato máximo de cinco años reservado a agentes libres restringidos, y en el caso de Maxey la operación fue pactada para preservar espacio salarial, no fruto de una negociación abierta.

    En el caso de Duren, la situación refleja que Detroit no está siendo especialmente duro sin motivo, sino que el sistema limita sus opciones. Sin ofertas de otros equipos y con la vía del traspaso descartada, la negociación depende de la decisión de Detroit sobre cuánto está dispuesto a pagar, un escenario similar al de otros jugadores en su situación.

  • Malaki Branham firma un contrato Exhibit 10 con Orlando Magic

    Malaki Branham firma un contrato Exhibit 10 con Orlando Magic

    Malaki Branham ha llegado a un acuerdo con los Orlando Magic para la pretemporada, según informó Michael Scotto de HoopsHype y confirmó su agente, Deirunas Visockas. El contrato es de tipo Exhibit 10, un acuerdo sin garantías que permite al escolta competir por un lugar en la plantilla, pero sin asegurarle nada.

    Branham fue seleccionado en el puesto 20 del draft de 2022 por San Antonio tras una temporada en Ohio State donde fue nombrado Freshman del Año de la Big Ten. Durante sus dos primeras campañas con los Spurs tuvo minutos de rotación, incluyendo más de 60 partidos como titular. Sin embargo, con la llegada de otros jóvenes en su posición, perdió protagonismo.

    El verano pasado fue traspasado a Washington junto a Blake Wesley en la operación que llevó a Kelly Olynyk a San Antonio. En los Wizards apenas disputó 28 partidos con un papel muy secundario. En febrero fue enviado a Charlotte, que lo cortó pocos días después. Terminó la temporada en la G League con el Cleveland Charge, filial de los Cavaliers, donde promedió 20.3 puntos, 4.3 rebotes y 4.6 asistencias en siete partidos.

    En sus cuatro temporadas en la NBA con Spurs y Wizards, Branham ha jugado 216 partidos con promedios de 8.0 puntos, 2.0 rebotes y 1.6 asistencias, con un 44.1% en tiros de campo y un 33.9% en triples. Estos números reflejan un rol secundario pero con eficiencia en el tiro.

    Para Orlando, la incorporación de Branham supone un movimiento de bajo riesgo y coste. La franquicia cuenta ya con 14 jugadores con contrato estándar y Branham, por su experiencia, no puede firmar un contrato dual con la G League. Por tanto, tendrá que ganarse un puesto en el training camp para formar parte de la plantilla final. En caso de lograrlo, se uniría a un proyecto en crecimiento con jugadores como Paolo Banchero, Franz Wagner y Desmond Bane. De lo contrario, podría continuar su carrera en la G League a la espera de otra oportunidad.